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DERECHOS DE LUJO (I)
Según el III Convenio Colectivo único firmado el 31 de julio de 2009 para el personal laboral

Los sindicatos de la Administración Pública cobran hasta 40 horas extras por “representación”

Septiembre 30, 2010

Existe la obligación del Estado de retribuir las dietas y gastos de locomoción por la asistencia a reuniones con la Administración

Las Asambleas de los trabajadores permiten "evadirse" a los sindicalistas con un tope de hasta 20 horas


Aún colean los datos de la “histórica”, por fracasada, huelga general del pasado 29S. Al final, todos contentos: la inmensa mayoría de los españoles pudieron trabajar, los sindicatos convocantes la ven positiva y el Gobierno también. Insólito pero cierto. Quizás se trate de mantener privilegios ya adquiridos. De todos es sabido que las condiciones laborales de los sindicalistas suelen ser mejores que las de un trabajador normal, precisamente, para defender los derechos de éstos, aunque en los últimos años hayan quedado desprotegidos. Por ello, no debería extrañar algunos de los “extras” de su labor, recogidas según Resolución de 3 de noviembre de 2009, del ministerio de Trabajo de Celestino Corbacho, por la que se registró y publicó el III Convenio colectivo único para el personal laboral de la Administración General del Estado.
 
Ya en su Capítulo I se establece que el citado Convenio “será de aplicación general al personal laboral de la Administración General del Estado y de sus organismos autónomos, al que presta servicios en la Administración de Justicia, al de la Administración de la Seguridad Social, incluido, en el caso del Instituto de Gestión Sanitaria (INGESA), al personal laboral que presta servicios en las dependencias de los Servicios Centrales y de las Direcciones Territoriales y/o Provinciales de la entidad y percibe sus retribuciones con cargo a los créditos presupuestarios asignados a dichos centros para esta finalidad. También será de aplicación al personal laboral del Consejo de Seguridad Nuclear al de la Agencia de Protección de Datos”.
 
En esta primera entrega les resumiremos algunas exclusivas condiciones. Entre ellas, el derecho a contar con 40 horas retribuidas “para poder ejercer su función de representación” en aquellos centros con más de 750 trabajadores. En casos inferiores, también cuentan con estas ganancias aunque reducidas, hasta llegar a las 15 horas retribuidas en centros de 100 trabajadores. Asimismo, existe la obligación del Estado de retribuir las dietas y gastos de locomoción por la asistencia a reuniones con la Administración, sin duda encuentros indispensables, con la salvedad de que estas horas no computarán en el crédito horario.


Más privilegios

Pero estos privilegios no acaban aquí. Así, las Asambleas de los trabajadores también permiten ´evadirse´ a los sindicalistas, aunque en este caso con un tope horario. Hasta 20 horas anuales pueden ser empleadas para este apartado –diez convocadas por los Comités de Empresa, 10 por los delegados sindicales–, aunque especifican que no deberán “perjudicar a la prestación de servicios“.

Respecto a sus comodidades, en algunos centros podría darse la obligación de contar con varios locales “aptos y adecuados” para las labores de representación sindical, que incluyen mobiliario y material informático de oficina, tanto para Comités de Empresa como para los delegados sindicales.

Un Convenio de lujo que es necesario preservar a no ser que aparezca José Blanco y lo rectifique por Real Decreto.