Menú Portada

Luis Alfonso de Borbón, la cabeza embalsamada de Enrique IV y el “Instituto Duque de Anjou”

Diciembre 20, 2010
pq_922_duque_anjou.jpg

 
Tras años de difícil relación entre Luis Alfonso de Borbón y los grupos de legitimistas franceses que apoyan su causa como pretendiente a la jefatura de la Casa Real de Francia, el Duque de Anjou parece querer relanzar su posición de Francia con varios golpes de efecto bien orquestados y sostenido por la considerable fortuna de su suegro el venezolano señor Vargas. En esa línea de actuación Luis Alfonso, que parece haberse liberado un tanto de la tutela que hasta ahora ejercía sobre él el Barón de Alacuas, ha saltado a la actualidad mediática francesa por su deseo de enterrar en el panteón real de Saint Denis, en París, la cabeza embalsamada del rey Enrique IV que, perdida para la historia durante los caóticos acontecimientos de la Revolución Francesa, que supusieron el saqueo y la destrucción de muchas de las tumbas de la bella necrópolis de los reyes galos, acaba de ser encontrada y validada científicamente. 

Así, el pasado jueves el jubilado coleccionista Jacques Bellanger, que en 1955 había adquirido por 5.000 francos esta reliquia que durante dos siglos parece haber pasado de mano en mano, hizo entrega del rostro de Enrique IV al Duque de Anjou en una ceremonia calificada de especialmente emotiva que tuvo lugar en el Grand Palais de París, en presencia de numerosos medios de comunicación, del director del gabinete del presidente Sarkozy, y del equipo de investigadores que, aunque no han podido contar con la posibilidad de realizar pruebas de ADN, aseguran tener pruebas científicas suficientes como para garantizar la veracidad del hallazgo, que ha sido sometido a evaluaciones técnicas propias de la serie televisiva “CSI”. Que el hasta ahora propietario haya decidido entregar esta reliquia a la custodia de Luis Alfonso de Borbón (que ha financiado la investigación con 10.000 euros), y no a su oponente en la jefatura de la casa real francesa, Enrique de Orleáns, conde de París, ante tan notable audiencia supone todo un activo para el duque de Anjou aunque los monárquicos Orleanistas ya han negado la autenticidad de la singular cabeza real que, según ellos, no es la de ese tan mitificado rey de Francia cuyo asesinato en 1610 ha sido recordado este año con diversas celebraciones. Pero Luis Alfonso de Borbón, orgulloso de tener en su poder tan importante símbolo (actualmente depositado en un banco) que supone un espaldarazo más a sus pretensiones dinásticas en Francia, ya parece contar con la aquiescencia del presidente Sarkozy para que en fechas aún por determinar proceda al solemne entierro de la reliquia en la basílica de Saint Denis. En su deseo de hacerse presente ante la opinión pública francesa él mismo declaró orgulloso y solemne ante medios de prensa y televisión: “Deseo que esta inhumación sea la ocasión de una reconciliación nacional entre los franceses. El traumatismo de las profanaciones de la revolución produjo grandes males y esta cabeza es, a un tiempo, un patrimonio familiar. 


Institut Duc d’Anjou”
 
Sincrónicamente el duque de Anjou ha aprovechado su reciente estancia en Francia para poner orden entre sus divididas filas retirando de forma absoluta su apoyo y su nombre al ya viejo “Institut de la Maison de Bourbon”, en cuyo seno se han producido en los últimos tiempos graves enfrentamientos (que llegaron a las manos) entre el representante del príncipe y el presidente de la institución, el Duque de Bauffremont, que ahora queda completamente apartado del afecto y la consideración principescos. Y con el Duque de Bauffremont ya fuera de escena, el 8 de octubre acaba de constituirse el nuevo y flamante “Institut Duc d’Anjou”, presidido por el propio Luis Alfonso que, con una imagen más amable y una dicción y un manejo de la lengua francesa superior al que tenía acostumbrados a sus seguidores, parece querer comprometerse firmemente con la causa francesa. El Duque de Anjou, que no sabemos su ha sido invitado o no a la misa en memoria de la Condesa de Barcelona que se celebrará en palacio real el próximo día 23, parece decidido a pasar las fiestas navideñas en Francia para satisfacción de sus seguidores que echaban de menos una mayor presencia suya en el país.