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Al parecer, la empresa del duque de Palma recibió a dedo la organización durante varios años de las reuniones de turismo y deporte ´Valencia Summit´, por las que cobró más de tres millones de euros

Las operaciones ilegales de Urdangarín ya se conocían en 2005 gracias a un informe de la Sindicatura de Comptes valenciana

Diciembre 8, 2011

La Administración valenciana recibió en 2003 la oferta de Iñaki Urdangarín para que Nóos se hiciera cargo de los Summit.

El duque de Palma pidió un canon anual de un millón cuarenta mil euros, más los gastos de viajes y alojamiento de los invitados a los congresos.

La Sindicatura de Comptes no consideró necesario que en el expediente quedara acreditada la necesidad del gasto y la excepcionalidad en la inaplicación de los principios de publicidad y concurrencia


Acción, Reacción. El miércoles la revista ¡Hola! sorprendía con una portada en la que aparecían sonrientes doña Sofía junto a su hija la infanta Elena y su yerno Iñaki Urdangarín en Washington, unas fotos que revolucionaron rápidamente la red con mensajes de indignación y que llevaron a que Zarzuela anunciara que la Familia Real se limitaría a los reyes, los príncipes de Asturias y sus hijas. Pero lo que no sospechaban es que lejos de calmar genero otro tipo de indignación, medios y especialistas señalaban ayer con acierto que es cambio no está en las manos de la casa real sino de una modificación legislativa. Esto llevo a que menos de 24 horas después se diera de nuevo marcha atrás y en un escueto comunicado se señalara que tan solo se pensaba en reducir la agenda de las infantas y no eliminarlas de  la Familia Real.

En medio de este ridículo, siguen apareciendo negocios del duque de Palma. Y es que a pesar de que el ‘caso Urdangarín’ por supuesto fraude, estafa, apropiación indebida, evasión de impuestos y tráfico de influencias llevadas a cabo por el duque de Palma y su socio Diego Torres, a través del Intituto Nóos, entidad sin ánimo de lucro fundada por ambos y de la que la infanta Cristina, esposa de Urdangarín, era miembro de su consejo de Dirección, saltara a la palestra hace pocas fechas, los desbarajustes y posibles desfalcos realizados por el duque y su entorno ya se conocían desde el 2005 y 2006.

Así lo establecen sendos informes de fiscalización elaborados por la Sindicatura de Comptes de la Cuenta General de la Generalitat valenciana a los que ha tenido acceso extraconfidencial.com. En el primero de ellos, el de 2005, este organismo aclara en su estudio que aquel año se acordó la prórroga del convenio de colaboración suscrito en 2004 para la celebración de los “Valencia Summit”, encuentros por iniciativa de Nóos para llevar a cabo reuniones internacionales sobre turismo y deporte, que sufragó Ciudad de las Artes y de las Ciencias (Cacsa), el Gobierno autónomo y la Fundación Turismo Valencia, perteneciente al Ayuntamiento valenciano.

La Sindicatura de Comptes informa que Cacsa, por su parte, no consideró necesario que en el expediente quedara acreditada la necesidad del gasto, la excepcionalidad en la inaplicación de los principios de publicidad y concurrencia, y la justificación del importe comprometido por la Sociedad, y, al parecer, Cacsa adjudicó a dedo la celebración del Summit a Urdangarín.

Adenda al convenio

Por otro lado, en el informe de 2006 queda acreditado que en mayo de aquel año se acordó una adenda al convenio de colaboración suscrito en 2004, entre Cacsa y dos entidades más (una de ellas es supuestamente Nóos), para la celebración de la cumbre Valencia Summit

La Administración valenciana recibió en 2003 la oferta de Iñaki Urdangarín para que Nóos se hiciera cargo de los Summit. El duque de Palma pidió un canon anual de un millón cuarenta mil euros, más los gastos de viajes y alojamiento de los invitados a los congresos. Según los funcionarios que ya han declarado en el proceso, la Administración valenciana aceptó la propuesta ya que procedía del duque de Palma, un miembro de la Familia Real.

Sin concurso público

Pese a que la investigación está bajo secreto de sumario, los investigadores, entre ellos el fiscal balear desplazado a Valencia, Pedro Horrach, que también participa en el caso Palma Arena en el que está implicado Urdangarín, y los agentes de la Unidad de Delitos Económicos de la Policía siguen preguntándose por qué los altos cargos de Cacsa no convocaron un concurso público para celebrar los Valencia Summit entre 2004 y 2006.

La Sindicatura de Comptes, en su informe, aclara que “en cuanto al gasto comprometido por Cacsa, ya sea de forma directa o a través de entidades colaboradoras, entendemos que debe someterse a los principios de publicidad y concurrencia, justificando, en caso contrario, su excepción”.

De acuerdo a los datos en poder de la Fiscalía Anticorrupción, las instituciones valencianas dieron a Nóos 3,1 millones, pues garantizaron a la fundación que por entonces presidía el duque de Palma un canon anual de 1,04 millones -900.000 euros más IVA- por cada uno de los tres años de las reuniones deportivas (2004, 2005 y 2006).

Por otro lado, la Fiscalía Anticorrupción ha acusado por vez primera de forma directa al duque de Palma de evadir fondos a paraísos fiscales de Reino Unido y Belice. Según cálculos de la propia Fiscalía, Iñaki Urdangarín y Diego Torres llegaron a transferir, al menos, 650.000 euros a estos paraísos fiscales y la operación se efectuó a través de una “estructura societaria fiduciaria”. Los investigadores del caso han llegado a esta conclusión tras analizar la documentación intervenida en la sede del Instituto Nóos, donde en varios de los documentos aparecen las iniciales de los dos destinatarios del dinero: I.U. y D.T.