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Las secuelas reales de la condena a Época, la agenda de Rajoy a tope y los otros trajes de la Gürtel

Octubre 3, 2010

 
          El jueves pasado el Grupo Intereconomía depositó la fianza de un millón de euros que un Juez ha determinado contra la revista Época cuando Carlos Dávila era su director –todavía lo sigue siendo-, por decir que el ex marido de la Infanta Elena, Jaime de Marichalar, consumía drogas y esa fue la causa de su separación. Todo indica que Dávila fue muy alegre en busca de vender revistas cuando publicó aquella portada y que no podrá demostrar que lo que afirma de Marichalar es cierto. Fuentes judiciales estiman que la condena puede ser mucho mayor, no tanto por la portada en sí, si no por la repercusión que la misma tuvo en todos los programas televisivos de corazón. Se piden también dos años de cárcel, con lo cual ni Dávila ni Eugenia Viñes, autora de la información, tendrían que ingresar en prisión, de lo que nos alegramos. Dentro del Grupo Intereconomía los enemigos de Dávila se han movilizado para intentar que su presidente, Julio Ariza, les entregue su cabeza. Mientras, el director de La Gaceta advierte a la gente bajo su mando que tomará medidas si encuentra a alguien hablando de su tema.
 
          Rajoy ha terminado su travesía por el desierto. De no tener con quién hablar cuando perdió las elecciones del 2008, ahora su agenda no resiste las peticiones que le llegan de todos los lados invitándole a almorzar o cenar. ¿Cercanía del poder? Es lo más lógico entre los cazadores de amistades políticas, sobre todo, si se olfatea que el BOE puede estar cerca. Los antiguos adoradores de Rodríguez Zapatero los Florentinos, Del Rivero, Sanchez-Galanes y demás vividores de adjudicaciones públicas-, parece que ya no creen en el chico del talante. ¿Pasará factura el gallego a los que le querían de rodillas?
 
          El hecho de que el juez Pedreira haya levantado la imputación al “sastre” del Caso “Gürtel”, José Tomás, es un nuevo varapalo a la trama de corrupción vehicula entorno al poder de Aznar durante años. Tomás, que fue dilapidado por distintos medios de comunicación, está “cantando” de lo lindo y todavía le queda mucha lana por cardar. Porque, además de Francisco Camps, sabe los nombres y apellidos de todos los que se hacían los trajes por cuenta de Francisco Correa y El Bigotes. Puede haber sorpresas llamativas de quienes tomaba medidas por cuenta de “Don Vito”. Y no sólo políticos…