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Los cambios fiscales que trae el 2016

Diciembre 22, 2015
nuevos impuestos

Año nuevo… impuestos nuevos. A pesar de que en 2015 hemos sufrido una reforma fiscal con cambios muy relevantes, en 2016 también habrá algunos cambios importantes. Algunos ya estaban previstos. Aunque en el mes de julio se adelantó la rebaja de tipos impositivos prevista para el 2016, en realidad fue completa. El sistema fiscal español no permite tener dos distintos tipos impositivos en un mismo ejercicio y por ello se tomó la decisión de aplicar una media entre lo que se empezó a pagar en 2015 y lo que se pagará en 2016. Por eso, cuando llegue el 1 de enero de este año, se aplicará la bajada en su totalidad y, tanto en los rendimientos de trabajo como en otros tipos de renta, como el ahorro. Por ejemplo, los tipos de la base del ahorro pasan del 19,5%, para ingresos menores de 6.000 euros a un 19%; del 21,5% para los rendimientos entre 6.000 a 50.000 euros, hasta el 21% y por último del 23,5%, para ingresos de más de 50.000 euros hasta el 23%.

Compensación de plusvalías y autónomos

Otro cambio sustancial estará en la compensación de rentas. Desde el 2015 ya se incluían, de nuevo, todas las ganancias y pérdidas patrimoniales derivadas de transmisiones dentro de la renta del ahorro  con independencia del tiempo de generación de las mismas y aunque el plazo fuera inferior a un año. Es decir, se podía restar las pérdidas a las ganancias con independencia del plazo, por ejemplo una ganancia de un fondo de inversión lograda en 10 años con otra pérdida generada en tan sólo 10 semanas. Pero además, se permitía, dentro de este tipo de renta, la comunicación entre las plusvalías o minusvalías y los resultados de las mismas. Para el 2016, no sólo se mantiene, se mejora. Se eleva la compensación de saldos negativos de estos componentes de la renta del ahorro, que pasan del 10% al 15%.

También algunos autónomos tendrán cambios importantes. Algunos de los  que pagan sus impuestos con el sistema de módulo tendrán que abandonarlo en el 2016, y podrían haber sido. Este, que pueden utilizar algunos autónomos dependiendo de su actividad, fija el importe a pagar no por los ingresos o gastos que genere la actividad sino por otras circunstancias o características del negocio. Estas pueden ser desde el número de trabajadores, vehículos que utiliza para su actividad o potencia eléctrica contratada, pero siempre que los ingresos, facturación o volumen de compras no superen un determinado mínimo. Este 2016, cerca de 200.000 autónomos del sector de la construcción y otros 90.000 del sector de la industria tendrán que renunciar al sistema de módulos y pasar al sistema de estimación directa. Esto conllevará en la mayoría de los casos a pagar más impuestos. El impacto es menor de lo estimado para otros sectores ya que se han suavizado los importes máximos que permiten utilizar este régimen de forma temporal.

En 2018 está previsto cambiar de forma definitiva y a muchos de estos trabajadores del sistema. De momento, para el 2016, en el caso del comercio, la hostelería y el transporte, la norma determina que sólo saldrán de módulos los que facturen más de 250.000 euros de forma general o 125.000 en facturas a empresas (con lo que afecta enormemente a los autónomos vinculados). Estas cifras se modificaron en el último tramo de la tramitación de la Ley de Presupuestos para 2016  ya que estaba previsto reducirse hasta los 150.000 euros de facturación o 75.000 euros si se hace a una empresa.

Cambios en el Impuesto de Sociedades

El principal cambio para el 2016 es una mejora. Al igual que en el IRPF hay una rebaja de los tipos impositivos, que pasa del 28% al 25%. Pero como novedad, muchos de los que no pagaban este impuesto, ahora tendrán que hacerlo. Hasta el 31 de diciembre, las sociedades civiles con personalidad jurídica y objeto mercantil -asociación entre personas con un proyecto empresarial común-  pagaban sus impuestos a través de sus socios, tributaban por el régimen de atribución de rentas. Este consiste en que  cada uno de los socios aplicaba la parte proporcional de los ingresos y gastos provenientes de la actividad económica y lo liquidaban en el IRPF. Pero en 2016, ya no será así y pasarán a ser contribuyentes sometidos al Impuesto sobre Sociedades. Para evitarlo, se permite que en el primer semestre del año puedan disolver y liquidar la sociedad, aplicándoseles un régimen especial para que la operación no tenga coste. Un mazazo a muchas de estas sociedades, una forma cómoda y económica en la que muchos podían trabajar de forma asociada.

Otro cambio lo tendremos en los límites de la retribución en especie exenta de pago de impuestos.  En el caso de los seguros de enfermedad en los que los beneficiarios sean el contribuyente, su cónyuge o hijos si estas personas tienen discapacidad que se eleva de 500 a 1.500 euros. Nuevos cambios en un año que dependiendo de la políticos que pueda