Menú Portada
El técnico no hace sangre con la prensa, que pidió su marcha antes del inicio de la fase de clasificación de la Eurocopa

Luis anuncia que se va, con la fecha de caducidad sobrepasada en dos años

Noviembre 18, 2007

España estará en la Eurocopa de selecciones que se disputará el próximo verano en campos de Austria y Suiza. Allí se supone que estarán los 16 mejores combinados de los 52 que juegan en el viejo continente. Luis Aragonés, el técnico del equipo español, anunció que se va porque ´tiene fecha de caducidad´, y que él tira los productos a los que se le han caducado la fecha. Sin embargo, Luis tenía caducidad en julio de 2006, y le hemos consumido ´caducado´ durante dos años.

pq__luis-aragones.jpg

Caduco y trasnochado decía el célebre José María García de sus ‘personajillos’ non gratos. Luis no hubiera resistido en el cargo con García en activo, pero los actuales periodistas no hemos sabido sacarle del puesto, por mucho que nos hayamos empeñado, algunos con verdadera inquina. Está claro que los argumentos deportivos no eran suficientes para bajarle del autobús en pleno trayecto, y prueba de ello es que la selección está clasificada sin necesidad de disputar el último partido. El argumento no era ese, era más bien la incompetencia para desempeñar el cargo por su falta de tacto, su propensión a los enfrentamientos, su tozudez, su rencor, su facilidad para crear conflictos, su empeño en provocar situaciones críticas, y a última hora, su deseo de indisponer y crear problemas en la casa donde le pagan. Me refiero al acto de la semana pasada en la que Adidas presentó la nueva equipación de las selecciones españolas, que Luis se empeñó en reventar y reventó ante el público y los medios de comunicación.
Posiblemente nadie le dijo a Luis que aquel acto era de suma importancia, porque Adidas no es simplemente la empresa que viste a la selección; es, por mor de la pésima gestión de Angel Villar y sus huestes, la que paga los sueldos de empleados y profesionales, al haber adelantado sus pagos con años de antelación.
El problema es que con Luis no comulga ni Villar. Uno lleva tres años y medio deseando que le echen y el otro exactamente los mismos días esperando la dimisión. Pero uno quiere dinero para irse y el otro no tiene para bocadillos –para puros, sí- y no puede pagarle.
Total, que al acabar la Eurocopa acaba el contrato de Luis Aragonés y aprovechando el día de la clasificación, anunció su marcha antes de que el otro anunciara que no le iba a renovar, suponiendo que Villar siga siendo presidente el 29 de junio, día de la final de la Eurocopa. Luis, al acabar el partido del Bernabéu, de donde dicho sea de paso la federación ordenó retirar las pancartas alusivas a Raúl y a Luis Aragonés antes de empezar el choque, dijo que estaba contento “por la clasificación, fundamentalmente por los jugadores, que lo han pasado mal. Tenía esperanzas de que España se clasificase primera. Técnicamente somos mejores que el resto del grupo y hoy hemos sido netamente superiores. Comprendo y entiendo que en un momento se pueda criticar, pero lo que ha habido conmigo han sido insultos y eso no lo permito. Entiendo que el fútbol es así. Estoy muy contento sobre todo por los jugadores y luego por mí. El equipo está en un momento muy bueno porque está con una seguridad impresionante. Estos jugadores pueden formar una selección española magnífica“.
Fue entonces cuando recurrió al ejemplo de los lácteos para decir que se marcha tras la Eurocopa: “Tengo fecha de caducidad. Es como la leche, que cuando está caducada ya no hay que tomarla, yo no me la tomo si me la ponen“. Buen ejemplo, que ha sido el que él mismo ha incumplido cuando su adiós se pactó para el final del Mundial de 2006, pero por falta de liquidez en la RFEF no se le pudo finiquitar y hubo que aguantarle dos años más. “Me voy si España no llega a las semifinales del Mundial”, anunció a bombo y platillo, para luego caer en octavos y argumentar que la RFEF no aceptaba la dimisión.
Ahora, algunos tienen miedo de que si Villar le ofrece ahora la renovación, como ha hecho a lo largo de su mandato con todos los seleccionadores que alcanzaban las fases finales de europeos o mundiales, el de Hortaleza la acepte y prometa las semifinales o el título europeo. Hablar cuesta tan poco que hasta los mismos que han puesto a parir al técnico y al sistema, son los mismos mentecatos que ayer domingo volvían a llenar a los aficionados de falsas ilusiones anunciando que esta España puede ganar la Eurocopa. Se ve que mentir para vender papel se antepone a todo. Luego serán los mismos que pidan cabezas. Es que no aprendemos.

HOY, PARTIDO CONTRA LA POBREZA

De los que hay que aprender es de los embajadores de Buena Voluntad del PNUD Ronaldo y Zidane y de los más de cuarenta futbolistas que estarán hoy en el Partido contra la Pobreza en el estadio de La Rosaleda de Málaga, a partir de las 19.00 horas.
La relación es prolija, pero destaca entre tanto nombre ilustre el de Marta. No, no es un error. Se trata de la jugadora brasileña del Umea que por primera vez va a participar en un partido con hombres de primer nivel. Ella que es la mejor jugadora del mundo se atreve a vestirse de corto con hombres. Por una buena causa vale todo.
Ronaldo y Zidane serán los capitanes de cada uno de dos equipos internacionales reunidos para el propósito de movilizar a la afición contra la pobreza, por lo que se espera que el partido llame la atención sobre la responsabilidad de todos para que se alcancen los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) que los líderes de 191 países adoptaron en el 2000 y ratificaron en la Cumbre de la ONU de 2005. Estos objetivos persiguen reducir a la mitad la pobreza para 2015, definiendo metas para hacer retroceder el hambre, las enfermedades, el analfabetismo, la degradación ambiental y la discriminación contra la mujer.

Entre los entrenadores de este Partido contra la Pobreza está el mexicano Javier Aguirre, (entrenador del Atlético Madrid) y el que fuera hasta hace pocas fechas técnico del Celta de Vigo, Hristo Stoikov. El italiano Pierluigi Collina será el árbitro del partido por quinta vez consecutiva.