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Mientras el Gobierno ya tiene un informe para su privatización parcial

Los retrasos en las obras de las líneas de alta velocidad cuestan 8 millones al Estado

Diciembre 17, 2010

Las demoras han llegado hasta los cuatro años

Entre los tramos que han generado mayor coste destacan los que unen Madrid con la frontera francesa

El primer paso en la privatización de las infraestructuras ferroviarias se dará presumiblemente con las estaciones de más viajeros


José Blanco se mostraba eufórico el pasado fin de semana. Tras salir indemne de su enfrentamiento con los controladores, inauguraba la nueva terminal de Atocha al tiempo que ponía en marcha la línea de alta velocidad entre Madrid y Atocha.

Sin embargo, las líneas de alta velocidad no han dado sólo alegrías al Gobierno, tal y como refleja el informe de fiscalización de cuentas a Adif al que tuvo acceso extraconfidencial.com.

Según este documento, el tribunal habría alertado a la empresa pública de los “importantes retrasos” en la finalización de grandes proyectos ferroviarios, que, por el momento, han supuesto unas desviaciones de 8 millones de euros en los Presupuestos Generales del Estado dentro de este apartado.

Los proyectos de inversión relacionados incluyen numerosas obras, tramos y fases de las líneas de tren que, bien por mala planificación o bien por desidia, han supuesto un coste extra que tendrá que salir del bolsillo de los españoles.

Entre las líneas afectadas, se encuentran tramos que unen a Madrid con la frontera francesa; Vitoria con Bilbao y San Sebastián o Córdoba con Málaga. El presupuesto contemplado en 2005 era de 32,6 millones, pero las obras inconclusas elevan esta cifra a 40,6 millones en los presupuestos de 2009, lo que supone una desviación del 26%.

Hasta cuatro años de retraso

No obstante, el caso es más sangrante cuando se observa que la mayor parte de estas obras estaban planificadas para terminar antes del citado año 2009. Ahora, por el contrario, cuentan con una nueva fecha de finalización que en muchas ocasiones suponen un retraso de tres y hasta cuatro años, elevando a ocho años en algunos casos la duración total.

Especialmente llamativos son los ejemplos de los proyectos de obras en las líneas de alta velocidad entre Madrid y Toledo y Madrid y Valladolid. En ambos casos, el grado de realización de las reformas era “muy elevado”, tal y como recoge el informe y, sin embargo en el momento de la aprobación de los presupuestos de 2009 todavía no estaban terminados.

Mientras el Gobierno ya tiene sobre la mesa un informe para privatizar parcialmente el gestor de infraestructuras ferroviarias, que igual que Aena, comenzaría con las instalaciones más rentables, Atocha en Madrid y la estación de Sants en Barcelona.

Mucho se ha criticado al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, por las obras y el endeudamiento al que ha sometido a la capital en los últimos años. Bueno sería que Blanco no se abandonara a saborear una victoria pírrica si no quiere verse en la misma situación que su rival político. Y es que algunas obras parecen (y se vuelven) interminables por muy sencillas que parezcan al principio