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Para mejorar la liquidez de los autónomos

Los técnicos tributarios proponen reducir de un año a tres meses la rectificación del IVA

Febrero 8, 2010

El Congreso va a debatir la posibilidad de que pymes y autónomos no tengan que ingresar en Hacienda el IVA de facturas que no han cobrado ante ello los Técnicos tributarios entienden que un trimestre es plazo suficiente para que las empresas deudoras que quieran pagar en tiempo puedan hacerlo.

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Esta Proposición de Ley del Grupo Popular busca que las Pymes y autónomos no tributen por el IVA de las facturas no cobradas, lo que mejoraría la liquidez de las empresas afectadas por la morosidad en un contexto económico y financiero difícil como el actual.

En esta línea, los Técnicos del Ministerio de Hacienda proponen como alternativa más sencilla que se reduzca de un año a tres meses el plazo legalmente establecido para que empresas y autónomos puedan realizar la rectificación de las facturas con el IVA que han repercutido a sus clientes pero que, debido a la elevada morosidad, no han podido cobrar total o parcialmente.

Según GESTHA, esta alternativa se ajustaría al derecho comunitario donde en relación al IVA, el marco regulador español debe someterse a lo dispuesto en la Directiva europea 2006/112/CE, la cual reconoce la potestad de la Administración a exigir la regularización de la deducción de este impuesto en caso de operaciones total o parcialmente impagadas.

En base a esta facultad, el Artículo 80 de la Ley española del IVA establece la posibilidad de la modificación de la base imponible por las causas previstas en Ley Concursal o por transcurrir un año desde el devengo sin que se haya cobrado total o parcialmente el crédito, si bien obliga a la empresa a haber instado previamente su cobro mediante reclamación judicial, requisito que con frecuencia no se produce ya que “económicamente no suele compensar” iniciar un procedimiento en los Tribunales.

Tres meses es suficiente

Este colectivo explica que un plazo de tres meses es suficiente para que las empresas deudoras que hubieran tenido algún problema de liquidez puedan solventarlo antes de que sea considerado como un crédito parcial o totalmente incobrable.

En la actualidad, los autónomos deben ingresar a la Hacienda Pública el IVA de facturas que aún no han cobrado y puede ser que nunca cobren (ni el principal de la factura ni el IVA, que es un 16% como máximo), ya que la normativa comunitaria establece que el impuesto es exigible en el momento en que se efectúa la entrega de bienes o prestación de servicios, y no en el momento en que se emite la factura o se realiza el pago de la misma.

La única alternativa que de momento tienen pymes y autónomos con facturas pendientes de cobro es solicitar un aplazamiento del pago de la declaración del IVA, lo que les supone un interés de demora del 5% anual que le aplicará la Agencia Tributaria.

El secretario general de Gestha, José María Mollinedo, considera que “el tipo del 5% en los aplazamientos, cuando el tipo del Banco Central Europeo (BCE) ronda el 1%, es una carga excesiva que autónomos y pymes deben soportar. Con la modificación que proponemos se paliarían ligeramente los graves daños que la morosidad y la falta de liquidez está causando al tejido empresarial”.