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El cantante podría ser llamado a declarar ante las acusaciones de su novio, Isaac

Lo que Falete calla

Octubre 29, 2008

La historia de amor entre Falete e Isaac podría terminar entre rejas. Son muchas las acusaciones y, quizás, Falete no habría contado toda la verdad.

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Cuando el cantaor Falete decidió apostar por el amor y unirse sentimentalmente a Isaac, un joven sevillano con el que llegó incluso a pensar en una boda que nunca se producirá, poco o nada podía imaginar que su relación terminaría siendo un absoluto calvario. Hace unos días que la policía detuvo a Isaac tras haber simulado un secuestro exprés que terminó con una denuncia que podría dar con sus huesos en la cárcel. Ante los brigadas que escucharon su declaración, el sevillano aseguró que todo había sido planeado para intentar relanzar la carrera musical de un Falete que podría no haber contado toda la verdad de lo sucedido. Insisten en que el cantante podría resultar gravemente perjudicado ante lo que supone un verdadero escándalo en la vida del artista. Tanto, que la rueda de prensa que se celebró para presentar el que es su nuevo álbum discográfico, se convirtió en un monólogo en el que un Falete asustadizo escurría el bulto, miraba a otro lado y se daba golpes en el pecho. Folclórica en su máxima expresión.
 
La clave de la historia
 
Me cuentan que la noche del falso secuestro, Falete e Isaac se encontraban, junto a otros amigos, en un bar de la calle Betis de Sevilla. Allí, entre copas, bailes y conversaciones que parecían ciertamente interesantes a tenor del interés que demostraban todos los presentes, el cantaor y su novio se mostraron de lo más compenetrados. Sin embargo, cerca de las cinco de la mañana, cuando el amanecer amenazaba con alumbrar las calles de una Sevilla que olía a alcohol y desparrame, Isaac echó en falta algo. Fue entonces cuando, acompañado de dos mozarrones de mirada inquietante, abandonó apesadumbradamente el local en el que se encontraba. Falete, desde la barra, dio su aprobación, quizás porque conocía a la perfección la identidad de ambos acompañantes. Horas más tarde, ante la ausencia prolongada de Isaac, Falete decidió marcharse a su casa. Y, el resto de la historia, ya es Historia.
 
Por Saúl Ortiz