Menú Portada

Lo que la sospechosa Memoria Anual de FACUA, la Asociación de Consumidores de Rubén Sánchez, esconde: sin cuentas normalizadas, ni datos de su Balance, destino final de sus beneficios, datos económicos de su Fundación o de las subvenciones que recibe de las Comunidades Autónomas (II)

Mayo 24, 2016
rsanchez-facua

Hoy en @facua hemos hecho nuestro habitual ejercicio de transparencia. Publicamos nuestra Memoria 2015”. Este es el tuit que el pasado 16 de mayo de 2016 publicó Rubén Sánchez, portavoz de la Asociación de Consumidores FACUA con motivo de la publicación de un documento de 88 páginas, de las que dedica más de 70 a el autobombo y en la que apenas ofrece tres a datos económicos y de forma sesgada e incompleta. En esta Memoria Anual del 2015, podrá consultar el número de socios, en las dos modalidades, de pleno derecho y adheridos; es decir que no pagan cuota pero “hacen bulto” y que ya fue criticada su inclusión por el Tribunal de Cuentas hace unos ejercicios. También podrá consultar las diferentes Asociaciones que forman parte de FACUA y con este dato tan importante ya habrá consumido 16 páginas. Dedica hasta la página 23, dedicando otra nueva en blanco a los datos de las reclamaciones del ejercicio. De la página 24 a la 33, su participación en el Consejo de Consumidores y Usuarios. Tras de nuevo otra página en blanco, en la 35 empieza el autobombo puro y duro, con 35 páginas con las notas de prensa, número de apariciones en medios, ruedas de prensa, boletines informativos, su propia revista o las apariciones en red. Así habrá llegado a la página 70, si añade el relato de su presencia internacional. Tendrá que llegar a la página 79 para ver algún dato económico.

Pero si se creen que van a obtener datos relevantes en Memoria, se equivocan. El ejercicio de “transparencia” de Rubén Sánchez se limita a una página en la que lista una serie de ingresos, otra con gastos sin un desglose mínimo y normalizado, dos páginas en blanco y toda otra página completa dedicada a las tres subvenciones que recibió del Ministerio de Sanidad dirigido ahora por Alfonso Alonso a través de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición. Un brindis al sol vacío de contenido en el que oculta hasta la información más básica.

Una relación de ingresos y gastos que dicen muy poco

Los únicos datos económicos que presenta son una relación de ingresos y gastos. En los primeros se puede extraer alguna información curiosa, como que las subvenciones del Ministerio de Sanidad de Alfonso Alonso suponen el 35% de todos los ingresos presentados, pero poco relevante económicamente, ya que no se presentan como una cuenta de pérdidas y ganancias normalizada. La siguiente página se dedica a los gastos. La partida más importante son los 283.001,40 euros, destinados a personal, seguido de los 188.416,58 euros de reparto de cuotas a las Asociaciones territoriales. Tras esta relación atípica, sin ningún criterio contable, de ingresos y gastos muestra un resultado del ejercicio de 119.790,67 euros. Sin más, sin indicar ni siquiera cual es el destino de los mismos.

Pero lo sospechoso es que no indican cómo sobre uno de los gastos, “amortización”, no hay Balance ni nada similar; es decir, ni se conocen los bienes que posee (entre los que se aplica la amortización), ni ningún otro dato del patrimonio de la Asociación y posibles deudas o compromisos de pago. Oscurantismo total.

Una Fundación sin datos y subvenciones olvidadas

Pero si de FACUA apenas se conocen datos, de la Fundación FACUA es la nada absoluta. Tan sólo una descripción de actividades en distintos países de Iberoamérica y nada más. Ni sus gastos, ni sus ingresos, ni aportaciones. ¿Recibirá la misma los beneficios de la Asociación?

Pero no es lo único de lo que se “olvida” la organización de Rubén Sánchez. En las subvenciones, tal y como hemos señalado, tan sólo se tratan tres importes por parte del Ministerio de Sanidad, pero no de otras muchas que percibe de Comunidades Autónomas y Ayuntamientos. Por ejemplo, la Junta de Andalucía le concedió en 2015 una subvención de 47.331 euros para el “Programa sobre alimentación y consumo responsable”. No hay ningún dato sobre esta subvención ni sobre cualquier otra ¿Por qué no informan de la misma? ¿Las imputa a las organizaciones territoriales? Si es así, al igual que detalla la distribución de las cuotas de socios a las mismas, ¿por qué no lo hace de otros ingresos? Con todo ello, desde luego, aparenta menos ganancias y vivir menos del dinero público y prueba su nula transparencia, aunque presuma de lo contrario.

De su verdadera y oculta información financiera les informaremos en próximas ediciones.