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EXCLUSIVA
Los escoltas de las personalidades que acudan a Austria y Suiza podrán portar armas, aunque los accesos a los palcos estarán restringidos a tres por dirigente

Las medidas de seguridad en la Eurocopa serán máximas, bajo la premisa de que “los seguidores son invitados, no gamberros”

Abril 20, 2008

La seguridad en los estadios y las ciudades en las que se celebrará este mes de junio la Eurocopa de naciones de fútbol ha puesto en alerta a todas las policías europeas, a los ministerios de asuntos exteriores y a las policías locales para evitar cualquier tipo de incidente, ya entre aficiones o de terrorismo. Los escoltas de las autoridades asistentes podrán ir armados a los estadios.

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El éxito de la Eurocopa de Austria y Suiza no va a estar sólo en lo deportivo. Independientemente de lo que suceda en los céspedes de juego, la organización de este macro acontecimiento que se disputará en dos países, uno de la Unión (Austria) y otro del espacio económico (Suiza) pasa por garantizar la seguridad tanto del público como de las personalidades asistentes. La Europol ha sido la encargada de no dejar nada a la improvisación, y hasta el número de escoltas por autoridad ha sido prefijado en colaboración con la organización, según fuentes del Grupo de Deportes de la Dirección General de la Policía español.
Suiza por su lado y Austria por el suyo han marcado las pautas a seguir en las ciudades de sus territorios donde se celebrarán partidos. En ambos países se han seguido las pautas marcadas durante el Mundial de Alemania 2006 y la máxima es que la Eurocopa debe ser una fiesta para los asistentes y no un campo de concentración en el que imperen las normas policiales o militares. Según publica Swissinfo (http://www.swissinfo.ch/spa/especiales/eurocopa_2008), las fuerzas de seguridad tienen orden de mantener buenas relaciones con los seguidores.
Para un evento como éste un pequeño país como Suiza no dispone de medios humanos suficientes para asegurar el éxito del mismo en materia de seguridad. Por esa razón habrá cerca de mil policías de Francia y Alemania colaborando con las autoridades helvéticas. Austria, por su parte, no ha tenido que recurrir a ayudas externas, aunque se dejará libre la entrada a equipos de seguridad –escoltas- armados al país y a los estadios. Suiza, según Swissinfo, tendrá acuartelados 15.000 soldados para intervenir en sus cuatro ciudades sede si fuera necesario, si bien dicen que Ginebra ha rechazado esta posibilidad.
Una comisión internacional de expertos en seguridad estima que los anfitriones del torneo pueden organizar un campeonato seguro afinando ciertos detalles del plan de seguridad.
Precisamente una de las preocupaciones al tratarse de dos países los organizadores y 16 los países participantes, es que la coordinación entre la policía y las agencias de seguridad debe mejorar. Con las amenazas terroristas especialmente islámicas, la presencia de hinchadas potencialmente peligrosas como la alemana, la holandesa y la griega, las policías locales deben estar muy preparadas para afrontar estrategias de escalada de violencia y de intervención. Al mismo tiempo, deben tener presente que los que acuden a la Eurocopa son turistas que llegan para disfrutar, no para sentirse acorralados. Deben ser tratados como invitados y no como gamberros, aunque para los que así se porten debe haber una respuesta preparada e inmediata.
Las policías de cada ciudad ofrecerá más información en folletos explicativos, Internet, manuales, oficinas de turismo… a los visitantes para que sepan cómo deben comportarse y a quiñen recurrir en caso de problemas. Hasta la Policía de Basilea cambiará su uniforme, de color naranja, para no ser confundidos con los seguidores holandeses.

Seguridad y protocolo en los palcos

El Ministerio de Asuntos Europeos e Internacionales de Austria ha hecho llegar a todas las embajadas de los países participantes en la Eurocopa un informe sobre protocolo y seguridad en los estadios de su país. En él se hace hincapié que quien organiza la Eurocopa no es el Gobierno de Austria sino la UEFA, por lo que las atenciones protocolarias en estadios y aeropuertos serán dispensadas por este organismo y no por el Gobierno austríaco.
A parte de eso, se informa a los gobiernos visitantes que las invitaciones protocolarias serán puestas a disposición exclusivamente de invitados de Estado. Los gobiernos de los países que disputen cada partido dispondrán de 6 entradas cada uno, pero no para la final en la que no habrá invitaciones puesto que el Gobierno de Austria asistirá en pleno a la final de Viena del 29 de junio, que además ha reservado 80 entradas más para los antepalcos.
Con el fin de proporcionar la necesaria seguridad de las personalidades que se desplacen a Austria, los servicios de protocolo austríacos piden información de las mismas con siete días de antelación para organizarlo todo. Sólo se permitirán cinco escoltas armado por mandatario, que deberán informar del tipo de arma que porten así como el itinerario por Austria.
Los escoltas pertenecientes a cuerpos y fuerzas de seguridad no precisarán permiso previo para introducir las armas, siempre que sean escoltas de autoridades gubernamentales. La presencia máxima autorizada los en partidos será de tres, que no tendrán acceso a la zona VIP salvo que sean acreditados por la UEFA.
Todo menos improvisar. La seguridad será vital para que ruede el balón.