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Red Bull "KO"

Las primeras pruebas apuntan a una sola cosa: el título de Fórmula 1 de 2014 lo pelearán Alonso y Hamilton

Febrero 2, 2014

Han sido un caos. Los observadores esperaban fallos, errores, y averías tontas, pero lo visto en las primeras cuatro jornadas de pruebas ha pasado desde disgustos para algunos hasta el más absoluto de los desastres para otros ofreciendo una pobre imagen general de cara al público. Los técnicos más brillantes del planeta han fallado en su mayoría pasto de las prisas, la improvisación y la falta de pruebas en pista a puerta cerrada. Coches que se paraban en la primera vuelta, otros que se incendiaban nada más arrancar, Lewis Hamilton inauguró el marcador de accidentes al perder su alerón delantero y estampar su Mercedes contra el muro jerezano, o Red Bull, que a duras penas dio poco más de veinte giros aquejados de problemas alarmantes relacionados con su propulsor Renault. En todo caso una retahíla de problemas de juventud, que en el del motorista galo parecen ser realmente serios. Esta gotera mecánica incide especialmente sobre los favoritos, Red Bull Racing, cuyos responsables salieron de manera silenciosa del trazado andaluz hacia su sede para afrontar el problema que de confirmarse su profundidad podría comprometer su participación hasta al menos bien entrada la temporada. Según se rumorea, por la especial disposición del motor en el RB10 y el peculiar diseño de su zaga, el conjunto se ve amenazado por las vibraciones y el calor con mayor virulencia que en la del resto de escuderías que portan este propulsor. Se dice que los mecanismos electrónicos se cuecen en las entrañas del bólido, la electrónica se vuelve loca debido al fundido del cableado y la trepidación afecta al comportamiento del monoplaza. Fue muy sorprendente ver como los mecánicos de Vettel tuvieron que practicar un chapucero boquete hecho a mano en la sinuosa carrocería y rematado con lo que parecía un recorte hecho a la pata de una mesa incrustado en los flancos para que pudiera evacuar el calor a marchas forzadas. Hubo incluso un fotógrafo que afirmó haber detectado otras aberturas camufladas bajo pegatinas y publicidad que en las primeras jornadas no estaban ahí; apaños y “ñapas” impropias de un diseño del siempre brillante Adrian Newey.

Deberes bien hechos o no

En una comparecencia ante los medios por parte de la marca del rombo su representante, Remi Taffin, realizó una sorprendente y honorable entonación del “mea culpa” admitiendo problemas de orden mayor y que afectarían a todos sus clientes (Red Bull, Toro Rosso, Lotus y Caterham). Fue tal el disgusto que esa misma tarde -jueves pasado- Taffin fue ingresado de urgencias en un hospital jerezano y operado de urgencias de apendicitis.

En todo caso el estado embrionario de todos los monoplazas es tal que difícilmente se pueden especular en el ritmo y eficacia de cada uno de ellos pero todo apunta a que Mercedes, Ferrari y detrás McLaren parecen haber hecho bien sus deberes y a menos que los no presentados Lotus -sumidos en una profunda crisis interna- o los citados Red Bull encuentren una solución de urgencia, son los que van a iniciar dando guerra en las pistas durante al menos la primera mitad de la temporada. La sorpresa no es que los coches tengan fallos puntuales, averías tontas y hayan asomado los primeros problemas provocados por el calor; algo previsible con los nuevos propulsores termo-electricos. La sorpresa es que el coche perfecto ha sido el más fallón de todos y tiene aspecto de que el problema es sumamente grave y de mal apaño. De ser así, las formaciones mejor compuestas para pelear por los títulos, si la potencia de sus motores les permite estar emparejados, son Mercedes y Ferrari. Las dos cuentan con un presupuesto respetable, parejas de pilotos acordes con lo requerido, y formaciones maduras y con los mimbres necesarios para ganar. Este año, toca cambio de ciclo, y Red Bull parecen condenados a ver los toros desde la barrera. Cambios.

José M. Zapico
@VirutasF1