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Informe de fiscalización del Tribunal de Cuentas sobre las actividades realizadas por la empresa estatal Navantia

Los gastos de personal de Navantia crecieron en 60 millones de euros en 4 años debido a incrementos retributivos irregulares

Septiembre 11, 2013

“Crecieron un 21,8% entre los años 2006 y 2010 hasta un importe de 317.916 miles de euros”

La sociedad “utilizó el procedimiento negociado sin publicidad en la contratación” para satisfacer las “exigencias del cliente”
A pesar de que el volumen de negocio creció en un 40,1%, Navantia presentó unos resultados de explotación negativos de hasta casi 285 millones de euros en tres años

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El Ministerio de Hacienda de Cristóbal Montoro ya ha comenzado a mover ficha para ver cómo capear el temporal que sopla desde Bruselas, debido al mandato de la Comisión que exige la devolución de las ayudas ilegales del antiguo tax lease concedidas a los inversores entre 2007 y 2011. La Dirección General de Tributos evalúa ya cuales de entre los 170 expedientes no cumplen la legalidad y deben ser devueltas. Este informe, que debe ser validado por la Comisión Europea, alberga muchas de las esperanzas de los astilleros para resistir uno de los golpes más duros que jamás han recibido. Paa ejemplo lo que está pasando actualmente en el astillero de Navantia en Puerto Real (Cádiz) donde decenas de personas se agolpan para conseguir un trabajo en la reparación del Crucero Disney que acaba de llegar a puerto, mientras el barco trasportaba trabajadores extranjeos para que realicen parte de esta reparación. Una situación desesperada en un astillero con problemas.

En este sentido, extraconfidencial.com avanzaba la semana pasada el desglose del informe de fiscalización de las actividades realizadas por la empresa estatal Navantia, S.A. en el periodo 2007-2010 y de su situación financiera a 31 de diciembre de 2010, realizado por el Tribunal de Cuentas. Navantia es una empresa pública surgida del proceso de liquidación de Izar, que era la principal empresa pública española dedicada a la construcción naval y que agrupando a los astilleros más importantes de España. La longevidad de Izar no fue prolongada: cuatro años más tarde de su creación -que data del año 2000- la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) segregaba su rama militar bajo el nombre de Navantia. Poco después ésta también se hacía cargo de la producción de buques civiles e Izar, desaparecía.

A día de hoy, Navantia comienza a adolecer de algunas de las irregularidades que causaron la bancarrota de Izar. Además de las deficiencias extraídas de su precario modelo de financiación que cargaron de deudas a la sociedad, la política llevada a cabo en el terreno del personal y de la contratación ha dejado bastantes agujeros en su ámbito económico-financiero. “Los gastos de personal de Navantia crecieron un 21,8% entre los años 2006 y 2010 hasta un importe de 317.916 miles de euros, debido principalmente al incremento de las retribuciones del personal al haber permanecido la plantilla casi invariable a lo largo del período fiscalizado. A los incrementos habidos en la masa salarial del personal ha contribuido en gran medida el importante número de ascensos y promociones”. Es decir, la misma plantilla con el mismo número de trabajadores encareció los gastos de la sociedad en casi 60 millones de euros. Estas prácticas “pueden afectar a la organización del trabajo y, en consecuencia a los niveles de eficiencia y productividad de la empresa”.

Por ende, estas subidas salariales se realizaron de un modo irregular: “en el año 2007 los incrementos retributivos del personal sujeto al convenio colectivo de la empresa fueron superiores a lo pactado en el convenio en un 1,12%”. Un incremento “contrario a lo establecido en el Acuerdo de la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos de 14 de diciembre de 2006 que prohibió expresamente la inclusión de cláusulas de revisión salarial en los convenios para el año 2007 que celebraran las sociedades mercantiles estatales”.

“Los incrementos retributivos del personal de la categoría de técnico superior han sido, en su conjunto, superiores a los establecidos para el personal sujeto a convenio colectivo. Además el hecho de que este personal haya aumentado en número y en porcentaje sobre el total de la plantilla ha contribuido al aumento de los gastos de personal registrados en el período”.

Contratación irregular

Atendiendo a la contratación, según el informe del Tribunal de Cuentas, Navantia está “obligada al cumplimiento de los principios de publicidad, concurrencia, transparencia, confidencialidad, igualdad y no discriminación”.

En más de una ocasión la sociedad se plegó a los requerimientos de las empresas en las contrataciones realizadas, en lugar de utilizar normas equitativas para todos los candidatos: “Navantia utilizó el procedimiento negociado sin publicidad en la adjudicación de los contratos que celebró al aplicar también, con carácter general los criterios de exclusión de publicidad para la mayoría de los contratos vinculados a la construcción y reparación de buques civiles, basándose en criterios tales como exigencias del cliente para elegir el proveedor o inexistencia de competencia por haber un único proveedor”.

Además, “en el período fiscalizado, las competencias en materia de contratación estaban muy diversificadas y descentralizadas” según el informe de fiscalización, “este sistema de descentralización organizativa puede provocar descoordinación e ineficiencias en la gestión”.

Falta de competitividad

La cifra de negocios de Navantia cayó en picado en los últimos años, otro indicio más del rumbo errático que asola a la sociedad: “durante el periodo fiscalizado la evolución de la cifra de negocios de Navantia mostraba una tasa de crecimiento del 40.1%”.

El gran problema reside en cómo es posible que aumentando los trabajos firmados por Navantia se produzcan mayor número de pérdidas. Casi hasta 285 millones de euros en tres años. “Sin embargo, el crecimiento de la cifra de negocios en los ejercicios 2007, 2008 y 2009 no se ha correspondido con una mejora de los resultados de explotación ya que en esos ejercicios ha presentado unos resultados de explotación negativos de 48.774, 103.056 y 135.615 miles respectivamente por lo que aumentan las pérdidas lo que indica una falta de competitividad en la actividad de la empresa”.