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Las aguas bajan algo más tranquilas entre ellos

Lo que no le gusta a Fran Rivera de su hermano Julián

Octubre 6, 2009

El paso del tiempo ha conseguido que las malas relaciones entre los hijos de Carmina Ordóñez hayan pasado a ser bastante mejores..

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La tormenta ha dado paso a la calma entre Fran Rivera y Julián Contreras. El hermano mayor y el pequeño están en eso que llaman limar asperezas. Les separan muchas cosas. Al torero nunca le ha gustado la parte mediática de Juliancito y aseguran deplora que éste recuerde a su madre a golpe de talonario. Un maná que acaba convirtiéndose en regalo envenenado. Bien lo sufrió en carne propia la recordada Carmina. Julián ha probado distintos rumbos laborales pero en ninguno ha hecho trinchera. De preparador físico dio el salto a la interpretación. Después llegaría un libro donde recordaba a su querida mamá y entre medias probó suerte en temas relacionados con la inversión de capitales. Ahora, comentan, está inmerso en el proyecto de una serie sobre Carmina. Otra vez mamá en el horizonte.
 
Si algo ha molestado a Francisco es el hecho de que su hermano menor le recriminara que no ayudó a su madre a salir del pozo de las adicciones. Un golpe que le dolió en lo más hondo porque siempre estuvo ahí cuando Carmen le necesito. Eso sí, en silencio y cuarto plano. Rivera Ordóñez nunca fue partidario de los ingresos cortos que su madre realizó en sus últimos tiempos. Y no lo fue porque sabía que aquello no era más que un puro trámite que de nada servía. No le faltaba razón. Carmina hubiera necesitado apartarse del mundanal ruido durante una larga temporada.
 
En estos días, los Rivera y los Ordóñez son motivo de comentario a propósito del 25 aniversario de la muerte de Paquirri. La sombra del torero todavía cautiva al gran público. Son muchos los misterios que su muerte dejó sin resolver. Pero, sin duda alguna, esos mismos misterios han mantenido viva la llama del mito por antonomasia.
 
Por Saúl Ortiz (saul@extraconfidencial.com)