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Este año se prevé que sólo nueve aeropuertos sean rentables

Los aeropuertos de España registraron una caída de viajeros del 8% en el último año

Noviembre 28, 2010

En el ejercicio 2008 ya hubo una caída de viajeros del 3%

El último ejercicio se cerró con 300 millones de pérdidas y nuevas ampliaciones de aeropuertos en curso

La apertura del AVE a Valencia volverá a lastrar el número de viajeros en el 2011


Ha sido sin duda una de las noticias del día, el anuncio de venta de un 49% de Aena y de la gestión de los aeropuertos de Barajas y El Prat. Con esta venta y la del 30% de Loterías y Apuestas del Estado, junto con el recorte de prestaciones y un nuevo paquete que aprobará en el Consejo de Ministros del próximo viernes intenta aplacar a los mercados y las presiones externas sobre nuestra economía que sigue sin levantar cabeza.

Pero estas medidas también significa un duro golpe para el ministro de Fomento que con esta medida sigue perdiendo poder. Aena sigue siendo un talón de Aquiles para José Blanco, que ha visto que por un lado el paso de Rubalcaba a la Vicepresidencia le hace perder peso específico y que los frentes abiertos por la empresa gestora de aeropuertos nacionales continúan, con un cierre en falso del conflicto con los controladores y por otro lado el enorme problema de la deuda.

Así, mientras se seguía tratando como recortar el tremendo déficit del Estado, la empresa acumulaba más y más deuda en una escalada sin sentido, ya que en paralelo se está desarrollando un plan de ferrocarril de alta velocidad que no hará más que quitar viajeros a los vuelos nacionales.

Con el recuerdo cercano del ruinoso aeropuerto de Ciudad Real, iniciativa privada que agravó los problemas de la intervenida Caja Castilla-La Mancha, el último ejemplo es el aeropuerto de Leon. Inaugurada la ampliación hace apenas un mes. El coste de proyecto ha sido de 29 millones de euros y eleva a casi 80 la inversión de los gobiernos de Zapatero en una de las instalaciones aeroportuarias con menos actividad del Noroeste, sin rutas internacionales y sin apenas posibilidades de crecer en la línea con Madrid, a la vista de que el AVE dejará a León a dos horas de la capital de España a partir de 2012. Pese a que no llega ni a los cien mil usuarios anuales, el aeródromo queda ahora preparado para albergar hasta un millón al año.

Todo esto, como pueden ver en el cuadro adjunto se refleja en la caída de pasajeros, ni las líneas Low Cost han podido frenar esta caída de un 8% en el último año con casos llamativos como el 17,8% de Valencia, antes de abrir el AVE que se producirá este diciembre o el 41% de aeropuertos medianos como es el caso de Vitoria.

Aeropuertos deficitarios

En 2009, la red de Aena la formaban 48 aeropuertos. Según las cuentas de Fomento, sólo nueve de ellos fueron rentables el año pasado. Se trata de los aeropuertos de Alicante, Palma de Mallorca, Bilbao, Gerona, Ibiza, Gran Canaria, Málaga, San Javier-Murcia y Tenerife Sur.

Además, también en 2009 sólo siete aeropuertos no presentaron déficit: Alicante, Ibiza, Lanzarote, Gran Canaria, Palma de Mallorca, Tenerife Sur y Sevilla. El resto de los aeropuertos tuvieron el pasado año un resultado operativo imputable negativo y entre ellos destaca Madrid-Barajas, con más de 300 millones de pérdidas y una deuda que supera los 6.000 millones de euros, el segundo, el aeropuerto de Barcelona-El Prat, que obtuvo 42 millones de pérdidas operativas imputables y 1.813 millones de endeudamiento, en el que sólo está recogida la amortización correspondientes a las obras de ampliación de la T-1 desde junio de 2009.

Las cuentas de Aena también registraron en 2009 un saldo negativo. La sociedad estatal contabilizó unas pérdidas después de impuestos de 304,3 millones de euros y prevé que en 2010 la cifra ascienda a 420,1 millones de euros, un 38% más.

De cara a 2010, las previsiones de Aena apuntan a que sólo nueve aeropuertos serán rentables, los mismos que en 2009. Se amplía, se gasta más para recibir menos pasajeros, y se venden los que ganeran dinero y tráfico como son Madrid y Barcelona, las joyas de la empresa pública que seguirá con los menos rentables.