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Los batacazos de Fernando Morientes y Rubén de la Red en el Fuenlabrada y en el Getafe B ponen en solfa el modelo de “entrenadores ex jugadores” del Real Madrid

Marzo 28, 2016
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“Como dice Morientes, yo nunca entrenaré en Primera y seguramente a él le regalen un banquillo”. Con estas contundentes palabras, David Movilla, entrenador del Barakaldo (actual líder del grupo II de la Segunda B), ponía fin a una cruda polémica con el entonces técnico del Fuenlabrada y, de paso, sacaba a relucir el pensamiento de multitud de entrenadores (algunos de ellos incluso de Primera). Desde fuera, puede parecer un reproche un tanto injusto, ya que egoístamente cualquiera de nosotros se aprovecharía de su tirón mediático para escalar profesionalmente, aunque con los números en la mano cuesta refutarle al vizcaíno. El ‘Moro’ fue destituido sólo quince días después.

Algo similar le está ocurriendo a Rubén de la Red, que no ha logrado dar con la tecla para, no ya sacar al Getafe ‘B’ de los puestos de descenso de ese mismo grupo, sino para al menos colocarlo más arriba del último puesto, posición que ostentaba el filial azulón cuando el ex jugador fue fichado como revulsivo a finales de octubre de 2015. De la Red aún no ha sido destituido y parece que aguantará hasta el final de temporada, pero la salvación está a 12 puntos (4 partidos). No va a ser una experiencia que le refuerce de cara a su futuro como entrenador, eso seguro.

Carreras paralelas

Morientes y de la Red llevan carreras paralelas. El primero dio el salto al fútbol profesional en los banquillos después de dirigir durante dos temporadas al Juvenil ‘B’ del Real Madrid, aparte de formarse en varios equipos de la cantera. El de Sonseca fue aclamado en su presentación y quizás pensó que el camino estaba allanado. Sus inicios, no obstante, no fueron sencillos. El Fuenlabrada estaba concebido como un equipo que pelearía por ascender y Morientes cometió un error que pocos jugadores perdonan: cuando los primeros resultados negativos llegaron, insinuó que se esperaba una plantilla mejor, que con esos jugadores el equipo no podía ir a más. Podía haber servido de acicate pero no sentó bien. Fue el principio del fin para un entrenador que muchos de sus colegas veían “muy verde”. Su respuesta al virulento ataque de Movilla sonó impostada: “A mí han venido a verme muchas veces en el Juvenil ‘B’, nadie me ha regalado nada”. No se recuerdan emisarios del ‘Fuenla’ en Valdebebas.

Por el contrario, el comienzo de Rubén de la Red como técnico del Getafe ‘B’ sí irradió optimismo. Quizá demasiado. Concatenó varios resultados positivos (entre ellos una victoria ante el Castilla de Zidane). En los mentideros se asegura que se apresuró a sacar pecho, pecado habitual de los entrenadores inexpertos. El ex futbolista, después de una vuelta, tiene al equipo donde lo cogió: último. Antes se había forjado como técnico en la cantera madridista, estando al mando de equipos como los Cadetes ‘B’ y ‘A’ y el propio Juvenil ‘B’.

Sus trayectorias no ofrecen muchas esperanzas en relación a Zinedine Zidane. El Real Madrid lleva años dando cobijo a ex jugadores para que continúen ligados al mundo del fútbol en los banquillos. Es el actual caso de Guti (ahora en el Juvenil ‘B’) o de Álvaro Benito (primero alevín ‘B’ y ahora cadete ‘A’). Da la sensación de que la entidad madridista intenta con estos movimientos, sobre todo, agradecer de alguna forma los servicios prestados a ex jugadores que en muchas ocasiones tuvieron que dejar el fútbol por problemas médicos (como de la Red o Álvaro Benito). Intención loable, sin duda, pero carente de argumentos profesionales para muchos. No son pocos los clubes que nunca buscarían un entrenador de garantías en Valdebebas, al menos no uno de estos ex jugadores de renombre. La pregunta ahora es: ¿será Zidane una excepción? Florentino Pérez reza cada día porque así sea.

Felipe de Luis Manero

@felipedeluis99