Menú Portada
En los primeros cuatro meses del año

Los ingresos tributarios cayeron en más de 11.000 millones

Mayo 29, 2009

El aumento de las solicitudes de aplazamiento de los pagos fiscales por parte de los contribuyentes, unido a la desaceleración de la actividad económica propias de la coyuntura de crisis actual, motivó que los ingresos tributarios cayeran en 11.150 millones de euros en el primer cuatrimestre de 2009, lo que representa un retroceso del 16,1% con respecto al mismo periodo del año anterior, según los últimos datos de recaudación recogidos por los Técnicos de Hacienda

pq_788_zapatero-presupuestos-risa.jpg

En los cuatro primeros meses del año, la recaudación tributaria se situó en 58.409 millones de euros, frente a los 69.560 registrados en idéntico periodo del año anterior, lo que supone una caída de más 11.000 millones de euros equivalentes al 1% del Producto Interior Bruto (PIB) español.

La recaudación por IVA, que representa un indicador fiel del dinamismo del consumo de las economías domésticas y de la actividad de la empresas, registró un retroceso del 33,7% en este periodo, hasta situarse en 17.948 millones de euros, lo cual es sintomático de la fuerte desaceleración de la demanda de bienes y servicios por parte de particulares y corporaciones.

Asimismo, los ingresos derivados del IRPF, que recogen los pagos fraccionados ingresados por los autónomos y las cantidades retenidas por las empresas a sus empleados, experimentaron también una bajada del 11,7%, situándose en 26.799 millones de euros al cierre del primer cuatrimestre debido, en gran medida, al fuerte aumento de la tasa de desempleo que afecta ya a más de cuatro millones de personas.

Con estos datos sobre la mesa, los Técnicos de Hacienda solicitaron hoy al Ejecutivo que ponga en marcha con carácter de urgencia las reformas estructurales necesarias para garantizar un “mantenimiento sostenible” de las prestaciones sociales actuales y del gasto público.

Asimismo, recordaron la importancia de reforzar la lucha contra el fraude para que afloren las bolsas de dinero negro existentes en España, con el fin de evitar que la situación del déficit público, represente un riesgo para la estabilidad presupuestaria o fuertes recortes en el gasto social. La economía sumergida en España se sitúa en el 23% del PIB, lo que supone que existen actividades económicas por importe de más de 240.000 millones de euros que no pagan impuestos, por lo que se dejan de ingresar casi 90.000 millones de euros anuales.

A pesar de la menor recaudación tributaria motivada por la desaceleración económica, los Técnicos de Hacienda estiman que el “colchón” de superávit alcanzado en 2007 -23.368 millones de euros- podría haberse “salvado” con un plan eficaz de prevención del fraude capaz de reducir la economía sumergida en España en diez puntos porcentuales, hasta el 13% del PIB, en línea con nuestros homólogos europeos. De esta forma, se podrían recaudar, vía impuestos, un total de 25.000 millones adicionales al año.