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Los gastos de representación del guerrista Cabaco, el sueño de Rajoy de alcanzar el millón de militantes y la mala memoria política de Valdano

Octubre 14, 2010

          Se llama Francisco Cabaco López y es vicepresidente segundo de la Asamblea de Madrid por el PSOE. Es diputado desde la I Legislatura hasta la fecha lo que le ha permitido ocupar distintos cargos en las Cortes madrileñas. Hasta tal punto que el diario El País informaba, en junio de 2003, que el guerrista Cabaco podría aspirar a la presidencia de la Asamblea. Quizás, en ese apego al cargo y la seguridad que otorga está en el poder le han llevado a un incontrolado gasto en concepto “de representación”. Se deja ver sin ningún rubor en afamados Asadores de Madrid en los que disfruta de dos de sus principales placeres; los puros y el buen vino. Y todo a costa del erario público. La guerra se recrudece en el PSM tras las primarias.
  
          Mariano Rajoy quiere aprovechar las encuestas que soplan a favor para incrementar significativamente la militancia del Partido Popular. Los más de 800.000 afiliados que actualmente conforman el amplio tejido social del principal partido en la oposición pretenden elevarlo al millón redondo de carnets. Se comenta jocosamente por la Oficina Central de la derecha que incluso podría afiliarse a no tardar Trinidad Jiménez que va de derrota en derrota en la capital.
 
          Sergio Ramos, el extraordinario defensa derecho del Real Madrid y de la Selección Nacional Española, es un sevillano “mu español” como se encarga de demostrar cada vez que juega un partido de fútbol con la Roja. El ¡Arriba España! de Ramos en su twinter al conocer el triunfo de Elías y Lorenzo en el motociclismo parece que no ha gustado mucho al director general deportivo del club blanco, Jorge Valdano, empeñado en que sus jugadores no se signifiquen políticamente. Lo curioso del caso es que Valdano es un militante millonario de izquierdas que hizo campaña contra Aznar.