Menú Portada
Mientras se critica la ausencia de Luis Alfonso de Borbón en el funeral por su tío abuelo el conde de Barcelona

Los príncipes de Asturias dejan buena impronta en Gerona con un trato exquisito

Junio 30, 2013

Pruebas de ADN en la monarquía belga, la griega se asienta cada día más y expectación ante la llegada al poder del nuevo emir de Quatar

pq_936_Principes-en-Gerona.jpg

Todavía hay quien se pregunta el por qué de la ausencia de Luis Alfonso de Borbón en el funeral por su tío abuelo el conde de Barcelona. Una ausencia que levanta ciertos interrogantes especialmente ahora que las pretensiones dinásticas del duque de Anjou en Francia parecen ir francamente a la baja. Son muchos los legitimistas que se plantean abandonar el barco ante la indiferencia de su príncipe y los que, como monárquicos convencidos, consideran la posibilidad de acercarse ya sea al príncipe Jean de Orleans, al cada día más valorado príncipe Jean Christophe Napoleón, o incluso al príncipe Charles Emmanuel de Borbón-Parma.

Atrás quedaron los tiempos en los que el duque de Cadiz llevó a sus cotas más altas sus pretensiones al trono de Francia, mientras en España los príncipes de Asturias hacen valiosos y denodados esfuerzos por levantar el prestigio de la familia real española prodigándose todo cuanto pueden. De hecho su estancia de dos días en Gerona, para apoyar la Fundació Príncep de Girona, ha sido muy valorada por todos cuantos tuvieron acceso a ellos a pesar de las ya habituales manifestaciones independentistas, que en la primera jornada fueron notables pero no tuvieron eco alguno de puertas para adentro donde todo fueron aplausos (hasta hubo alguna gran reverencia).

Trato exquisito de los príncipes en las distancias cortas

Quienes estuvieron con ellos, y han querido contárnoslo, quedaron vivamente impresionados por la calidad personal y el trato exquisito de don Felipe y de doña Letizia en las distancias cortas, y no se resisten a poner cierto énfasis en la belleza de la princesa que parece ser mucho más destacable al natural que en las fotografías de prensa. Si en la Fundación Príncipes de Asturias don Felipe se lo encontró casi todo ya hecho, ese no es el caso de esta Fundación catalana en la que él está muy implicado personalmente como ha podido constatarse en estos días. Estuvo suelto, afable y cercano, apareció incluso sin corbata a los actos más informales, y se sentó entre el público asistente a las ponencias del Foro Impulsa.

La seguridad, aunque notable, se percibía relajada en todos los actos y doña Letizia, que recordaba el nombre de todos los premiados el año anterior, repartía dos besos a quienes le eran presentados manifestando gran cercanía y conversando en catalán (lengua en la que los príncipes siguieron todas las presentaciones), con el independentista alcalde de Gerona.

Pruebas de ADN en la monarquía belga

Pero también la monarquía belga pasa por momentos difíciles que comprometen seriamente la figura del rey Alberto cuya hija extramatrimonial, Delphine Boël, hasta ahora solo reconocida de forma extraoficial, reclama ahora pruebas de ADN que demuestren fehacientemente su filiación y ha emplazado ante la justicia tanto al rey como al príncipe heredero Felipe y a la princesa Astrid. La demandante es hija de los amores del rey con la baronesa Sybille de Selys Longchamps, y ha acudido a los tribunales afirmando que su delicada relación con la familia real está en la base de que ciertas compañías belgas no hayan querido emplearla. Algo que niegan los portavoces del palacio de Laeken que declaran que “el palacio real nunca discriminó a la señorita Boël y que nunca hizo presiones algunas para que otros así lo hicieran. Bien al contrario, cuando Delphine se quejó de que se estaba obrando en su contra y de que ciertas personas y empresas no querían trabajar con ella, se decidió, tras consultas con asesores legales, que ella debería de acercarse a las instancias palaciegas”. El comienzo de la vista del caso ante los tribunales ha quedado aplazada hasta el 3 de septiembre, y cabrá ver cual es la actitud de las autoridades judiciales en un país en el que el rey goza de inmunidad.

Más tranquila está la familia real de Grecia que parece cada día más afirmada en tierras griegas donde en días pasados el rey Constantino y su esposa, que parecen estar afincados en la isla de Spetses, participaron en la Spetses Classic Yatch Race que es una competición de yates en la que formaron parte de la tripulación del “Afroessa”. Y en Inglaterra ya está todo preparado para la llegada del primogénito de los duques de Cambridge. La duquesa ha restringido mucho sus apariciones públicas, y por ello no acompañó a su esposo a la aristocrática boda de Thomas von Straubenzee, gran amigo del príncipe Guillermo en sus años de universidad, con Lady Melissa Percy cuyo padre, el duque de Northumberland, es el propietario del majestuoso castillo de Alnwick sede del famoso colegio Hogwards de la serie Harry Potter.

Pero todas las miradas están puestas en el nuevo emir de Qatar, el Jeque Tamin, un joven de 33 años formado en los más exclusivos colegios británicos que llega al poder gracias a la renuncia de su hermano mayor, y tras 18 años de reinado de su padre, el Jeque Hamad, que llevó a la dinastía Al Thani y al pequeño emirato, el más rico del mundo en términos de renta per capita, a las páginas de la prensa internacional. El nuevo soberano es padre de seis hijos habidos de sus dos esposas, y es hijo de la segunda esposa de su padre (casado tres veces y padre de 24 hijos) que no es otra que la famosa Jequesa Mozah cuya elegancia es reconocida internacionalmente.

Ricardo Mateos