Menú Portada
LOS PRIVILEGIOS BANCARIOS (II)
Por mucho que suban los tipos pagarían un tope máximo del 6%

Los trabajadores de Kutxa pueden obtener hipotecas de hasta 300.000 euros a 50 años y pagando actualmente un 1,40% de interés

Febrero 13, 2012

Se formaliza una hipoteca sólo por el 50% de la cantidad y el resto en una póliza de crédito consiguiendo un importante ahorro en los costes de formalizar el préstamo

Pueden beneficiarse de hasta 3 años de carencia en los que sólo pagarán intereses


El mercado hipotecario español entra en una paradoja muy peligrosa, y es que mientras el Euribor lleva semanas desplomándose y ha roto en el día de ayer la barrera del 1,7%, los nuevos préstamos son cada vez más caros. Y es que las entidades financieras han puesto una verdadera barrera a la concesión con diferenciales estratosféricos que en muchos casos llega y supera el Euribor + 3%.

El resultado lo vemos en las estadísticas sobre su concesión que mensualmente publica el Instituto Nacional de Estadística. Los últimos datos correspondientes al mes de noviembre de 2011 reflejaron una caída del 35,8%, un desplome que en algunas Comunidades como Galicia se acentúa hasta el 48,9%.

Así mientras que los bancos cierran el grifo del crédito de puertas afuera, no lo hace de puertas adentro, con unas condiciones que no saben de crisis como en el último convenio de Kutxa. Volviendo a los últimos datos de noviembre, el tipo de interés medio de ese mes fue del 4,50%, mientras la Caja guipuzcoana lo ofrece al 80% del Euribor, o lo que es lo mismo con los últimos datos del mes enero, escasamente pagará un 1,4%. Y a más, si se cumple la tendencia de bajada de tipos que llevará a que a final de año paguen menos de un 1%.

Préstamos hasta a 50 años

Estos préstamos lo pueden solicitar todo empleado fijo con una cuantía máxima de 300.000 €, o de hasta cinco anualidades del haber del empleado incluida la ayuda familiar si se percibe, aunque en cualquier caso, la cuantía máxima será la que resulte del valor de la vivienda o el de compra. Pero no sólo eso, también se incluye los gastos de adquisición de la vivienda.

El tipo de interés aplicable a la totalidad del préstamo es como hemos adelanto el 80% del Euribor a un año en el momento de la formalización, con revisión trimestral o anual a elección del empleado, y eso sí, no saben de suelos y si de techos.

Mientras que las sentencias contra la legalidad de las cláusulas de suelo y techo siguen multiplicándose, en las hipotecas para empleados de Kutxa no son aplicables. Es muy simple no tienen suelo, es decir puede bajar hasta el 0%, la subidas están limitadas al 6%.

Pero no sólo eso, el plazo vuelve ser el de épocas pasadas que ahora parecen olvidar todos los Bancos. Los empleados pueden contratar a un plazo máximo de 50 años, siempre que no supere en ningún caso, la edad de 75 años del empleado beneficiario del préstamo. Además pueden disfrutar de 3 años de carencia, en el que pagarán sólo intereses, que como hemos visto son irrisorios.

La garantía será siempre la hipotecaria sobre la propia vivienda que se adquiere pero sólo responderá por una suma del 50% del total importe del préstamo que se formalizará en escritura pública. El 50% restante se hará a través de una póliza de préstamo personal, sin firmas de aval, con cláusula de compromiso de garantía en la misma. Este crédito personal complementará al préstamo hipotecario y lo que es más importante, permite que la formalización del crédito sea mucho más barata en gastos de notario e impuestos.

También en préstamos puente

Pero aquí no acaban las ventajas. Kutxa podrá, si lo estima conveniente por tratarse de vivienda en construcción o por otra circunstancia atendible, conceder al empleado un préstamo “puente”, antes del definitivo hipotecario que podrá optar entre obtener dicho préstamo al tipo de interés normal establecido con carácter general por Kutxa, o que se fije el tipo de interés de empleado y que ya empiece desde entonces a computar el plazo de la hipoteca.

En dichos casos, Kutxa actuará como compradora en el correspondiente documento privado de compra-venta, conjuntamente con el empleado. Si ello no fuera posible, el empleado deberá presentar garantías complementarias suficientes.

Los trabajadores de Banca son pocos desde luego, sino, el problema del crédito en España estaría solucionado.