Menú Portada

A QUIÉN CORRESPONDA

A QUIÉN CORRESPONDA

Los chinos quieren todo el pastel de los supercoches eléctricos y sacan el más rápido de todos: el impactante NIO EP9

Noviembre 25, 2016
nurburing

No le bastaba con aparecer como un mero supercoche sino que el NIO ha tenido que hacerlo con unas prestaciones abrumadoras, capaz de superar, y por mucho, a los modelos más exuberantes con motor de combustión. 1.360 caballos, 313 kms/h de velocidad punta o una aceleración de cero a 100 en 2,7 segundos (200 en 7,1s) no es ya propia de un Fórmula 1 sino de un reactor militar y difícilmente alcanzable por coches relativamente normales. El NIO EP9 emerge de la nada, desde cero, sin más relación con el mundo de la automoción que la escudería NextEV que disputa la Fórmula E de Alejandro Agag. La categoría que muchos quieren ver como la sustituta de la F1 está convirtiéndose poco a poco en un laboratorio de futuro y criadero de ingenios llamados a revolucionar y transformar para siempre la automoción planetaria.

No se sabe a ciencia cierta si el futuro de la conducción será definitivamente eléctrico, pero si lo acaba siendo, es muy posible que todos terminemos llevando un coche chino. Si los constructores europeos, japoneses y americanos han liderado durante décadas el mercado global, son los del emergente dragón asiático los que llevan la bandera de los más impactantes productos de impulsión eléctrica. Si hace poco conocimos el Baic, desarrollado en el seno de la escudería de carreras de Adrián Campos, es ahora este proyectil sin precio marcado ni fecha concreta de comercialización el que ha dejado a todos los demás con un palmo de narices con sus explosivas prestaciones.

Consumo garantizado para 427 kilómetros

La mejor manera de perturbar el equilibrio global de fuerzas automotrices era meter el EP9 en el jardín de los venerables europeos, y uno de sus puntos de peregrinación en la búsqueda de la excelencia es el venerable circuito de Nurburgring. Situado en la Alemania de Porsche, la marca es la reina del mítico trazado y en el que muchos de sus modelos nunca podrán alcanzar los 7m 05.12s marcado por el NIO EP9, a apenas quince segundos del récord absoluto en la actualidad.

Para recorrer los casi 29 kilómetros del llamado ‘Infierno verde’ ha necesitado no solo del megavatio de potencia que generan sus cuatro motores, uno por rueda, sino de una caja de cambios en cada una de ellas para distribuir la energía de manera independiente. El consumo está garantizado para una distancia de 427 kilómetros y sale de dos gigantescas baterías intercambiables situadas muy bajas a cada lado del habitáculo principal construido en fibra de carbono. Estos acumuladores son tan grandes, que de hecho equivalen más de un tercio del peso total del coche, que se eleva a 1.735 kilos por los 635 de sus “depósitos”. Sus disposiciones hacen al EP9 anchísimo, tanto que mide 2,2 metros de lado a lado. NextEV asegura que una carga completa podrá hacerse en 45 minutos gracias a una tecnología propia.

Tras la hazaña alemana, país donde NextEV ha plantado una de sus cuatro sedes (con otras tres en Inglaterra, China y Estados Unidos) visitaron el histórico circuito Paul Ricard para volver a machacar el mejor registro de un coche impulsado por electricidad. El anterior en manos de un vehículo de este tipo estaba en 2m 40s y el EP9 lo dejó en un apabullante 1m 52.78s, lo que debería ser tomado como una perfecta amenaza en el país de Citroen, Renault, Peugeot y en el que la industria automovilística es fundamental en su economía.

Todo es superlativo

Este biplaza se conduce con los pies más altos que el trasero, como el monoplaza de Fernando Alonso. Carece de retrovisores, el cuadro central está protagonizado por pantallas de información, sus puertas son de apertura tipo mariposa, y su aerodinámica genera varias veces su peso a 240 kms/h, 24.000 Newtons, que es casi el doble que un Fórmula 1. Gracias a ello y a su exhaustivo estudio estructural puede soportar desplazamientos laterales de hasta 3G en las curvas.

Todo es superlativo en este megacoche, que para temor de sus competidores y según palabras de Nelson Piquet Jr. (piloto de sus monoplazas en la Fórmula E) tuvieron que reducir la potencia de sus baterías al 80% para evitar que se calentasen. Sus simulaciones por ordenador apuntan a que podrían batir a absolutamente todos los coches de producción que hayan rodado en Nurburgring. Por si todo esto pareciera poco, ya han pedido permiso a las autoridades californianas para comenzar con sus primeras pruebas por carretera de su sistema de pilotaje autónomo. El resto de la industria toma nota y de momento calla, pero tendrán algo que decir, aunque de momento no tienen demasiado de lo que temer: el coche no estará a la venta. Las pocas unidades que se construyan, no sólo estarán destinadas al mercado chino, sino que sólo podrán caer en manos de los patrocinadores que tuvo la marca desde su nacimiento hace dos años. Si antes eran los orientales los que venían a occidente a por los mejores coches, si nada cambia, el camino comienza hacerse a la inversa… si estuvieran a la venta.

José M. Zapico

@VirutasF1