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La reina doña Sofía de nuevo de compras en Londres

Luis Alfonso de Borbón decepciona a los legitimistas

Diciembre 16, 2012
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Como bien avanzábamos en esta misma columna tan sólo unas semanas atrás, el pasado jueves la corte del gran ducado de Luxemburgo anunciaba el compromiso matrimonial del príncipe Félix, hijo de los grandes duques Enrique y Maria Teresa, con la burguesa alemana Claire Lademacher, que es toda una experta en trabajos sobre ética en las políticas de donación de órganos. Una nueva boda real que viene a unirse a otras dos también sonoras que se celebrarán en 2013: la de Magdalena de Suecia con Chris O’Neill y la de Andrea Casiraghi con Tatiana Santo Domingo. Tres eventos a esperar que, sin duda, despertarán gran interés entre los medios una vez que este próximo 29 de diciembre asistamos a la boda en la ciudad francesa de Nancy del archiduque Christophe de Austria, hijo de la princesa Maria Astrid de Luxemburgo. Entre tanto en España la prestigiosa periodista Carmen Enríquez acaba de publicar una obra que se hacía necesaria sobre Carmen Polo de Franco, y Pilar Eyre nos entretiene con su buena prosa en su nuevo libro, “La reina de la casa”, en el que no faltan numerosas referencias a lo que fue la pacata corte del palacio de Pardo.

Peor le va a Luis Alfonso de Borbón, bisnieto del general, cuyos seguidores franceses sienten una decepción creciente ante su poca considerada actitud. En fechas recientes se ha publicado en Francia una nueva edición del “État Présent de la Maison de Bourbon”, un tratado genealógico que actualiza la descendencia de todas las ramas de los Borbones (los de España incluidos), de acuerdo con las viejas leyes dinásticas de la monarquía francesa tradicional. Una obra que  por y para Luis Alfonso, a quien se reconoce como jefe de la casa real de Francia apostando sin ambages por sus derechos dinásticos, pero por la que sin embargo él no parece haber mostrado el menor interés, para decepción de los legitimistas franceses que cada día recuerdan con mayor nostalgia los viejos tiempos de aquel príncipe que fue Alfonso de Borbón Dampierre.

Reformas dinásticas

Aquellos tiempos en los que Alfonso y Carmen Martínez-Bordiú recibían a multitudes de notables todos los 21 de enero en Versalles para conmemorar la muerte de Luis XVI en la guillotina. Pero las cosas han cambiado tanto que el pasado 4 de diciembre la casa real británica ratificaba el cambio de la leyes sucesorias, que equipara los derechos de hombres y mujeres a la corona británica, posibilitando que el retoño de los duques de Cambridge, caso de ser niña, pueda acceder al trono sin problemas casi de nacer después hermanos varones. Un cambio que también hace pasar a la princesa Ana y a sus hijos por delante de sus hermanos Andrés y Eduardo y de sus hijos respectivos, en un orden sucesorio que en Inglaterra, contrariamente a lo que sucede en España, está perfectamente definido y reglado permitiendo establecer largas listas de llamados a la corona.

Y mientras en España esperamos con gran interés el mensaje de Navidad de don Juan Carlos, doña Sofía ha pasado unos días en Londres para hacer sus compras navideñas hospedándose, como siempre, en el lujoso y tradicional Hotel Claridge’s (para muchos el más glamoroso del mundo), donde en estas fechas, nos cuentan, suele coincidir con muchos de sus primos reales llegados a la capital británica para preparar las fiestas. En el Claridge’s recalan también Alejandro y Katherine de Serbia (él nació en ese hotel londinense), y allí es fácil verla saludar a los miembros de la familia real rumana o a su primo hermano Paul Brandam, hijo de la princesa Catalina de Grecia.

Doña Sofía de compras en Londres

Y entre compras en Selfridge’s y otras tiendas de Oxford Street, la reina y su hermana doña Irene, que continúa viviendo en Zarzuela, encuentran tiempo para llegarse a la prestigiosa librería Hatchard’s (en Piccadilly, junto al Ritz) donde hay toda una sección de literatura en todos los idiomas dedicada a la realeza europea y donde las atiende amablemente nuestro amigo Robin Piguet, o para visitar a su prima la princesa Margarita de Baden que vive en geriátrico de Londres.

También a las puertas de las fiestas en Holanda se anuncia que los príncipes herederos Guillermo y Máxima pasarán de nuevo las vacaciones de invierno en la Argentina, donde ambos son muy queridos, y que su cuñada Mabel Wisse, la esposa del comatoso príncipe Friso anuncia que retoma sus actividades oficiales ante la leve mejoría de su esposo. Y en Lisboa, el duque de Braganza, jefe de la casa real portuguesa, ha vuelvo a manifestar que él y su familia están al servicio de Portugal, y que la monarquía sería un gran activo para un país en el que el 50% por ciento de la riqueza total se consume en el mantenimiento del aparato de un estado que no da ejemplo en momentos de una fortísima crisis que allí se vive con enorme desesperanza.

Ricardo Mateos