Menú Portada
Código rojo

Los robos en casas crecen imparables pese a los planes de Interior

Septiembre 4, 2013
pq_936_robos-casas.jpg

Con uno de cada cinco españoles en situación de pobreza y una cifra récord de paro, el Ministerio del Interior logra contener, por el momento, los índices de criminalidad. Según las cifras de ese departamento, en el primer semestre de este año los delitos y faltas han descendido un 2,7 por ciento. Sin embargo, uno de los indicadores sigue creciendo imparable desde que comenzó la crisis: los robos en las viviendas. De enero a junio, Policía, Guardia Civil y Policías Autonómicas contabilizaron 65.315 asaltos en domicilios.

Jorge Fernández Díaz salvó sus primeras cifras de delincuencia, las de  2012, al presentar un descenso del 0,7 por ciento respecto al año anterior. Entre aquellos datos ya llamaba la atención un espectacular aumento en los robos en los domicilios de los españoles, un 25,4 por ciento. El equipo de Interior atribuía la subida en la aplicación de “nuevos criterios metodológicos de grabación y cómputo estadístico”. Esto es, a diferencia de lo que ocurría con Gobierno socialista, en ese apartado de la estadística habían pasado a incluirse casas de campo, segundas viviendas, garajes, trasteros, patios y otros espacios comunes. Ese era el motivo de que la cifra se disparase, según Interior.

Cambio de “criterio metodológico”

Y así fueron transcurriendo los meses sin poder determinar si los robos en los domicilios crecían o solo se trataba de un desajuste estadístico. Mientras, se sucedían las noticias de asaltos, sobre todo a chalets, en los que las familias contenían la respiración de madrugada en el dormitorio hasta que los cacos abandonaban la casa con el botín, o en el peor de los casos eran amenazados y golpeados para que facilitaran a los ladrones el hallazgo de sus más valiosas pertenencias.

En la tercera semana de agosto de este año, una de las de menor carga mediática, Interior publicó los resultados del primer semestre de 2013. Por fin se podían contrastar los robos en domicilios con un periodo anterior con los mismos criterios metodológicos. El resultado: un aumento del 6,1 por ciento en el primer trimestre del año, suavizado algo en los tres meses siguientes. En total, una subida del 5,3% en los robos con fuerza en las viviendas; es decir, forzando cerraduras, ventanas… Superado el cambio de “criterio metodológico”, la sospecha se confirma: durante la crisis se ha producido un aumento imparable en el robo en los domicilios, desde los asaltos a lujosas viviendas a la sustracción de bienes de primera necesidad en los trasteros de los barrios con menor poder adquisitivo.

Alta variabilidad del delito

El incremento en los asaltos a las viviendas se convirtió en una preocupación para las Fuerzas de Seguridad al poco de que arrancara la crisis. En marzo de 2011, con Alfredo Pérez Rubalcaba al frente del Ministerio del Interior, la Dirección General de la Policía libró un oficio a los jefes superiores de cada provincia describiendo una situación muy parecida a la actual, constatando “un considerable aumento en el robo de viviendas sin que se haya logrado a final de año una clara desaceleración a nivel nacional”.

En el escrito se admitía la imposibilidad de establecer un plan como tal a nivel nacional debido a la “alta variabilidad del delito” dependiendo de las zonas, con lo que la Dirección de la Policía se limitaba a establecer unas pautas que debían seguir todas las plantillas. Entre los 11 puntos destaca que Interior admitía que sólo poco más del 20% de los robos en los domicilios eran esclarecidos. Por eso, pedía potenciar la fase de investigación, extremar el cuidado en las inspecciones oculares y redacción de atestados y colaborar con las compañías de seguros para evitar fraudes. Esta última medida también revertía en el interés de Interior por hacer descender la estadística.

También reconoce el Plan que las zonas con menor presencia policial por el bajo nivel de delitos cometidos allí habitualmente han sufrido “fortísimos incrementos anuales” en los robos con fuerza en los domicilios, conscientes sus autores de donde tienen más posibilidades de escapar a la acción de las Fuerzas de Seguridad. La última estadística confirma esta tendencia más de dos años después. El ámbito rural está fuera de control. La provincia de Ourense ha sufrido en 2013 un incremento del 52,6 por ciento en los robos en las viviendas, y La Rioja tan solo dos décimas menos de incremento. Otras muchas como Huesca, Soria, Badajoz o Granada rondan un aumento del 30% en los robos en casas.  

Pedro Águeda

pedroagueda@extraconfidencial.com