Menú Portada

Lewis Hamilton consigue su tercer mundial de Fórmula 1 en una excelente carrera de Carlos Sainz y unos Mc Laren Honda que parecen resucitar

Octubre 26, 2015
lewis-hamilton

El piloto británico Lewis Carl Davidson Hamilton ha conseguido en el Gran Premio de Estados Unidos su tercera corona mundial, lo que le iguala con pilotos como Senna, Piquet, Stewart, Lauda y Brabham. Sólo cuatro pilotos en toda la historia de la especialidad tienen más títulos, y muchos piensan que el dominio mostrado este año por él y la escudería Mercedes en la que milita, le hacen ya favorito para repetir el año próximo.

Para pocos ha sido una sorpresa verle finalmente ahí tras una temporada repleta de poles positions y victorias, y en las que su propio compañero, Nico Rosberg, nunca tuvo la posibilidad real de darle alcance con los mismos mimbres. El resto de contendientes tampoco han mostrado ni la capacidad ni la contundencia necesaria para darle caza. Hamilton, con una agitada vida personal, ha mostrado una madurez, una seriedad, y una profesionalidad en el momento en que pisaba los circuitos este año como nunca antes.

La carrera más divertida del año

El Gran Premio de Estados Unidos ha sido de largo el más complicado, descompuesto, y puñetero para los organizadores, pero a la postre ha arrojado la carrera más divertida del año. Con el huracán Patricia rondando por las cercanías, todo el fin de semana estuvo trufado por sesiones que no arrancaban debido al fuerte aguacero, otras directamente suspendidas, coches que no salían a pista, rayos y truenos, atascos monumentales en los accesos y una sorprendente cantidad de aficionados que no querían abandonar en ningún momento los encharcados graderíos. A pesar de no disputarse los Libres 2, malamente los 3 y disputar la sesión clasificatoria el mismo domingo por la mañana antes de la carrera bajo la lluvia, la climatología quiso respetar el evento y ofreció una prueba sin agua a pesar de que comenzase con el asfalto muy mojado. Varios safety cars, abandonos, golpes —afortunadamente sin consecuencias— y dramáticos cambios en la pista arrojaron una entretenidísima cita, de esas que hacen afición. Rosberg consiguió la pole, pero de poco le sirvió, no en vano Hamilton le arrebato el liderazgo en la primera curva. A Lewis le bastaba quedar por delante de su compañero, y al final así quedó con un pilotaje agresivo que rozó la perfección por algún que otro fallo del germano, lo que a la postre entregó en bandeja en título al ahora tricampeón. Los Red Bull estuvieron soberbios mientras la pista estuvo mojada y plantaron cara a los implacables Mercedes, a los que llegaron a superar en algún momento. El problema para el equipo azul es que Kyvat estrelló su RB11, y Ricciardo se fue diluyendo en la segunda parte de la carrera con la pista seca. El camino inverso recorrió Sebastian Vettel, que fue de menos a más según el asfalto se fue drenando y junto a Rosberg cerró el pódium a pesar de salir décimo.

Carrera memorable de Carlos Sainz

Muy notables las carreras de Max Verstappen y Checo Pérez, cuarto y quinto, y memorable la de Carlos Sainz. El madrileño perdió el control de su Toro Rosso durante la tanda clasificatoria y se estrelló contra las protecciones. El temor de todos era que a sus mecánicos no diera tiempo de reparar su monoplaza. No sólo si que les dio, sino que a pesar de salir último, acabó sexto, a escasos cinco segundos de su compañero holandés que salía octavo, todo un logro en una carrera alocada y repleta de sobresaltos. Su posición final en la tabla clasificatoria fue modificada tras recibir una sanción de cinco segundos por superar en su última parada en boxes en 5,7 kms/h el límite de velocidad permitido. Esos cinco segundos de sanción le costaron su sexto puesto para pasar a ser séptimo, pero denota la calidad de su pilotaje, especialmente brillante en el periodo de pista húmeda.

Otro elemento interesante de la prueba fue la relativa mejora de los McLaren-Honda, que llegaron a ir en posiciones quinta y sexta, incluso tras el golpe inicial de Fernando Alonso con Felipe Massa en la salida, lo que le mandó al fondo de la clasificación. Una estrategia errónea y postrera pérdida de potencia en el motor del asturiano le condenó a caer de esa notable sexta posición a decimoprimera, algo de lo que se dolió el asturiano al acabar la prueba. Por radio envió a su equipo mensajes para abandonar ante la situación, y desde boxes le animaron a seguir mientras estuviera en los puntos. Finalmente acabó fuera de ellos. Mejor le fue a su compañero, Jenson Button, que alcanzó la sexta plaza —su mejor posición en lo que va de año— y tuvo cierta capacidad para batallar con otros monoplazas hasta ahora más dotados. Tanto el motor como el coche de McLaren parece haber mejorado en estos compases finales de la temporada, y estando en las fechas en las que estamos, que a nadie extrañe que ya estén montando soluciones queremos en el coche del año que viene, lo que parece vislumbrar mejoras visibles para la temporada venidera.

En definitiva, Hamilton campeón a falta de tres citas para finalizar el calendario, un reflejo del implacable dominio que han ejercido este año el piloto inglés y el equipo Mercedes. Enhorabuena a los dos, y a los organizadores del Gran Premio en Austin, que prometía ser un desastre y acabó siendo la carrera del año, una cita para recordar.

José M. Zapico

@virutasf1