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El altruismo de Casillas y Nadal frente a la ambición del epidemiólogo Pedro Alonso, que pretende vender la RTS a África por más de 20 dólares

Los otros negocios en torno a la vacuna de la malaria

Diciembre 17, 2007

Tras la promesa de Patarroyo sobre el lanzamiento Colfavax, su nueva vacuna sintética contra la malaria en una sola dosis durante los próximos meses, la Malaria Vaccine Initiative (MVI) contraataca, sin aludir en ningún momento a sus efectos secundarios. Desde finales de 2004 el equipo del doctor Pedro alonso no reportaba datos de repercusión internacional.

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A finales de noviembre, el tenista Rafa Nadal y el portero del Real Madrid Iker Casillas presentaron en el estadio Santiago Bernabéu una iniciativa solidaria con el fin de obtener ingresos para luchar contra la malaria. El número dos del tenis mundial y el guardameta de la selección española disputaron un ´´mini-partido´´ de tenis, en el que se impuso Casillas (3-2), y una tanda de penaltis, donde se alzó campeón Nadal (3-2).
El objetivo fue presentar el ´´reto´´ que ambos deportistas disputarán el próximo 20 de diciembre (20.00 horas) en el Madrid Arena, para recaudar fondos en beneficio de Cruz Roja para combatir el paludismo. Un gesto que contrasta con el del epidemiólogo español Pedro Luís Alonso Fernández, quien aseguró que la RTS/S de GSK y el ejercito de EEUU “no será barato” y se venderá a África por unos “veinte dólares”.

Fue tras la impactante publicación realizada por el Magazine de El Mundo el pasado 16 de septiembre, titulada “Patarroyo promete la vacuna definitiva”, donde el Premio Príncipe de Asturias colombiano anunciaba que su nueva inmunoprofilasis contra la malaria, Colfavax -que se administrará en una sola dosis, en lugar de tres- estará lista en cuestión de meses. El eco obtenido por estas revelaciones llevó a que los promotores de la vacuna norteamericana -quienes desde que el 16 de noviembre de 2004 publicaran en The Lancet un estudio con RTS,S/ASO2A realizado por Pedro Alonso al sur de Mozambique entre 2.022 niños de entre uno y cuatro años, que reportó un 58 por ciento de eficacia durante seis meses, no habían hecho ningún otro aporte relevante- a lanzar a bombo y platillo una contraofensiva internacional.

En octubre de 2007, apenas un mes después de las impactantes declaraciones de Patarroyo a El Mundo, The Lancet online publicó un artículo revelando que la RTS,S/AS02D probada en 220 niños de 2, 3 y 4 meses, durante un trimestre, reportó una protección del 65%.

Los promotores de la vacuna recombinante, en ningún momento la atribuyeron efectos secundarios. Además, nadie se percató o quiso percatarse y ante la opinión pública pasó desapercibido un detalle trascendental. El adyuvante de la vacuna de 2004 era ASO2A y el de esta otra ASO2D. Según ha sabido extraconfidencial.com, los promotores de la RTS han realizado numerosos ensayos sin haber logrado aún el adyuvante adecuado.

Descubiertos e “imprecisos”

La RTS, cuya primera molécula NAMP fue sintetizada a principios de los 70 en el laboratorio neoyorkino de la doctora Ruth Nusenzzweig, fue posteriormente retomada por el ejercito de EEUU en un programa secreto del Walter Reed Army Institute Research (WRAIR), coordinado por el equipo del entonces Coronel Ripley Ballou, destinado a inmunizar soldados desplazados en misiones especiales a países y zonas endémicas. Un producto ensayado directamente en humanos. Entre ellos el propio Ballou, quien tras inocularse con la RTS,S y posteriormente dejarse infectar por el mosquito transmisor, contrajo gravísimos episodios palúdicos que estuvieron a punto de acabar con su vida

Tras ser descubiertos y divulgados estos y otros datos en un foro de internet por el biógrafo de Patarroyo en España, tocaba hacer ruido con algo nuevo. De este modo, a mediados de este mes, Pedro Alonso anunció durante un Simposio en la Fundación Ramón Areces, que “la primera generación de vacunas RTS,S” ya está lista y que se administrará en colaboración con al Agencia Europea del Medicamento (EMEA), a mediados de 2008 en 16.000 niños africanos menores de cinco años, y “fundamentalmente en niños de dos y tres meses de edad”, en Ghana, Gabón, Kenia, Mozambique y Tanzania. Para 2010 se tendrá el primer informe de registro en dicha agencia.

Aunque el epidemiólogo del Clinic de Barcelona en ningún momento matizó a cuál de las diversas versiones probadas de la vacuna recombinante se refería, sí aseguró que el producto, financiado por la Fundación Bill y Melinda Gates “no será la vacuna definitiva” y que “habrá que esperar 20 ó 30 años para que tengamos vacunas -de segunda y tercera generación- que protejan en más de un 90%”.

Cuatro países familiarizados con la RTS,S

El anuncio de Pedro Alonso, quien durante su etapa con Patarroyo llegó a poner a uno de sus hijos el nombre de Mikel Elkin (en homenaje al científico colombiano), ha tenido gran repercusión mediática internacional. Sin embargo, según ha verificado extraconfidencial.com, al menos cuatro de esos países, ya están familiarizados con la RTS,S.

Posteriormente, el BBVA embargó el Instituto de Inmunología San Juan de Dios regido por Patarroyo y toda su tecnología al mismo tiempo que curiosamente empezaba a financiar el desarrollo de la RTS,S en el Clinic de Barcelona. La razón, quizá se deba, según informaron fuentes de máxima solvencia a extraconfidencial.com, a los 300.000 euros anuales que desde entonces la entidad regentada por el doctor Alonso ha venido transfiriendo ejercicio tras ejercicio a la institución regida por este médico africano. El Centro de Salud de Manhiça en Mozambique -según reflejan las diferentes memorias anuales de la AECI- se creó por la cooperación española en 1994, tras la obtención del Premio Príncipe de Asturias por Patarroyo “para ensayar la Spf66 de Patarroyo y futuras generaciones”.
Desde el primer momento, el dinero fue administrado íntegramente por el doctor Pedro Alonso y la Fundación Clinic, sin que el investigador colombiano ni su centro llegaran a percibir un céntimo del mismo.

Una vacuna para África, a veinte dólares

Según aseguró Pedro Alonso, “el precio de la vacuna será seguramente de menos de 20 dólares, porque no tiene valor comercial, al representar una protección muy limitada de la enfermedad, y no se va a vender ni administrar en Europa ni Estados Unidos a los ciudadanos que viajan a África. Quizá sea por el problema de la apoptosis (reiteradamente ocultado en sus publicaciones científicas). Aunque, “no es fácil saberlo todavía, no será barata. Nos enfrentamos a bichos muy complejos y el proceso es caro”, aseguró el epidemiólogo del Clinic.

“Lo que les hace falta a los turistas que viajan a zonas con malaria es una profilaxis que les garantice una protección del 90% y no una vacuna que tiene una protección aproximada del 60%”, concluyó. Si todo sale bien, el producto podría empezar a comercializarse en 2011. “Somos muy optimistas, pero no queremos generar falsas expectativas. En los ensayos nunca se puede saber cuándo va a parecer un efecto adverso o alguna complicación”, matiza Pedro Alonso.

Un gesto que contrasta ampliamente con el altruismo y la solidaridad de los deportistas Rafa Nadal e Iker Casillas en al lucha contra esta terrible plaga, endémica en 106 países. Extraconfidencial.com continuara informando en el futuro sobre nuevos datos referentes a estas dos vacunas en Puga. La donada por Patarroyo para beneficio de la humanidad, y la de GSK, “a veinte dólares”, destinada a los países más pobres de la tierra.