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Los ingresos estimados para el 2010 se elevan hasta los 1.185 millones de euros

Los operadores de telefonía pagarán 167 millones a RTVE

Noviembre 12, 2009

Las subvenciones del Estado por “compensación por servicio público” se elevarán hasta los 583,5 millones

Las televisiones privadas de ámbito nacional aportaran otros 65 millones de euros en plena crisis del sector audiovisual


Es el último rumor en los pasillos de Prado del Rey: el nuevo presidente de la Corporación RTVE, Alberto Oliart, ha elegido como asesora a Carmen Sevilla sempiterna presentadora de “Cine de Barrio”. Así, con sentido del humor, se han tomado los trabajadores de la televisión pública la designación del ex ministro como máximo responsable de Radio Televisión Española. Bromas aparte, hoy se reúne el Consejo de Administración donde Luis Fernández hará oficial su ¿dimisión? y los representantes de las distintas formaciones aceptarán al candidato consensuado por PSOE y Partido Popular, Alberto Oliart, como nuevo presidente.

Aseguran que la marcha de Luis Fernández se debe a la falta de sintonía con la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega. De momento, resulta sorprendente escuchar, por ejemplo, la defensa a ultranza de la gestión del ya ex presidente de voces tan críticas con el Gobierno socialista como las de Luis Herrero y Federico Jiménez Losantos.

El primero, reconocía ayer la valentía de Fernández al permitirle participar como tertuliano en dos programas de TVE: “Los Desayunos” en La Primera y “59 segundos”. A su lado, el director de “La Mañana” en esradio.fm, reconocía que había coincidido en numerosas ocasiones con Luis Fernández en Miami y mientras sus hijos jugaban, ellos desayunaban. Y a más: “Cuando fue nombrado, se presentó en casa y me ofreció un debate cara a cara como el que mantuve en Tele5. Televisión Española tenía que subir el share de audiencia de los Informativos porque se encontraba en tercer lugar del ranking. Incluso me propuso que eligiera el contrincante”. Jiménez lozanitos, finalmente, declinó la oferta. Vivir para oír.

Lo cierto es que la verdadera razón por la qué Luis Fernández abandona la nave de RTVE a tres años de la finalización de su mandato es una incógnita. Quizás la clave resida en la información que hoy les ofrecemos y que sin duda, cuando menos, sorprenderá, la nueva RTVE sin publicidad del 2010 necesita ingresar 1.185 millones de euros para cuadrar sus cuentas, labor más que complicada con la coyuntura actual.

Por supuesto la mayor parte pagada directa o indirectamente por todos los ciudadanos, casi la mitad, 583,4 millones seguirán siendo subvenciones del Estado, para compensar el “servicio público” que presta RTVE a todos los ciudadanos. A todo esto hay que sumar nada más y nada menos que 330 millones de euros por la tasa del espacio radioeléctrico.

Millones de las empresas de telefonía y televisiones privadas

Pero las partidas más sorprendentes son las aportaciones que tanto las operadoras de telefonía como las televisiones privadas tienen que hacer al Ente Público. La más importante, la de las empresas de telefonía, una estimación de 167,7 millones o el equivalente del 0,9% de los ingresos de explotación. Cada vez que cogemos nuestro teléfono móvil estamos ¡pagando a RTVE!, así mientras que las operadoras están en una guerra de precios para ganar clientela y beneficiar al público en general, una parte importante parte de sus márgenes van a la televisión del todo.

Pero quizá más chocante es la aportación de 65,7 millones de las televisiones privadas, que en teoría se verá compensado por el pedazo de la tarta publicitaria que actualmente ingresa RTVE y que irá a parar a los medios privados. Esta cantidad es el resultado del 3% de los ingresos de explotación de las televisiones nacionales que operen en abierto y un 1,5% de las que lo hagan de forma codificada. Esta tasa se calcula sobre la facturación, no sobre los beneficios y con un sector en general con malos resultados, encabezado por Sogecable y sus más que serios problemas financieros, parece difícil que se logren estos ingresos y se cuadren las cuentas de RTVE.

Ya sean discrepancias políticas, o problemas económicos, lo cierto es que Luis Fernández deja una difícil herencia a su sucesor.