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Los trabajadores de AUSBANC, de “vacaciones forzosas”, esperan esta semana la solución a su despido para comenzar a tramitar la prestación por desempleo mientras que desde la asociación sólo ofrece una indemnización de 30 días por año trabajado que acabará pagando el FOGASA

Junio 28, 2016
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Este 15 de junio se han cumplido dos meses del arresto y posterior encarcelamiento de Luis Pineda Salido, presidente de AUSBANC. Durante este tiempo, se ha puesto especial énfasis en las acusaciones sobre los presuntos delitos de Luis Pineda, pero se olvidan de los grandes y graves problemas por los que atraviesan decenas de trabajadores de la Asociación que se encuentran en una especie de limbo laboral que deben solucionar esta semana.

Mientras que la práctica totalidad de los abogados, con contratos mercantiles como trabajadores autónomos, han emprendido nuevos proyectos como letrados independientes o en otros despachos, la situación de los asalariados es más que complicada. La última nómina que recibieron fue la del pasado mes de marzo, en abril ya el embargo de las Cuentas Corrientes la Asociación impidió su abono al igual que en mayo. El último día de ese mes, AUSBANC cerró sus puertas pero la odisea no acabó para los trabajadores, ya que no fueron despedidos: se les mandó a casa de “vacaciones” y sin sueldo.

Más de cuatro meses y medio hasta que vuelvan a recibir ingresos

Con un mes de margen, el representante de la empresa, el también investigado por la trama AUSBANC y tesorero de la Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios, Alfonso Solé Gil, debería llegar a un acuerdo con los representantes de los trabajadores, a sabiendas de que lo más probable es que ni siquiera la Asociación fuera a pagar el mismo por el bloqueo de cuentas decretado por el juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz; es decir, que finalmente será con toda probabilidad el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA), el que abone la indemnización dentro de unos 12-18 meses de plazo.

Pero a pesar de ello, las pretensiones de la empresa han sido las más injustas para los empleados partiendo de una oferta de 20 días de indemnización por año trabajado. Otra muestra de cómo Luis Pineda y sus “lacayos” se han portado con sus asalariados que sólo buscan una rápida solución, pero siempre justa, para una situación dramática. En el transcurso de la negociación han conseguido elevar la oferta a 30 días por año trabajado, intentando así convencer a los empleados con menos tiempo en la empresa y así debilitar la posición prácticamente mayoritaria que solicitan lo máximo que se establece por Ley: 45 días por el periodo antes de la Reforma Laboral y 33 días para el computo posterior a la puesta en vigor de esta.

El próximo día 30 es el último para cerrar el despido y los empleados están en una situación insostenible.  Aunque lo obtengan esta semana, habrán perdido otro mes, ya que, aun tramitando rápidamente en estos días el desempleo, su primera mensualidad sería la de julio, la cual cobrarán el 10 de agosto. Con todo ello, estarán cuatro meses y medio sin recibir ninguna remuneración, cuando para muchas familias es el ingreso único o principal del que depende toda una familia.