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El director deportivo de la Federación quiere meter mano en la selección y el de Hortaleza no se lo permite

Luis Aragonés y Fernando Hierro no se aguantan

Febrero 4, 2008

Luis Aragonés, seleccionador español, y Fernando Hierro, director técnico de la Federación Española de Fútbol, no se hablan. El último enfrentamiento fue fruto del sorteo de la fase previa del Mundial de 2010. Esa fue la última gota de una relación cada vez más tensa y que afecta directamente al trabajo del equipo nacional.

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Cuando uno era entrenador y el otro jugador, las relaciones eran malas. A Luis no le gustaba como técnico rival que Hierro hiciera dentro de los campos de juego a su antojo, perjudicando a los contrarios. Eso no hubiera pasado de ser una mera anécdota si a Hierro no le hubiesen nombrado hace un año director técnico de la RFEF. Un cargo inexistente hasta su nombramiento, entre otras cosas porque carece de contenido y el que se está tribuyendo el malagueño es a costa de las labores propias de los seleccionadores hasta el momento.
Habría que preguntarle al presidente Angel Villar para qué creó el puesto y luego saber por qué se lo dio a un ex jugador sin experiencia alguna en parcela directiva. Por aquel entonces Luis ya había anunciado que dejaba la selección tras la Eurocopa de Austria y Suiza, e igual Villar quiso añadir un obstáculo más al día a día de Hortaleza para que éste terminara yéndose. Pero Luis no ha entrado a ningún trapo, y eso que se los están poniendo de todos los colores.
Nada más nombrar a Fernando Hierro como director técnico, Luis ya le dejó claro en la primera reunión en presencia del presidente Villar y del secretario general Jorge Pérez que no admitía ni una orden de Hierro. Que se ocupara del resto de selecciones, pero que la absoluta correspondía exclusivamente a él por contrato. Y si no era así, que le pagaran y se iba.
La Federación aumenta continuamente de personal –ha pasado de 90 a 134 empleados en los dos últimos mandatos-, da pagas extras a sus trabajadores que no figuran en los presupuestos, pero sin embargo no tiene dinero para indemnizar a Luis y a todo su equipo. Por esa razón Luis Aragonés continúa siendo seleccionador español, pese a los malos resultados del pasado año que tuvieron al equipo cerca de la no clasificación para la Eurocopa.


El sorteo del calendario del mundial

El pasado viernes, cuando Luis dio la lista de convocados para el amistoso de mañana en Málaga, Luis volvió a mostrar su malestar con la RFEF. Lo hizo refiriéndose a unas informaciones según las cuales la Federación pretende hacer público el nombre del próximo seleccionador antes de la Eurocopa.
La prensa entendió las palabras de Luis como fruto de una mala interpretación del técnico, quien dejó dudas sobre si estaría o no en la Eurocopa, no por deseo propio sino de la RFEF. No, Luis no se equivocaba, sabía lo que decía y por qué lo decía.
El origen del último encontronazo tuvo lugar en Barcelona, hace un par de semanas, cuando se reunieron los representantes de las selecciones que componen el grupo de clasificación para el Mundial de 2010: Estonia, Armenia, Bosnia, Bélgica, Turquía y España. Hierro quiso llevar la voz cantante en la reunión y el resultado fue el no acuerdo con los rivales, por lo que la semana pasada en Zagreb la FIFA sorteó el calendario. Aunque España jugará los dos últimos partidos como visitante, la verdad es que la suerte acompañó en el sorteo del calendario y se evitó jugar como visitante en el mes de septiembre, fechas tradicionalmente malas para los intereses de nuestra selección que ha cosechado sus peores resultados en ese mes al jugar como visitante.
Luis se enfadó mucho con Hierro, aunque sus quejas no eran pensando en él sino en la selección porque para esa fase clasificatoria el técnico será otro. Pero Luis, ejerciendo aún de seleccionador, no quería que su sucesor se encontrara un calendario tan infame como el que él mismo sufrió en la fase de clasificación para el Mundial de Alemania. Y culpó a Hierro de no haber sabido encontrar el acuerdo con los demás rivales.
Hierro ya tiene atado al sucesor de Luis. Será Vicente Del Bosque. Cuestión de amistad y afinidad. Es curioso que sólo suene como alternativa a Del Bosque José Antonio Camacho. Otro amigo de Hierro.

Hierro, y el propio Villar, van ensalzando las virtudes del madridista Raúl, al que Luis no lleva a la selección por problemas personales. Lo hacen para que Aragonés esté más a disgusto dentro de la RFEF y arroje la toalla. No lo van a conseguir, aunque parezca que Fernando Hierro no tenga otra misión.
Dice Luis Aragonés que quiere ser el seleccionador nacional en la Eurocopa 2008, pero que “puede pasar cualquier cosa” y que “habrá que ver cómo vienen los vientos”. Por algo le llaman el ‘Sabio de Hortaleza’, porque de tonto no tiene un pelo.

Por cierto, que el futuro presidente de la RFEF, si Villar no es reelegido, se encontrará con un seleccionador recién nombrado, un director técnico que no será de su equipo directivo y una fase mundialista en marcha. Razones más que de sobra para que las elecciones se celebren antes de la Eurocopa.