Menú Portada
Aumenta el precio por conocer el contenido de las conversaciones entre Ruiz Gallardón y Montserrat Corulla en la "Operación Malaya"

Los dossiers que compró “El País” y no publicó

Enero 25, 2009

Dicen que prepara su desembarco para suceder a Mariano Rajoy en la presidencia del Partido Popular. Alberto Ruiz Gallardón, alcalde de Madrid, tiene muy claro que la candidatura de la capital de España para los Juegos Olímpicos de 2016 es una quimera. Las deudas lastran el proyecto y no hay dinero para afrontar el desafío

pq_686_gallardon-silencio.jpg

Por esa razón lucha con uñas y dientes por el control de Caja Madrid. Necesita crédito que distintas entidades financieras ya le han denegado, entre ellas el BBVA de Francisco González.
Pero mantiene la batalla. Y para ello se ha aliado con el Grupo PRISA. El supuesto espionaje a cargos de dirigentes del Partido Popular nace de la calle Génova número 13, sede central del PP. Con el visto bueno de Mariano Rajoy, quien por cierto tendría que dar alguna explicación de cómo se financia la compra del edificio donde se asientan sus huestes.

Pero unos y otros, es decir, Gallardón y PRISA, antes de entablar batallas, tendrían que ocultar sus vergüenzas. Que explique el alcalde de Madrid cómo es posible que sus conversaciones con la abogada imputada en la Operación Malaya, Montserrat Corulla, no se incluyeran en el sumario pero si las escuchó su directora de Comunicación. Se permitió el lujo de asegurar a este periódico que el contenido de las charlas entre alcalde y abogada no eran constitutivas de delito. Distintos grupos mediáticos están dispuestos a pagar cantidades millonarias, por encima de los 6 millones de euros, por conocer las conversaciones. A Ruiz Gallardón algunos le esperan para darle dónde más le duele. De momento, es una misión imposible. Deducción: ¿tiene el alcalde de Madrid una trama judicial que le ampara?

Con respecto al Grupo PRISA resulta llamativo que su redactor Francisco Mercado, gran profesional por otra parte, firme todas las informaciones relativas al turbio asunto del espionaje. Si el fallecido Jesús de Polanco se convirtió en el “todopoderoso” fue porque pagaba a precio de oro informes e investigaciones policiales y parapoliciales que nunca vieron la luz. Y en connivencia con el extinto CESID, hoy Centro Nacional de Inteligencia. Nos aseguran que entre los investigados, ni más ni menos, se encuentran miembros de la Casa Real. Y recordarle a Juan Luis Cebrián que fue él quien delató en una comida íntima y reservada el pasado del padre de Doña Leticia Ortiz.
En definitiva, Mariano Rajoy, Alberto Ruiz Gallardón y Juan Luis Cebrián tienen un problema. Y sino que hable Mario Conde en lugar de dar conferencias en las cárceles españolas. Y aún queda la Esperanza de que Mariano recapacite según algunos sectores del Partido Popular.