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EL DESPILFARRO ELECTORAL (I)
Consiguieron de las entidades financieras 35,3 millones en préstamos

Los partidos políticos se gastaron en las últimas elecciones municipales y autonómicas 58,4 millones

Julio 4, 2010

Más de la mitad de las formaciones políticas no presentaron datos económicos a pesar de estar obligadas por el Tribunal de Cuentas

El Estado aportó 12,5 millones vía anticipos electorales

Gran parte de los 2,7 millones de euros provenientes de aportaciones privadas están llenos de irregularidades


Quedan apenas diez meses para la próxima gran cita electoral, todo ello si la situación actual no obliga a anticipar unas elecciones generales, se trata de las próximas elecciones municipales y autonómicas, a la que algunos “futurólogos políticos” auguran un “tsunami político”. Lo que es claro es que se producirá un tsunami de gasto, si atendemos a los datos de las últimas municipales y autonómicas, a no ser que se llegue un acuerdo como el propuesto por Mariano Rajoy de reducir el gasto electoral.

El líder de la oposición planteó como medida para recortar el gasto público, reducir los gastos electorales “a la mínima expresión” ya que según Rajoy “todo el mundo sabe cómo son los partidos que se presentan a las elecciones y, por tanto, no hace falta gastar tanto dinero como hasta ahora”.

Y es que la última cita municipal y autonómica los partidos políticos gastaron 56,1 millones, más de 9.300 millones de las antiguas pesetas, una cifra que es escandalosa no sólo por su cuantía sino también por las múltiples irregularidades de las diferentes partidas.

Agujero negro para el Tribunal de Cuentas

Los partidos que más gastaron fueron el PSOE y el PP, con 10,3 millones y 9,5 millones cada uno, pero en la última cita fueron 1.656 las formaciones políticas que se presentaron, de las cuales tan solo 766 cumplieron con la obligación de informar al Tribunal de Cuentas mientras que 890 formaciones no la han presentado, a pesar de haberles recordado la obligación de su remisión. Aunque la mayoría de estas últimas corresponden con formaciones de pequeña implantación, nueve formaciones que presentan un mayor grado de implantación, de acuerdo con los votos obtenidos y las circunscripciones, y a las que de forma específica se les ha requerido la contabilidad no lo han hecho.

Del total de gasto de De estos 56,1 millones de euros, 2,7 millones proceden de aportaciones privadas, 35,3 millones de deudas bancarias, 12,5 millones de anticipos electorales por parte del  5,5 millones de aportaciones del partido y 0,1 de otros ingresos.

Aquí empieza un aluvión de irregularidades, no sólo por la facilidad de obtener más del 65% de sus recursos de créditos con entidades financieras, que en muchos casos pasan irremisiblemente a morosos, si no especialmente por las donaciones particulares.

Así, la mayor parte de las formaciones políticas, especialmente en aquellas con menor implantación, las aportaciones privadas declaradas carecen de alguno de los requisitos identificativos como el nombre, DNI y domicilio. Además, aun cuando la normativa electoral no admite las aportaciones anónimas, existen formaciones que argumentan en sus alegaciones la dificultad de cumplir con esta identificación cuando utilizan el tradicional sistema de venta de bonos-ayuda entre sus militantes y simpatizantes.

Pero además del origen también hay irregularidades en la cuantía, así mientras el límite por persona física está en 6.010,12 euros, un millón de las antiguas pesetas, en siete formaciones se ha incumplido este requisito sumando aportaciones que superan los 297.962 euros. Por otra parte, la falta de justificación de los recursos, bien porque no se han identificado a los aportantes o bien porque no ha quedado suficientemente acreditado el origen de los fondos utilizados, siempre que el importe total declarado por cada formación política haya superado el límite citado, afecta a veintidós formaciones con un total de 472.728 euros.

También algunos partidos no han acreditado documentalmente el origen de los fondos aportados por el partido a su propia campaña electoral aunque sí que los fondos aportados provienen de las cuentas bancarias propias de la actividad ordinaria del partido.

Opacidad total en los ingresos que también se trasladará a los gastos.