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Los Mercedes parten como claros favoritos en un Mundial de Fórmula 1 que se aprieta con Ferrari como único aspirante

Marzo 7, 2016
mercedes ferrari

Todavía no se ha disputado ni una sola carrera del sexagesimoséptimo Campeonato del Mundo de Fórmula 1 y ya se sabe quien lo va a ganar: Mercedes. Mucho tiene que cambiar la cosa tras lo visto en los entrenamientos de pretemporada en Montmeló para que el rumbo de la competición automovilística más rápida e importante del planeta acabe de otra manera, y sería toda una sorpresa de ser así.  El arrollador dominio mostrado durante los dos últimos años por parte de los de la “estrella plateada”, la contundencia de su ritmo en tandas largas durante los tests, la firmeza en curva de un monoplaza que parece ir sobre railes, su velocidad punta, la ausencia de fallas mecánicas de importancia, y la solidez de sus pilotos y resto de formación les hacen claros favoritos al que todo apunta que puede ser su tercer título consecutivo.

Los únicos que parecen destinados a compartir con ellos de forma natural el pódium son los Ferrari, que desde los cambios mayores acometidos en la estructura italiana a finales de 2014 con personal, tecnologías y la llegada de Sebastian Vettel, no han parado de crecer. Su monoplaza para este año, el F16-H, se ha mostrado muy rápido y, de hecho, fueron Ferrari los propietarios de los dos mejores tiempos en términos de velocidad a una vuelta. Estos registros fueron realizados con baja carga de combustible y los novedosos neumáticos ultrablandos en tandas de apenas tres o cuatro giros, pero ningún otro coche pudo alcanzarles.

A pesar de esta brillantez puntual, muy valiosa para la clasificarse los sábados, se considera que una vez analizados y puestos en valor los parámetros igualitarios en cuanto a peso, neumáticos, condiciones climatológicas y estado de la pista, los coches rojos han avanzado un poco más de tres décimas de manera relativa con respecto a su velocidad el año pasado. Si durante el invierno los Mercedes han reducido su ritmo por vuelta en un segundo, los Ferrari lo han hecho en 1,4 y ahora se sitúan a alrededor de entre dos y cuatro décimas de los actuales campeones. Con este avance Kimi Raikkonen y Sebastian Vettel están en disposición de ganar algunas carreras más que en 2015 -fueron tres-, pero les va a costar un enorme esfuerzo superar a los Mercedes en pos del título con su inagotable potencia y ritmo de actualizaciones.

La esperanza de los motores Mercedes para Williams, sin alternativas claras por detrás de ellos

Ligeramente por detrás de ellos se pueden situar los Williams que, motorizados por Mercedes, pueden ser el amigo perfecto para robar puntos a Ferrari pero sin posibilidades reales de alcanzar un pódium por sí mismos; otra cosa es que falle alguno de los que tienen por delante y, en ese caso son, al menos en las primeras citas de la temporada, candidatos a cazar algo. Justo detrás se encuentra “el grupo de la muerte” y los que más diversión van a proporcionar al aficionado: Toro Rosso, Red Bull, Force India, Renault, Sauber, Haas, McLaren y Manor van a rodar en un pañuelo de menos de dos segundos. Toro Rosso ha rodado en unos ritmos magníficos durante la pretemporada impulsado por el motor Ferrari que recibe este año.

En el equipo se han quejado de lo tardío de su recepción, a pocas semanas de los tests invernales, y han tenido poco tiempo para acometer su integración, pero que a nadie extrañe que Carlos Sainz y Max Verstappen superen durante las seis primeras carreras a sus hermanos mayores de Red Bull. Otra cosa es lo que ocurra a partir de la séptima prueba, el Gran Premio de Canadá, en el equipo azul. Para entonces recibirán una actualización mayor en su motor TAG-Heuer -uno Renault con otras pegatinas-, y que puede cambiar la zona alta de la clasificación. El chasis de los RB12 es casi toda seguridad el mejor de la parrilla, si no desde el punto de vista mecánico, seguramente si en el aerodinámico. En las pruebas de Montmeló sus pilotos eran capaces de frenar con neumático medio mucho más allá de donde lo hacían el resto, prueba inequívoca de que genera una superior carga aerodinámica, esto es, todo lo que no aporta su tracción y agarre mecánico lo aporta el aire. Como reciban 40 o 50 caballos extra en esa esperada actualización canadiense, es muy posible que si no alcanzan a los coches de arriba del todo, se les acerquen mucho.

El horizonte deportivo prometedor de Force India choca con un complicado futuro financiero

Otros monoplazas que han sorprendido durante las pruebas de Barcelona han sido los rapidísimos Force India. Nico Hulkenberg y Checo Pérez están muy integrados en una Escudería que desde que llegó a la F1 no ha hecho más que dar pasos hacia delante y ni uno hacia atrás, pero este año no va a ser fácil, y su problema puede venir desde fuera de los circuitos. Participados en un 15% por la familia holandesa Mol (los creadores del formato televisivo Gran Hermano-, el industrial hindú Subrata Roy, actualmente encarcelado que busca comprador para su 42,5% del equipo, y Vijay Mallya, propietario de otro 42,5% que no apareció por Montmeló y no se le ve desde hace tiempo. Se dice que vive en Inglaterra y no pisa la India donde su imperio financiero se está hundiendo con una compañía aérea volatilizada, una empresa de bebidas alcohólicas en manos ahora de acreedores, etc.

El horizonte deportivo de la Escudería es prometedor, pero el financiero no tiene buen aspecto y pueden sufrir en las pistas en caso de que el dinero no fluya, las garantías bancarias dejen de ser tales garantías y se rumorea que están a un paso de que les ocurra lo que a Lotus el año pasado: vegetar en una temporada de circunstancias a la espera de tiempos mejores. Sería una pena porque lo visto en los tests ha dejado un muy buen sabor de boca.

Mejoras de McLaren aún insuficientes y la incógnita del regreso de Renault

La situación de McLaren es mucho mejor que la observada el año pasado. Sus coches parecen no romperse, su déficit de velocidad con respecto a los mejores ha sido reducido a la mitad y pasan de estar a una media de tres segundos a un segundo y medio de las referentes Mercedes, y en Woking se muestran cautamente optimistas en cuanto a su crecimiento durante la temporada. Los cambios en Honda responsables y fichaje de técnicos-, deberían empezar a arrojar ciertos resultados pasada la primera mitad de la temporada en un año de crecimiento interno a la espera de un salto de calidad en 2017.

Esperar cosas importantes de Renault sería injusto cuando está recomponiendo por dentro una de las mejores formaciones de la parrilla a la que está llegando personal, dinero, inversiones, tecnologías y un par de pilotos nuevos; uno de ellos novato. En su sede no mirarán mucho hacia fuera, sino más bien hacia dentro. Más o menos ocurre en el nuevo equipo Haas. Los yankees llegan de nuevas y su estreno ha sido excelente, sin incidencias de gravedad, aunque con algún que otro problema de juventud en una formación muy apoyada por Ferrari. Sauber pierde a Certina y Oerlikon como patrocinadores, pero gana al relojero Edox, y sus finanzas son ajustadas. Les preocupa ver como Manor, ahora muy alineados con su nuevo motorista, Mercedes que les apoya abiertamente, y temen quedar descolgados del grupo para acabar en el aterrador puesto número once, especialmente desde que han perdido el status de equipo B de Ferrari que ahora recae sobre Haas. El equipo que quede último puede perder una cifra en forma de premios que ronda los 30 millones de euros, esa es la diferencia entre el décimo y el decimoprimero y esta circunstancia causa pavor entre los menos dotados de la parrilla.

Un dato más que muestra que la era V6 turbo está madurando: entre el mejor y el peor tiempo en tests hay apenas tres segundos de diferencia, cuando el año pasado era casi de seis, producto resultante de una reglamentación muy inmovilista, que ayuda a recuperar el resuello a los más rezagados, y va agotando o encuentran el límite a sus vías de desarrollo los más listos de la clase. Primera cita, el próximo día 20 de marzo en Australia, un lugar a donde El Circo de la Fórmula 1 envió hace un mes sus primeros contenedores por vía marítima. El barco es el medio más barato aunque el más lento, y es una de las pocas cosas lentas que hay en la Fórmula 1.

José M. Zapico

@virutasF1