Menú Portada
El torero ha iniciado un "romance" con la modelo Elisabeth Reyes

Los pies de plomo de Francisco Rivera

Enero 28, 2009

No quieren confirmar lo que es un secreto a voces, tal vez porque no quieren cometer errores del pasado, pero la mirada del diestro Francisco Rivera habla por sí sola.

pq_688_francisco.jpg

El club de medios entregó sus premios la noche del pasado martes en el hotel Ritz de Madrid. Decenas de rostros conocidos se congregaron para festejar una noche muy importante para un gran número de profesionales del periodismo que se unen para brindar por el buen hacer de instituciones y empresarios.  Algo perdida y desubicada se encontraba la eternamente barroca Alejandra Navas, presentadora en sustitución de Anne Igartiburu en las tardes de Televisión Española. Encargada de presentar la entrega de premios, su vestido azul esmeralda fue visto por todos los rincones del salón mientras ella buscaba a alguien que le dijera cómo o cuándo debía subir al escenario. Suerte que la Navas es una profesional de trayectoria indiscutible que sabe controlar todo tipo de situaciones. Mucho más seria y algo más rechoncha que en ocasiones anteriores, la actriz Carmen Sevilla dejó clara su animadversión por todos aquellos medios de comunicación que hurgan en su vida privada. Suena a chirigota, sobre todo teniendo en cuenta que sus visitas a los programas del corazón han sido más que habituales. Fue una de las artistas que más disfrutó de la época dorada de aquel Tómbola inigualable. Bastante envejecida, sorprendiendo a propios y a extraños con un look poco o nada favorecedor, Chesu Puente, la hija del inimitable Jesús Puente, acudió acompañada por un apuesto caballero con el que se dejó fotografiar a troche y moche. Lo mismo ocurrió con la altísima Juncal Rivero, entallada en un fabuloso vestido negro con tirantes entrelazados en la espalda, que no quiso pronunciarse acerca de su reciente fracaso matrimonial. Es de agradecer que siga teniendo una actitud positiva y alegre ante los reporteros que se apostan a las puertas de los saraos. La elegante Paloma Segrelles, tremendamente más delgada que hace unas semanas; la diseñadora Agatha Ruiz de la Prada, acompañada por Pedro Jota Ramírez, deslumbró por sucaricaturesco colorido. Más sonriente que cuando se enfrentó a las palabras que Alfredo Landa vertió sobre su marido José Luis Dilbildos, Laura Valenzuela conquistó a todos los presentes por su naturalidad y espontaneidad ante las preguntas de los periodistas. Pero, sin lugar a dudas, los flashes de los fotógrafos se multiplicaron cuando el torero Francisco Rivera hizo su entrada en los salones del hotel. De punta en blanco, como es habitual, el matador conversó distendidamente con la actriz Maribel Verdú, que rechazó ir al estreno de Valkiria, y saludó a todos y cada uno de los personajes que pululaban cerca de él: “Prefiero ir con pies de plomo, que al final las cosas se tuercen y es mejor no hacerse ilusiones. Ahora no somos novios, pero el tiempo dirá. Ella es una mujer maravillosa que puede enamorar a quien quiera”, me espetó mientras conversamos. Sin duda alguna, el amor ha llamado de nuevo a la puerta de Francisco, que ahora ha optado por no cometer errores del pasado. Son tan guapos y hacen tan buena pareja que las palabras sobran.