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La actriz no responde al teléfono ni se ha puesto en contacto con él

Lidia Bosch se niega a hablar con Micky Molina

Abril 30, 2009

No puede más. Está derrotado. Lidia Bosch no atiende a sus súplicas. Quiere saber más. Conocer la realidad del asunto, pero ella no está por la labor.

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Fui el primero en hacer diana mediática, a pesar de que algunos medios de comunicación decidieran -como de costumbre- opacar el éxito periodístico que supone haber sido el primer periodista en descubrir uno de los escándalos más sonados de los últimos tiempos. Empieza a resultar patético recordar que es necesario, acaso obligatorio, dar a cada cual el sitio que merece. Alberto Martín, el actual marido de la actriz Lidia Bosch, fue detenido la tarde del pasado lunes tras la denuncia que la intérprete interpuso en su contra por abusar, presuntamente, de la hija que Bosch tuvo con el también actor Micky Molina. En la edición de ayer reseñé, además, las primeras y únicas declaraciones que Molina ha hecho hasta el momento. Las conseguí a última hora de la noche de ayer durante una amarga conversación que mantuve mientras Molina todavía se encontraba en Fuerteventura. Estaba derrotado y sus labios únicamente pronunciaban palabras de desgarro, odio y venganza. “Saúl, la verdad es que me encuentro bastante indignado y dolorido con lo que me está ocurriendo y con lo que ha pasado. Este hombre me ha partido la vida en dos, y no sé que es lo que voy a hacer con todo esto. No puedo más, qué dolor más grande, ¿por qué me ha pasado esto? Estoy vomitando del dolor que tengo”, me confesó absolutamente desgarrado.

 

Tras pasar la noche en los calabozos de la Comisaría de Pozuelo de Alarcón, Alberto Martín prestó declaración ante el juez encargado del caso. Allí se encontró con Lidia Bosch que llegó muy emocionada al recinto y se encontró frente a frente con su todavía marido en los pasillos. Me cuentan que hubo momentos de inevitable tensión que acabaron convirtiéndose en lágrimas rodando por el rostro de la actriz. El juez decidió dejarlo en libertad, sin cargos, aunque según fuentes policiales consultadas el caso todavía no se ha cerrado. De momento todavía habrá que esclarecer algunos de los puntos más conflictivos del caso.

 

Sorprende, hasta sonroja, que en estos difíciles momentos, Lidia Bosch haya decicido no informar a Micky Molina sobre los últimos acontecimientos. El actor está desesperado. No entiende el motivo por el que Lidia ha optado por no coger el teléfono y no dar señales de vida. Micky, que está arropado y protegido por toda su familia, no sabe dónde buscar. Asegura desconcer el domicilio actual de Lidia y se revuelve con excitación. Los más cercanos al intérprete no pueden más y prometen que esto no va a quedar así.

 

Por Saúl Ortiz saul@extraconfidencial.com