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El video que demuestra que Iván sí despertó a Mirentxu con una garrafa de disolvente en la mano

Lío de disolvente y mecheros en ´Gran Hermano´

Enero 8, 2009

Vea la niñería nocturna en la que Iván despierta a Mirentxu con una botella de disolvente en una mano y un mechero de la otra. ¿Broma o amenaza?

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Está siendo una de las ediciones más polémicas de la historia de ‘Gran Hermano’. Ya lo advirtió la inconmensurable Mercedes Milá cuando cortó la banda inaugural del décimo reparto por capítulos de los personajes anónimos que luchan en una casa de cristal. Y no ha defraudado a sus seguidores. La audiencia semanal sirve como satisfacción a un arduo trabajo, no sólo empuñado por la Milá, sino por un avispado equipo de profesionales que observan con cautela todos los movimientos, incluso aquellos clandestinos, de los huéspedes. Es más que notable que Telecinco ha encontrado la horma de su zapato con un formato, que pese a llevar una década en antena, sigue sorprendiendo y entreteniendo. Hay, incluso, que se pregunta cómo es posible que pululen seres tan perversos, como esa Almudena de estatura limitada pero de maldad inacabable, o la sutileza sexual de algunos de los concursantes. Fantástica elección de los que componen el equipo de casting. No es absurdo declarar que el ojo que todo lo ve no sólo es un fenómeno social incomparable, sino que continúa siendo uno de los espacios televisivos más interesantes de cuantos habitan en las parrillas de toda la televisión española.
Una de los últimos escándalos ocurridos en el seno de la familia del concurso lleva por nombre Iván, a raíz de unas declaraciones que Mirentxu, la abuela motocrós, ofreció a la web oficial del concurso. Es evidente que el enfrenamiento que mantienen es insalvable, pero lo ocurrido en la casa de Guadalix, a pesar de ser una niñería nocturna, se vendió como amenaza no escrita. Mirentxu aseguró que Iván había entrado en su habitación con una garrafa de disolvente en una mano y un mechero en la otra. A pesar de que todo el mundo negó la existencia de esas imágenes, lo cierto es que la escena se produjo, (tal y como se puede ver aquí) aunque no en el tono agresivo con el que la de San Sebastián había ventilado públicamente. Porque a veces, la realidad supera a la ficción.
Por Saúl Ortiz saul@extraconfidencial.com