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Los hijos de los funcionarios de los Ministerios de Tejerina y De la Serna tendrán acceso a guardería a escasos metros del trabajo de sus padres por apenas 100 euros al mes

Abril 18, 2017

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente se gastará 400.000 euros (392.788,44 euros) para los 22 meses que durará el contrato. La Escuela del Tren, sita en la Estación de Cercanías de Nuevos Ministerios (Madrid), depende de ambos departamentos ministeriales.

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El 14 de enero de 2016 la diputada de Podemos, Carolina Bescansa, decidió llevar a su hijo al escaño, donde le amamantó durante la sesión constituyente de las Cortes. No solo era el inicio de los espectáculos que posteriormente depararía la formación liderada por Pablo Iglesias, sino que popularizó algo que, seguramente, la mayoría de la población española desconocía: el Congreso de los Diputados cuenta con una guardería desde septiembre de 2006. Fue inaugurada bajo la presidencia de Manuel Marín, con 26 niños con la idea de conciliar la vida laboral y familiar. Ninguno de ellos era hijo de diputado. Situada en la planta baja de la tercera ampliación de la Cámara Baja, abre de ocho de la mañana a nueve de la noche y cuesta 150 euros al mes a los funcionarios y trabajadores del Parlamento.

En la actualidad tiene una superficie de más de 350 metros cuadrados, en los que se incluye un patio exterior con columpios y arena, tres aulas –“Delfín” para niños de 0 a 1 año; “Pelícano” (1-2 años) y «León» (2-3 años)-, una sala multiusos y una cocina. En 2010 se tuvo que acometer una reforma de más de un millón de euros para agrandar el aula para albergar a los pequeños menores de un año debido a la alta demanda de sus señorías. El coste mensual de esta guardería es menor que otras escuelas infantiles, puesto que está subvencionada, según señalan las mismas fuentes. Actualmente, cuenta con 54 plazas.

Y Fomento y Agricultura y Media Ambiente no quieren ser menos

El Centro de Educación Infantil del Ministerio de Fomento es peculiar por muchos motivos. A pesar de su nombre, en el que se hace referencia exclusiva al departamento de Íñigo de la Serna, la Escuela del Tren sita en Nuevos Ministerios, depende de los Ministerios de Fomento y de Agricultura y Medio Ambiente, este último regentado por Isabel García Tejerina. Y es precisamente esta dependencia la que le convierte en un Centro organizado de una manera especial.

Tan especial que a pesar de depender de ambas carteras, es la Junta de Contratación del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente quien ha sacado la licitación del “servicio que cubra las necesidades de personal educador y de apoyo para el Centro de Educación Infantil del Ministerio de Fomento”.

Lo ha hecho el departamento de Tejerina con un presupuesto base de licitación de 400.000 euros (392.788,44 euros), para los 22 meses que durará el contrato. Si ya sorprende que el Ministerio de Agricultura pague los gastos de la guardería de los hijos del Ministerio de Fomento, más lo es la friolera de dinero proveniente de las arcas públicas que dispensará el Gobierno español y que pagará por un procedimiento de tramitación urgente. Sobre todo atendiendo a la escasa aportación que tendrán que hacer los funcionarios por el cuidado de sus hijos: apenas 100 euros al mes por cada una de las 169 plazas que ocuparán los pequeños. Cabe destacar que existe otra guardería para los hijos de los Ministerios de Economía y Competitividad y de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, cuyas 40 plazas tienen un precio de 70 euros cada una.

Las prebendas de las que disfrutan los empleados públicos dependientes del Gobierno español parecen ser privilegios exclusivos para este personal, en un momento en el que la sociedad española se lame unas heridas que comienzan a cicatrizar siete años más tarde de la explosión de la crisis económica mundial. Cierto es que el número de parados ya no es tan alarmante como lo eran los más de 6 millones de 2012 y que la cifra se ha reducido hasta bajar de la temerosa barrera de los 4 millones, pero todavía quedan muchas familias que no tienen un acceso fácil a los recursos más necesarios como la comida o la educación de los más pequeños. El ministro de Industria, Energía y TurismoJosé Manuel Soria, dedicaba en enero del presente año está ayuda social a  trabajadores públicos que cuentan, afortunadamente, con una solvencia de la que carecen los desempleados. Así, el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), formalizaba un contrato para el “suministro de cheques restaurante y cheques guardería” valorado en unos 150.000 euros.

Doinel Castro