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A QUIÉN CORRESPONDA

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Lucha por la Liga: Real Madrid y Barça tiran de fe para dejar todo igual

Febrero 27, 2017
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Los tres de arriba se agarraron a la fe para continuar inmersos en la pelea por el título. Tiró de fe el Sevilla para darle la vuelta al derbi sevillano después de un gris primer tiempo. Tiró de fe el Barcelona para amoldarse al juego trabado que le propuso el Atlético y para terminar llevándose el partido. Y, por supuesto, volvió a recurrir a la fe el Real Madrid para lograr la enésima remontada, esta vez ante un enfadado Villarreal. En el Estadio de La Cerámica se unieron épica y polémica. Hubo de todo en una jornada emocionante hasta la extenuación.

El Barça más guerrero venció en el Calderón

La mejor noticia para los aficionados del Barça fue la implicación de todos los jugadores en el choque contra el Atlético. No fue el mejor partido del conjunto blaugrana, desde luego, pero sí que se vio una brega muy poco habitual por parte de sus futbolistas. Por eso, por novedosa en un equipo como es el Barcelona, fue una de las notas más positivas. El Atlético le invitó a la pelea y el equipo de Luis Enrique no se escondió en ningún momento. Eso sí, juego poquito. Por parte de los dos.

Y eso que Luis Enrique cambió su sistema para jugar con tres centrales en una suerte de 3-3-3-1 que tenía como intención dar más empaque al centro del campo y parapetar los posibles contragolpes del Atlético. En la primera parte no dio demasiado resultado, por lo menos en lo que a circulación de balón se refiere. El Atlético, renunciando casi por completo a la posesión, se sentía más cómodo en su papel favorito, el de entorpecer a su rival. Aun así, los dos equipos se repartieron las pocas ocasiones que hubo y dieron buena cuenta del buen momento de forma de Ter Stegen por un lado y de la absoluta recuperación de Oblak, por otro.

La segunda parte fue otro cantar, con el Barça peleando cada balón hasta el máximo exponente y con el Atlético perdiendo fuelle poco a poco. El cuadro culé merodeó y merodeó el área de Oblak hasta que cayó el gol de Rafinha, una de las apuestas en el once de Luis Enrique. Fue un gol de rechaces, de batalla, de picardía. Fue el típico gol del Atleti marcado por el Barça. No obstante, dar por muerto al Atlético no es una idea inteligente. Godín, el hombre que todo lo remata, puso de cabeza el empate en el marcador para que al final fuera Messi, el de siempre, el que se guisó y se comió el gol de la victoria. Sacó una falta a 40 metros y él mismo aprovechó otro barullo dentro del área.

Remontada con polémica del Real Madrid

La fortuna tiene más peso del que podrían creer en esto del fútbol. El Villarreal la tuvo en su contra casi desde el principio. La lesión de Asenjo ya de por sí es una pésima noticia, pero la cosa se agrava aún más si su sustituto no tiene un buen día. Andrés Fernández estuvo nervioso desde el principio y terminó fallando en el tercer gol. Pero hubo más: a uno de sus mejores futbolistas, a Bruno, le dio por aparecer en el sitio equivocado, en el momento equivocado y con la parte del cuerpo equivocada. Aunque hizo todo lo posible para cercenar su extremidad, el futbolista del Villarreal no pudo evitar que un balón rechazado por un compañero le diera en la mano. Gil Manzano dudó un segundo y después concedió penalti. Para el 99 % de la humanidad no era voluntaria pero para el colegiado lo fue. Así es este reglamento donde la interpretación justifica casi cada decisión.

Es cierto que para ese entonces el Real Madrid estaba avasallando al Villarreal. Porque sólo el Real Madrid es capaz de levantarse después de un 2-0 que venía precedido de una derrota en Valencia. El equipo de Zidane pone tanto ahínco en remontar que, sea cual sea la diferencia, parece que siempre lo va a conseguir. A veces se queda a las puertas, como en Mestalla, pero son las menos. Fue un partido muy vistoso (más que el del Calderón) entre dos equipos similares: dos conjuntos verticales, pragmáticos y con poderío ofensivo. El Villarreal, sin ser ese adalid del toque de otros años, trata bien al esférico y es ordenado atrás. El Madrid… es el Madrid.

Lo dicho: Bale, Cristiano de penalti y Morata hicieron olvidar los tantos de Trigueros y Bakambú. De hecho, Escribá (expulsado tras el penalti), preferirá desterrar de su memoria todo lo acontecido en este choque. Isco tuvo mucho que ver, sí. Pero sobre todo fue una cuestión de orgullo, de corazón. Como siempre tratándose del Real Madrid.

Felipe de Luis Manero

@FelipedeLuis99