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Los recortes del Banco Santander de Ana Patricia Botín llegan a los menús de los empleados: a partir del próximo lunes 11 de julio, si un trabajador quiere una segunda bebida del menú de empresa, tendrá que pagarla

Julio 13, 2016
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En apenas dos semanas el Banco Santander de Ana Patricia Botín publicará los resultados del segundo semestre en medio de una tormenta financiera casi perfecta. Como ya adelantó extraconfidencial.com el Banco Santander entra en el tercer trimestre de la peor de las maneras posibles: su principal fuente de ingresos, Brasil, en recesión; la segunda, el Reino Unido, en el peor de los escenarios posibles; tercera, la filial de consumo en Estados Unidos no ha pasado los requisitos de capital de la Reserva Federal y, cuarta, el negocio en España es cada vez más ineficiente.

A pesar de todo ello, Ana Patricia Botín se empeña en vivir en un mundo paralelo e intentar convencer del mismo a sus inversores. El pasado 27 de junio reafirmó en una nota a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), su previsión, no sólo de mantener resultados para este 2016, incluso mejorarlo, sino negando el efecto del Brexit sobre su filial británica. Los inversores, desde luego, no deben creer mucho a la presidenta del  Banco Santander y se nota en una acción que ya cotiza en apenas 3,30 euros.

Pero tampoco convencen a sus empleados. Así, mientras presume que va a superar ampliamente los 6.000 millones de euros en beneficios para el 2016 ha decidido recortar una concesión “importante” que tenían los empleados de la Ciudad Financiera en Boadilla del Monte: a partir de este próximo lunes 11 de julio, poder repetir la bebida y el postre. Para ello, como pueden comprobar en la siguiente imagen adjunta que han recibido todos los empleados, recuerda que es lo que incluye el menú del trabajador para recalcar a final que, a partir del próximo lunes, si quieren una bebida o postre adicional, tienen que pasar por caja.

 Menu Santander

Quizá esta sea la fórmula secreta de Ana Patricia Botín para conseguir su ansiado objetivo de beneficios. Más allá de vender participaciones en empresas, cerrar Oficinas y despedir empleados, ahorrarse unos céntimos por empleado por una bebida y un postre. Toda una declaración de intenciones.