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CNI y Hacienda se han convertido en centro de información del Ejecutivo socialista para "humillar" al PP

Los medios del Estado, al servicio de la política de Rodríguez Zapatero

Junio 28, 2009

La frase “humillar al PP” partió de Ferraz, que no del Palacio de La Moncloa, donde últimamente se producen sorprendentes ceses o destituciones de altos cargos. Revela el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el último dominical del diario El País que hablará de la prensa el día que deje de ser presidente. Motivos tiene pero más bien para callar. Porque una cosa son las filtraciones a la prensa y otra muy distinta disponer de los servicios y medios del Estado con fin partidista.

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El caso del supuesto uso indebido de fondos públicos por parte del director general del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Alberto Saiz, ha sido la gota que ha colmado la paciencia de algunos funcionarios. El problema no radica en lo que hasta la fecha se ha publicado sino lo que puede quedar por publicar. Y en este caso el dicho de “uno vale más por lo que calla que por lo que cuenta” se cumple a rajatabla. Las informaciones difundidas por el diario El Mundo tan sólo son un aperitivo de lo que se avecina. Eso sí, nada se sabrá si al final el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se decanta por prescindir de los servicios del citado Saiz.

Los “muertos”, en el armario

En Moncloa tienen un problema. A María Teresa Fernández de la Vega se le atribuye menos poder del que realmente tiene. Su pasado judicial no tiene precio. Muchos y variados han sido los encargos para investigar, digan lo que digan, a ciertos periodistas y destacados políticos, incluidos algunos socialistas. “Que Tomás Gómez tome nota”, nos aseguran. Vamos, que la supuesta trama de investigación de altos cargos del PP se queda corta con la emprendida por el antiguo CESID en los últimos años. Vigilancia, contravigilancia y hasta supuestas extorsiones. Todo está pactado.
Y qué decir de Hacienda. Mucha celeridad para unos casos, pongamos por ejemplo el del tesorero del PP Luis Barcenas, y una lentitud asombrosa que indigna hasta a los propios jueces, (caso Aerolíneas Argentinas en el que según un informe de los peritos de la Hacienda de Elena Salgado el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, dejó de ingresar más de 100 millones de euros por el impuesto de sociedades).
Ya saben: unos y otros flaquean o por dinero, Hacienda en este caso, o por cuestión de deslices amorosos. Y eso en Ferraz lo tienen más que claro. Y lo que decíamos al principio, algunos altos cargos de Moncloa, indignados con esta “política”, han tenido la decencia de presentarse dimisión. Ceses encubiertos pero muy honestos de los que informaremos en próximas ediciones.