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Lewis Hamilton y Fernando Alonso, dos campeones que no pueden manejar sus destinos

Julio 5, 2016
hamilton alonso

Fernando Alonso y Lewis Hamilton son a ojos de expertos y observadores los dos mejores pilotos de la actual parrilla de la Fórmula 1, pero sus destinos se fueron separando tras aquel tortuoso 2007 para colocarles en lugar diametralmente opuestos pero paralelos al mismo tiempo. Aunque con distintas cartas, los dos corren esta temporada contra sus circunstancias, y poco pueden hacer. Ambos está cortados por un patrón similar: agresivos en carrera, constantes en pista, de fuerte carácter, y tremendamente respetados por el resto de la parrilla, pero su suerte y problemas ajenos a su pilotaje, está marcando el devenir de su participación y puede modelar sus resultados de manera dramática.

Alonso padece una patente anemia en términos de potencia por parte de su monoplaza, el poco eficiente en términos generales, MP4/31. Impulsado por el motor Honda evolución del muy exótico y arriesgado que montaron los japoneses en la temporada anterior, sigue siendo poco potente, especialmente en su sección eléctrica, y aunque su solidez parece algo mejorada con respecto a la sonrojante fragilidad del año pasado, sigue sin ser un motor fiable. Prueba de ello fue el abandono del asturiano en la última carrera disputada en Austria debido precisamente a una avería en su sistema de recuperación de energía, una asignatura que parece resistírsele a los nipones. Ron Dennis, responsable último de la escudería, y la propia marca ya han declarado que para el año que viene pondrán en pista un concepto completamente nuevo de su motor, con menos ideas extremas y otras más conocidas y eficientes.

Proceso de maduración del coche demasiado largo

El problema básico conceptual de su ingenio es que necesita un proceso de maduración demasiado largo con los plazos con los que se trabaja en la F1. Los que conocen los misterios de la técnica afirman que se trata de ideas excelentes pero que resultan demasiado extremas y con la que queda comprometida desde la resistencia de los materiales hasta la capacidad de las baterías. Honda volverá a recomponer su arquitectura en la búsqueda de resultados más rápidos ante la urgencia de recabar al menos puntos de manera constante, algo que no ocurre ahora mismo.

A esto hay que añadir errores en McLaren impropios de una formación de su porte y experiencia tales como poner a Alonso gomas usadas durante la tanda clasificatoria en Austria, en Inglaterra 2015 pusieron al asturiano neumáticos asignados a su compañero, en Mónaco su coche se quedó sin energía en la clasificatoria del sábado y directamente se paró el domingo, y otros muchos tropezones que echan por tierra el trabajo de todos. El propio piloto saltó al final de la última carrera al verse más lento y peor clasificado que su compañero Jenson Button, mal clasificado y con el abandono final. El corredor reclamó para si el valor de acumular más puntos que Button, y cargó contra su equipo ante la situación. Tras nueve carreras de la temporada, casi la mitad, el bicampeón ha puntuado en dos ocasiones, se ha retirado en cuatro, se perdió una prueba por lesión y está clasificado decimocuarto con dieciocho puntos. Resulta doloroso verle así, y es una situación que nada tiene que ver con su valía, aunque poco o nada puede hacer.

Los motores de Mercedes

Muy distinto es el caso de su adversario más tenaz y significativo, Lewis Hamilton. Con tres coronas y a tiro de piedra de lo que puede ser la cuarta, entre el piloto de Mercedes y ese cuarto entorchado no se interponen ni Nico Rosberg ni las averías, sino las penalizaciones que sin duda alguna van a empezar a caerle en breve por una pura cuestión normativa. Cada piloto tiene asignados cuatro motores para realizar la temporada completa y si les resultase necesaria alguna otra unidad tendrían que asumir la pérdida de plazas en la parrilla de salida en las carreras en la que se montase su siguiente propulsor sea cual fuere su resultado en los entrenos clasificatorios.

Debido a diversas averías y problemas de construcción, Lewis utilizó dos durante las tres primeras carreras cuando tenía que haberle durado diez, y esto será un lastre en los compases finales de la temporada; algunos calculan que puedan llegar a seis unidades y esto le pasará factura. Hamilton se está mostrando como un piloto rápido, completo, contundente y que en el cuerpo a cuerpo con el no menos veloz Nico Rosberg parece más duro y rocoso. Las ocasiones en las que se han encontrado, casi siempre ha sido Lewis el que ha salido ganando o perdiendo, y mucho, su compañero de origen germano.

Pisando los talones a Rosberg

En las vueltas finales del Gran Premio de Austria Lewis Hamilton se acercaba como un proyectil a su compañero, que lideraba la prueba, y con neumáticos más duros pero en mejor estado le fue ando caza a un ritmo vertiginoso hasta que coincidieron en una curva. Rosberg no dejó espacio a su compañero, con el que colisionó, y a resultas del impacto, el alerón del hasta ahora líder quedó maltrecho y con ello perdió velocidad hasta el punto de que fuera rebasado por Max Verstappen y Kimi Raikkonen. En apenas un suspiro pasó de liderar la carrera a quedar cuarto y sancionado por no detener su coche, tal y como reglamento indica ante destrozos de orden mayor. Lewis Hamilton ganó y queda a tan sólo once puntos del aún líder, Rosberg, pero con la cadencia que lleva es fácil que le atrape en la tabla durante las tres pruebas que restan antes de la ‘parada biológica’ que hace la competición en agosto.

Cuentan que el que llega líder a verano se lleva el mundial, aunque también dicen que nadie que gane las tres primeras carreras de la temporada, pierde el título; de momento Nico Rosberg es el líder y el que venció en las tres primeras pruebas. A la Fórmula 1 le vendría muy bien que fuera ese el ganador final, pero Hamilton se está mostrando más competitivo que su compañero; dentro del mundial, hay otro mundial, y lo disputan estos dos.

En todo caso, Hamilton comparte con Alonso la misma problemática: seguirán lastrados hasta fin de año por sus mecánicas, y en lugar de estrujarlas como ellos quisieran, tendrán que tratarlas muy bien para que les duren y saquen réditos de ellas, un contrasentido en la competición más rápida del planeta.

José M. Zapico

@Virutas F1