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Todos ellos son personas influyentes que se mueven como pez en el agua en los circuitos de la set cosmopolita de las esferas sociales neoyorkina y londinense

Los nuevos amigos del rey Juan Carlos I: un gran plantel de ricos, potentados y famosos

Marzo 31, 2015

Llama poderosamente la atención los vínculos que muchos de ellos han mantenido o quizá continúan manteniendo con Corinna zu Sayn-Wittgenstein-Sayn que es una de las habituales de los escenarios sociales de Londres y Nueva York 
Es curioso que el rey emérito haya hecho en estos últimos días una escapada de incógnito a Londres, donde se le vio en un Land Rover gris en la elegante Kensington High Street. ¿Será esta una visita a alguno de estos nuevos amigos londinenses? Lord William Astor III es uno de los grandes de la capital británica con una gran carrera política en el partido conservador a sus espaldas, director de numerosas empresas pujantes, como Cliveden Securities Ltd, que se extienden incluso al ámbito del petróleo


Tan solo hace unas semanas descubríamos al rey don Juan Carlos gozando en la República Dominicana del excelente trato que le dispensó allí su anfitrión el denominado “barón del azúcar”, Pepe Fanjul, en su lujosa finca caribeña. Un encuentro en el que también estuvieron presentes otros notables de la gran esfera social internacional ante quienes el rey emérito declaró que son sus “nuevos amigos”. Todos ellos personas influyentes que se mueven como pez en el agua en los circuitos de la set cosmopolita de la esferas sociales neoyorkina y londinense, pues allí estaban la influyente periodista norteamericana de la CBS Deborah Norville y su esposo el rico inversor sueco Karl Wellner, actual director del poderoso fondo de inversión Papamarkou Wellner Asset Management y socio de ese otro importante que es Alexander Papamarkou en otro tiempo buen amigo de Luis Gómez-Acebo, difunto esposo de la infanta doña Pilar. De Deborah y de su esposo ha dicho Robert Higdon, director de la Fundación Príncipe de Gales, que son la Barbie y el Ken de la alta sociedad por ser casi perfectos, manejar portafolios de inversiones de muchos notables y poseer una magnífica casa en Long Island.

Pero en aquella cita en dominicana también se encontraban otros amigos neoyorkinos de los Wellner como el poderoso financiero Dixon Boardman, hijo de los reyes de la alta sociedad de Palm Beach y director general del Optima Fund Management Group con base en las Bermudas y su esposa, la princesa Arriana de Hohenlohe-Langenburg, que es hija de aquel viejo conocido de don Juan Carlos que fue Alfonso de Hohenlohe, el creador de Puerto Banús y de la gran vida marbellí. Y añadiendo más nombres a la lista de los comensales no podemos obviar a Lord Charles Spencer-Churchill, hermano del actual duque de Marlborough y su tercera esposa, Sarah Goodbody, y a Lord William Astor III, vizconde Astor, y su mujer, Annabel Jones, cuya hija, Samantha, es la esposa del actual primer ministro británico David Cameron

Un gran plantel vinculado a Corinna zu Sayn-Wittgenstein-Sayn

Un gran plantel de ricos, potentados y famosos, si bien llama poderosamente la atención los vínculos que muchos de ellos han mantenido o quizá continúan manteniendo con Corinna zu Sayn-Wittgenstein-Sayn que es una de las habituales de los escenarios sociales de Londres y Nueva York. Así Blaine Trump, ex esposa de Robert Trump, otra de las invitadas en el encuentro en Dominicana, conoce a la singular Corinna por haber coincidido con ella en al menos una fiesta organizada por Dee y Tommy Hilfiger en Nueva York, y sabemos que Dixon y Arriana Boardman también coincidieron con ella en un sarao en octubre de 2014. Pero más importante aún es la relación del matrimonio Fanjul, propietarios del imperio azucarero Florida Crystals en Florida y Dominicana, con Corinna a quien conocen desde los años del matrimonio de ésta con el príncipe Casimir zu Sayn-Wittgenstein-Sayn y con quien han compartido hasta cacerías. Nada sorprendente habida cuenta de los años que Corinna pasó entre la gran sociedad londinense, donde hizo grandes amigos que sin duda alguna conserva (hay que hacer agenda), mientras estuvo casada con el príncipe Casimir.

En ese contexto es curioso que don Juan Carlos haya hecho en estos últimos días una escapada de incógnito a Londres, donde se le vio en un Land Rover gris en la elegante Kensington High Street. ¿Será esta una visita a alguno de estos nuevos amigos londinenses? Lord William Astor III es uno de los grandes de Londres con una gran carrera política en el partido conservador a sus espaldas, director de numerosas empresas pujantes como Cliveden Securities Ltd que se extienden incluso al ámbito del petróleo, y propietario de la gran finca Tarbert en la que organiza cacerías de zorros y venados en las que ha tomado parte hasta su hijastro político el primer ministro Cameron que, paradójicamente, es primo lejano de don Juan Carlos en tanto que descendiente del rey Guillermo IV de Inglaterra. Y Lord Charles Spencer-Churchill pertenece a una de las más aristocráticas familias del Reino Unido en su calidad de hijo del anterior duque de Marlborough, y es uno de los asiduos de los más exclusivos clubs sociales de la capital como el de Hertford Street, en Mayfair, del que también es socio ese gran amigo de Emilia y Pepe Fanjul que es Dixon Boardman.

Todo un mismo circuito de grandes de la sociedad a los que, sin duda, no es ajena la ubicua Corinna que, aunque poco tolerada entre la gran realeza alemana a la que pertenece su segundo marido y de la que ella toma su título de princesa, parece que en los últimos tiempos cae mejor en algunos circuitos muy cercanos a don Juan Carlos pues, nos cuentan, “últimamente se loan las maravillas de su simpatía y de su valía personal”.

Mientras tanto, doña Sofía, que pasa la Semana Santa en Mallorca, continúa con su rosario de actos públicos, con su dedicación al “Proyecto Hombre” y a su Fundación y con el respeto incólume a su persona y a su quehacer. 

Ricardo Mateos