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A QUIÉN CORRESPONDA

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Los muros de pago en Internet no funcionan en nuestro país: El Mundo, El Español e infoLibre fracasan en su intento de aumentar sus ingresos por esta vía

Febrero 23, 2017
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El Mundo sacaba pecho hace unos días por su dato de audiencia, según comScore, en que supera en visitas a El País y bate su récord de número de páginas vistas histórico. Pero este hecho encierra un fracaso para el diario generalista de Unidad Editorial: El Mundo ha primado la competición por el click tras bajar los brazos con su soñado muro de pago, Orbyt.

Esta criatura apadrinada por Pedro J. Ramírez sacaba pecho en 2012 de haber superado los 50.000 abonados en 2012, que se convertirían en 80.000 al año siguiente. Pero desde hace unos años el silencio se ha impuesto en El Mundo, que se niega a revelar los números de Orbyt. Recuerden que en los últimos meses este periódico obligaba a abonarse a todos los usuarios que hubiesen superado las veinte páginas vistas al mes, pero esta restricción se ha eliminado, sin avisar, con la intención de competir por el liderazgo online en cuanto a volumen de tráfico, algo que ha hecho sin ninguna advertencia. Con ello ha iniciado una alocada carrera para multiplicar las visitas. Por ejemplo, concatena múltiples noticias en una página con el objetivo que, finalizada la lectura de la primera, salte a la siguiente con una dirección (URL), distinta y con ello contabilizar más páginas vistas. Eso sí, tal y como ha consultado Extraconfidencial.com a expertos en marketing digital, aunque suben el número de páginas vistas, lo hace también la tasa de rebote, la de personas que abandonan la página sin leerla.

Esta política se suma a la última decisión de Unidad Editorial: bloquear a todos los usuarios en El Mundo, Marca o Expansión que tengan instalado un programa “adblocker”. Es evidente que los muros de pago no tienen demasiado futuro a corto plazo en nuestro país tras conocer esta semana que El Español ha perdido al menos un 20% de suscriptores desde su fundación. Es decir, la última criatura de Ramírez no solo no ha sido capaz de ganar abonados pese a su intensa campaña promocional sino que los ha perdido. Pedrojota siempre se escuda en datos difusos para ocultar unos números que no invitan al optimismo.

Un engaño a los lectores que dura muy poco

Otros proyectos han sido más claros con sus números: El Diario de Nacho Escolar contaba en septiembre de 2016 con alrededor de 20.000 abonados, por lo cual se confirma la utopía de este proyecto que no ingresa ni un tercio de su facturación gracias a sus socios. Si el ex director de Público decidiese prescindir de la “malvada” publicidad, quizás debiera despedir a la mitad de su redacción y abstenerse de comprar proyectos como Vertele, certificada el pasado 1 de enero.

InfoLibre incluso lo tiene más crudo al reconocer que ha logrado menos socios de los previstos. En 2015, este medio digital sumó menos de 5.000 socios anuales, quedándose a años luz del diario que inspiró su lanzamiento: el francés Mediapart, que ya en 2014 había superado los 100.000 socios. Alrededor del 40% de los ingresos que logra el diario que dirige Jesús Maraña provienen de sus abonados, por lo cual sus números van siendo desastrosos: más de 700.000 euros de pérdidas en 2013, casi 350.000 en 2014 y más de 200.000 en 2015.

Algunos expertos aseguran que la prensa local puede convertirse en el único refugio de los muros de pago al difuminarse la competencia: Vocento lo intenta con El Correo, El Diario Vasco o El Diario Montañés, pero los ingresos siguen siendo residuales en este multimedia. Si no funcionan los muros de pago, ¿por qué tanto valiente se ha animado a implantarlos? Quizás hayan tenido algo que ver Informes como el de la Asociación Mundial de Periódicos y Editores de Noticias en 2014, que basándose en experiencias en Estados Unidos señalaba que prácticamente ningún medio perdía dinero con ellos y que el tráfico tan solo caía un 10%: The Sun tuvo que retirar el suyo tras hundirse en un 62%.

Es por ello que El País todavía no se ha atrevido a acometer el salto al pago y vuelca prácticamente todos sus contenidos a la Red. Miguel Ormaetxea, en el medio especializado MediaTics, señalaba que entre las alertas para implementar un muro de pago se encontraban las siguientes: el público no paga por las noticias que encuentra gratis en Internet. Hay que tener cuidado con el precio que se pide, ya que en España hay medios que exigen alrededor de 50 euros mensuales mientras que en Estados Unidos hay magazines ofertados por menos de dos dólares. La falta de valor añadido, ofertando e-books o vídeos, y el tsunami de innovaciones que revolucionan el mercado ponen en peligro la viabilidad del Paywall. También de cara al futuro hay que tener un dato en cuenta: Bloomberg, gigante de la información, cuenta en su plantilla con más ingenieros, 3.000, que periodistas, 2.400.

La escritora Julia Cagé asegura que “los contenidos de pago son el futuro de una industria de la que está huyendo la publicidad”. En España, que está en cabeza mundial de la piratería del cine, música y televisión de pago, quizás este futuro deberá esperar muchos años todavía.

La gran pregunta es: si los citados medios venden independencia y libertad sin publicidad, ¿de qué o quiénes subsisten?