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Los atentados de Bruselas acrecientan el fanatismo de los grupos ultras: miembros relacionados con Ultra Sur, Frente Atlético o Yomus incitan a la islamofobia en las redes sociales

Marzo 28, 2016
ultras belgica

Los psicólogos y sociólogos expertos en terrorismo aseguran que es previsible: los atentados terroristas avivan las llamas del fanatismo de extrema derecha. Este caso no es una excepción y en nuestro país comienzan a aflorar los movimientos islamófobos entre los grupos de extrema derecha más representativos, algunos de ellos muy vinculados al mundo del fútbol. Es un rebrote que, aunque esperado, constituye un gran peligro.

El grupo ‘Hogar Social’ de Madrid realizó un ataque a la mezquita de la M-30, acción que fue muy celebrada en las redes sociales por integrantes de peñas ultras como Ultra Sur o Frente Atlético. Además, el grupo valencianista Yomus, también de extrema derecha, fue protagonista en Twitter por una pintada que tenía como destinatario a ISIS: “ISIS, 50 vs 50, a puños cuando queráis (en la pintada original no había acento)”. Esto último fue motivo de -lógica-, mofa en la misma red social. En cualquier caso, los llamamientos públicos son cada vez más frecuentes. Es esto mismo lo que buscan los terroristas islámicos: que haya musulmanes que se sientan perseguidos en cada ciudad europea para que se unan a sus filas. Por lo tanto, los grupos ultras actúan, paradójicamente, en contra de la seguridad ciudadana.

hogar social
Ataque de Hogar Social junto a la mezquita de la M-30

Ultra Sur: unos fuera del Bernabéu y otros dentro

Ha sido un tema recurrente en este mismo portal. El grupo Ultra Sur lleva años sembrando el terror en la capital de España y demostrando su poder en el Estadio Santiago Bernabéu. En los últimos tiempos, Florentino Pérez decidió comandar una batalla contra el fanatismo, aunque de una manera poco ortodoxa: después del cisma interno en la organización, el presidente del Real Madrid eliminó “oficialmente” a la Peña del Estadio, aunque ofreció el control de la nueva grada de animación a varios de sus integrantes. Algunos lo rehusaron para no sentirse traidores a su causa y otros aceptaron (es el caso de Ochaíta). El resultado es que existen muchos violentos fuera del recinto merengue pero muchos otros siguen dentro (bien en la Grada de Animación, bien en otras zonas del campo). Los que están en el interior, eso sí, tienen órdenes directas de no caer en ninguna soflama política ni xenófoba mientras estén en el estadio.

El que aquí suscribe ha tenido la oportunidad de hablar con algunos de los integrantes de Ultra Sur que, a pesar de negar haber participado en ningún tipo de acción violenta, no tardan en caer en un discurso extremo, racista, contrario a los derechos humanos. Ninguna de estas personas debería entrar jamás a ningún recinto deportivo.

Frente Atlético: bienvenido en el Calderón a pesar del Caso Jimmy

Aquí no hay medianías. El Atlético de Madrid no tomó prácticamente ninguna represalia contra el Frente Atlético después de la multitudinaria reyerta con ultras del Deportivo que desembocó en la muerte de Francisco Javier Romero Taboada, alias “Jimmy”. En un primer momento, el consejero delegado, Miguel Ángel Gil Marín, aseguró que iba a desintegrar la Peña pero poco después el presidente, Enrique Cerezo, dio textualmente la bienvenida al grupo ultra. En un principio no había pancarta en el fondo sur del Vicente Calderón, pero desde hace unos meses todo ha vuelto a la normalidad. Como en el caso del Bernabéu, se intenta, no obstante, que no haya gritos ni banderas xenófobas dentro del recinto. Lo que ocurra fuera -aunque sea a unos metros-, ya lo saben, no es problema de la entidad colchonera.

Hasta aquí la situación ya resulta irrisoria, pero en lo judicial se torna completamente desoladora. El proceso del Caso Jimmy ha tenido de todo: cuatro jueces, extraños vídeos que desmienten la versión de la Policía, testigos que se ponen enfermos antes de declarar, amenazas al testigo protegido, campañas de crowfunding del Frente Atlético para costear la defensa de los sospechosos, dureza inusual en esa misma defensa por parte de los letrados y, como resultado final, un único acusado de asesinato. Álvaro G.C., alias ‘Kit’-Kat’, cumplirá seis años de internamiento en régimen cerrado y dos en libertad vigilada. Nada más. Matar sale muy barato para estos chicos.

Radiografía de un ultra

Por normal general, los ultras suelen ser personas jóvenes, poco cultas y con un conocimiento muy limitado sobre el fútbol. Es habitual que muchos de ellos ni siquiera sepan cuál es la alineación del que se supone es su equipo. Es verdad que no todas las personas que integran cualquiera de estas Peñas son fanáticos violentos, pero simplemente permanecer en ellas les convierte en cómplices pasivos. Se lo dice alguien que formó parte de uno de estos grupos durante su adolescencia. Alguien que estaba en esa grada el día que asesinaron vilmente a Aitor Zabaleta. Alguien que vio cómo muchos celebraban ese crimen con más énfasis que cualquier gol de su equipo. Alguien que sintió vergüenza, rechazo y, por qué no decirlo, miedo. Pero después, el asco sobrepasó a todo lo demás. Estas personas no pueden compartir con nosotros algo tan bonito como es el fútbol. Ellos también son terroristas.

Felipe de Luis Manero

@felipedeluis99