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Le Monde insiste con el dopaje en España

Septiembre 24, 2015

Difama que algo queda. Las veladas acusaciones de dopaje de Pau Gasol que hace un periodista francés en un blog de Le Monde son eso, difamaciones, insinuaciones sin concreción que retoman dos debates: los éxitos del deporte español bajo la sombra del dopaje y la envidia que le achacamos al país vecino cada vez que ganamos. Los secretos de juventud de Pau Gasol, así títuló su artículo Clément Guillou, horas antes de la final del Eurobasket entre España y Lituania, para terminar conectado al español con el dopaje

gasol oro

Guillou recoge un reportaje del mes de enero en Marca, firmado por Jesús Sánchez (uno de los periodistas que mejor conoce a Pau), para darle la vuelta y utilizarlo como arma arrojadiza. El reportaje del diario español se titulaba “El gran secreto de Pau Gasol” y analizaba los motivos de su gran rendimiento a los 34 años gracias al tratamiento que recibe por un amplio equipo de profesionales, preparadores físicos, fisiólogos… Entre ellos está el médico Nicolás Terrados y es de ahí de donde tira el periodista francés.

Periódico condenado

Terrados fue médico del equipo ciclista ONCE entre 1998 y 2002. En su primer año de trabajo, en el 98, fue detenido en Francia dentro de la ‘operación Festina’ durante el Tour de Francia, acusado de introducir sustancias dopantes en Francia. En el juicio celebrado fue condenado a pagar una multa de cuatro mil y pico euros, Terrados apeló y años más tarde fue absuelto. En ese proceso, Laurent Jalabert, ciclista del equipo ONCE, acusó además a Terrados de suministrarle EPO. Le Monde alarga esta conexión hasta nuestros días.

El periódico francés ya fue condenado económicamente en su día cuando acusó a Barcelona y Real Madrid de dopaje, relacionándolos con Eufemiano Fuentes. Es insistente la conexión que se hace desde Francia con el dopaje y los deportistas españoles, inolvidable la mofa que reflejaban con los guiñoles de Canal Plus Francia, y se ve siempre desde España como una rabieta envidiosa de los perdedores, pero también es verdad que una parte es culpa nuestra por no haber sido más exigentes en este asunto en otras ocasiones y haber permitido especulaciones que como las de Gasol manchan. El celebre difama que algo queda.