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Ante los Informes médicos, el Juzgado de Ejecutorias n º 7 de Madrid suspende la ejecución de la condena, algo similar a lo que ocurrió en el Caso Bolinaga

Los médicos de Instituciones Penitenciarias y del Hospital Gregorio Marañón dictaminan que la salud de José María Ruiz Mateos es alarmante y el juez le deja en libertad

Junio 28, 2015

Se le ha diagnosticado un parkinson en estado muy avanzado y enfermedades seniles con padecimientos no curables; presenta un deterioro progresivo de su habilidad cognitiva, comunicativa y funcional 
El fundador de Rumasa se consume ante el daño psíquico y el abandono familiar, aunque en esta ocasión tanto su mujer, Teresa Rivero, como sus hijos han hecho las gestiones oportunas para sacarlo de la cárcel
Ruiz-Mateos vive desde hace meses junto a su esposa en un dúplex situado en la localidad madrileña de Aravaca, en la calle Rigel. Un inmueble que figura a nombre de la sociedad Aleanson S.L, una empresa que se puso a nombre de una sociedad de Ángel Cabo, el supuesto testaferro en el desvío de activos de Nueva Rumasa


Los Informes médicos de Instituciones Penitenciarias, en concreto de la prisión madrileña de Soto del Real donde ingresó el pasado día 17 de junio el empresario José María Ruiz-Mateos y Jiménez de Tejada para cumplir condena de tres años y nueve meses, como también de los facultativos del Hospital Gregorio Marañón donde estuvo en una celda-habitación al día siguiente de entrar en la prisión de Soto, dictaminan que la salud del fundador del holding Rumasa, de 84 años de edad, es alarmante, preocupante e, incluso, dramática.

Según ha podido saber Extraconfidencial.com, los citados Informes indican que Ruiz-Mateos presenta un parkinson en estado muy avanzado y enfermedades seniles con padecimientos no curables. También advierten de un deterioro progresivo de su habilidad cognitiva, comunicativa y funcional. Ante estos informes médicos oficiales, no de parte como también aportó la familia (el abogado Marcos García Montes aportó los del Hospital La Luz y de una médico forense), el Juzgado de Ejecutorias Penales número 7 de Madrid decidió el pasado viernes día 26 de junio suspender la ejecución de la condena de tres años y nueve meses de cárcel y poner en libertad al empresario jerezano. Esta suspensión de condena, algo similar a lo que ocurrió en el Caso Bolinaga, no implica que no se siga contra él la responsabilidad civil correspondiente y la multa económica a la que fue condenado.

Ingresó en Soto del Real por el Caso Waltari

Ruiz-Mateos ingresó en la prisión de Soto el pasado día 17 de junio para cumplir condena por el llamado Caso Waltari. El Juzgado número 30 de lo Penal de Madrid le condenó en la primavera de 2014 a tres años de cárcel y nueve meses, además a pagar 10,5 millones de euros y una indemnización de cuatro millones de euros a Hacienda. La Justicia declaró entonces inocentes a dos de sus hijos, Álvaro y Javier Ruiz-Mateos Rivero. El Caso Waltari fue muy conocido por que en el se demostró que la familia Ruiz- Mateos apuntaba en un “Libro Verde” lo que defraudaba a Hacienda, que superó los 4,4 millones de euros. En el juicio quedó demostrado que había un listado con todo lo que se dejaba de pagar a la Agencia Tributariaa cuenta de lo que debían al señor Ruiz Mateos por la expropiación”. En el “Libro Verde” figuraban todas las cantidades que se habían dejado de pagar desde el año 1988. También había un libro de testaferros con más de 100 personas.

La sentencia se conoció después de once años de litigios, pues fue presentada en diciembre del año 2002. Para su ingreso en prisión del pasado 17 de junio la Justicia consideró que transcurrido ya mas de un año desde la sentencia “no han sido satisfechas las responsabilidades civiles a que ha sido condenado“, así como que la condena sobrepasaba los dos años.

Ahora, el alarmante estado de salud de José María Ruiz-Mateos ha obligado a la Justicia a ponerle de nuevo en libertad. El empresario jerezano fue trasladado el pasado viernes de la cárcel de Soto a su domicilio de Aravaca (Madrid), donde vive junto a su esposa Teresa Rivero. Hace ocho días, el empresario ingresó en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid tras pasar su primera noche en la prisión madrileña de Soto del Real debido a un empeoramiento en su estado. Todo ese tiempo el empresario estuvo ingresado en condición de recluso en el Hospital Gregorio Marañón, donde compartió la habitación penitenciaria con un preso de origen mexicano, también enfermo, estando vigilado por agentes del Cuerpo Nacional de Policía.

Aunque el fundador de Rumasa se consume ante el daño psíquico y el abandono familiar, en esta ocasión tanto su mujer, Teresa Rivero, como sus hijos han hecho las gestiones oportunas para sacarlo de la cárcel y le visitaron en el centro hospitalario, donde podía recibir visitas entre las cinco y las siete de la tarde. También Teresa Rivero,junto a su hijo José María, se entrevistaron con el titular del Juzgado de Ejecutorias Penales número 7 de Madrid para que reconsiderara su postura por el grave deterioro de la salud del empresario jerezano.

Hace unas semanas la propia Audiencia Provincial de Madrid, en el juicio del Caso Corporación, ya consideró a José María Ruiz-Mateos como “inimputable” tras los Informes médicos remitidos por los servicios forenses, que indicaban que presentaba “un estado psicofísico que supone un deterioro de la habilidad cognitiva, comunicativa y funcional, que impide el traslado y asistencia a juicio oral, así como la capacidad de comprender y valorar los supuestos hechos que se le imputan”.

La actual vida de los Ruiz-Mateos

La vida de los Ruiz-Mateos no pasa en la actualidad por el mejor momento, a pesar de que parte de la familia sigue con sus negocios al margen de la Justicia, con la que mantiene cuentas pendientes y con ingentes cantidades de dinero presuntamente en el extranjero todavía sin descifrar. Negocios de Restauración con los que continúan a pesar de que varios de ellos ya están en la cárcel (Álvaro y Javier), y otros dos esperan entrar en los próximos días (Pablo y Alfonso), mientras el resto aguarda más de 50 causas judiciales que tiene abiertas por toda España y por la que les han retirado el pasaporte. Uno de los últimos varapalos judiciales lo recibieron del Juzgado de lo Mercantil nº 11 de Madrid, condenándolos a pagar 92 millones por los pagarés de Nueva Rumasa.

Hoy el patriarca, José María Ruiz-Mateos Jiménez de Tejada, se encuentra “muy malito. Está absolutamente perdido y desorientado y ha perdido muchos kilos. Ya no coge el teléfono a casi nadie. Es como un niño pequeño”, advierten fuentes próximas. El fundador de Rumasa vive desde hace meses junto a su mujer, Teresa Rivero, en un dúplex situado en la localidad madrileña de Aravaca, en la calle Rigel. Un inmueble donde antes vivía Alfonso Ruiz-Mateos y que figura a nombre de la sociedad Aleanson S.L, una empresa que en su día perteneció al propio Alfonso y que luego se puso a nombre de una sociedad de Ángel Cabo, el supuesto testaferro de los Ruiz-Mateos en el desvío de activos de Nueva Rumasa y que también lo fue con el ex presidente de la patronal CEOE, Gerardo Díaz Ferrán.

Las fuentes consultadas por Extraconfidencial.com indican que “don José María está cada día más desmejorado, con los problemas de enfermedades seniles no curables. Ha bajado mucho peso. Su voz es como un hilo, no se vale ya por sí solo. Es como un niño pequeño con miedo, que se entera ya de muy poco. Tiene una señora sudamericana que le prepara la comida. El vive en la parte de arriba del inmueble y su mujer en la de abajo y apenas se ven. Cada planta tiene unos 70 metros cuadros muy lejos de la grandeza que poseían en la mansión de Somosaguas, hoy en manos del Banco”.

La familia Ruiz-Mateos con más de 50 causas judiciales pendientes

Los Ruiz-Mateos suman más de 50 causas judiciales que poco a poco empiezan a resolverse. La situación procesal de casi todos los miembros de la familia es también muy complicada. Los dos hijos menores, Álvaro y Javier Ruiz Mateos, se encuentran actualmente en el Penal de Navalcarnero (Madrid), donde entraron -no voluntariamente-, para cumplir una condena de dos años y nueve meses por un delito contra la Hacienda Pública y otro de alzamiento de bienes. Además, deben pagar una multa de 1,8 millones de euros por el impago del IVA en la venta en 2003 del Apartahotel Tres Coronas, en Peñíscola (Castellón), cuyo importe se desvió desde la Caja Municipal de Ahorros de Granada a una cuenta suiza del Dresdner Bank. Esta es la famosa cuenta que el juez Pablo Ruz mandó investigar en el Caso Gürtel creído de que pertenecía a Luis Bárcenas, cuando las autoridades suizas le indicaron que era propiedad de la familia Ruiz-Mateos.

Esas cuentas fueron luego eliminadas por los hijos del ex propietario del holding de la abeja que desviaron presuntamente el dinero hacia sociedades interpuestas a nombre de testaferros en otros paraísos fiscales. Por ejemplo, una de las utilizadas en esta operación por la que están los dos hijos de la familia en la cárcel fue una sociedad de Belice de nombre Ramsie Servicies Corp. En esta figura al frente un ciudadano ecuatoriano. Además, como no han pagado la multa de 1,8 impuesta se las ha ampliado a cada uno de los hijos siete y meses y medio más su condena, por los que deberán cumplir más de tres años en la cárcel.

Otros dos hijos del patriarca, Pablo y Alfonso, están a la espera de ingresar en prisión para cumplir una condena de seis meses impuesta por la Audiencia Provincial de Madrid quien le denegó la petición de suspensión de pena. Ambos son autores de un supuesto delito de defraudación contra la Hacienda Pública a través de la empresa Virnax, de la cual eran administradores solidarios los dos. Ahora tienen recurrida esta suspensión de condena pero se espera que en breve se resuelva esta solicitud y que, según fuentes jurídicas, no se espera que se les pueda permutar por trabajos comunitarios como han solicitado. Se calcula, por ello, que puedan entrar pronto en prisión. Todo apunta a que Pablo entrará en Madrid y Alfonso en Málaga, ya que este vive en Marbella, en una Urbanización en San Pedro de Alcántara.

Tan solo dos hijos del “patriarca” a salvo de la cárcel, de momento

De momento, sólo los dos varones mayores están todavía a salvo. Son José María hijo y Zoilo, el mayor de todo ellos. Sin embargo, sobre todos ellos pesa la Instrucción del Juzgado nº 5 de la Audiencia Nacional sobre los pagarés de Nueva Rumasa. También les resta el famoso juicio de los Hoteles de Mallorca, donde se les han retirado los pasaportes. Y, además, a José María hijo le queda un difícil juicio en Valladolid por la venta de unos terrenos donde se le piden diez años de prisión. También les queda el juicio de los ERES en Sevilla y sus pagos al sindicalista Juan Lanzas a través de tres de sus sociedades.

Hoy, el patriarca, don José María, con 84 años muy traqueteados a sus espaldas, vive ya alejado de la realidad, sin sus hijos ya cerca de él y con una familia rota. Muy lejos quedan esos años de bonanza, de esplendor, de unidad familiar y de extravagancias del empresario gaditano. Sus disfraces y el cariño de parte de la ciudadanía han quedado para el olvido.

Juan Luis Galiacho
@jlgaliacho