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La reina viaja con otros propósitos en desplazamientos privados que, sin que sepamos por qué, no saltan a las páginas de la prensa

Las intrigas palaciegas en torno a la vida familiar, social y oficial de la reina Doña Sofía

Octubre 9, 2011

Se desplaza con profusión -en días pasados visitó Haití en misión humanitaria-, sin que se alcance a saber muy bien en toda ocasión el cuándo y el dónde de su quehacer
 
Sorprendió poderosamente su ausencia de la reciente boda de su sobrino en segundo grado, el príncipe Jorge Federico de Prusia, a la que extrañamente faltó también una representación de la familia real griega


Nos cuenta alguien que sabe muy bien de qué habla que la salud de don Juan Carlos I está bien: “Todo está controlado, no hay peligro alguno, y de abdicación nada de nada”. Por tanto podemos estar tranquilos pues el rey no tiene sino los achaques lógicos de su edad, y también nos dicen que no le faltan ni la energía ni la vitalidad. Pero, ¿y doña Sofía? En su caso se nos cuenta que “ni está ni se la espera”. Pero, ¿qué se quiere decir con eso?, ¿dónde está la reina a quien desde hace algún tiempo solamente vemos en actos oficiales o en ocasionales visitas a lugares fuera de España?

Días atrás tuvimos la grata sorpresa de verla salir muy alegre a almorzar en compañía de sus cuñadas doña Pilar y doña Margarita, con quienes se la vio muy afectuosa cosa que contribuye a dar una imagen distendida de la familia real en tiempos en los que muchos hablan de falta de comunicación entre los miembros de la casa. Parece bastante claro que eso que Pilar Urbano llama la “Agenda B” de doña Sofía tiene su propia dinámica, y que la reina viaja con profusión (en días pasados visitó Haití en misión humanitaria), sin que alcancemos a saber muy bien en toda ocasión el cuándo y el dónde de su quehacer.

El micro crédito, olvidado

Una gran parte de su actividad viene dictada por sus muchos compromisos internacionales y por sus numerosos emprendimientos de naturaleza solidaria, si bien últimamente no parece haberse prodigado tanto en la promoción del micro crédito en tiempos en los que la figura de su buen amigo de años, el premio Nobel de la Paz Muhamad Yunus -el “banquero de los pobres”-, está siendo puesta fuertemente en cuestión. Tanto es así que, probablemente, y en un intento de salvar su cuestionada imagen, el 21 de septiembre Yunus fue recibido en audiencia privada por la gran duquesa María Teresa de Luxemburgo, que durante años también se ha empeñado en el apoyo de la extensión del micro crédito por muchos lugares del tercer mundo.

Pero doña Sofía viaja también con otros propósitos más familiares en desplazamientos privados que, sin que sepamos por qué, no saltan a las páginas de la prensa. En otros tiempos se la veía ocasionalmente por Alemania de visita a sus primos los príncipes Carl de Hesse y Ludwig de Baden (éste último vive en el castillo de Zwingenberg), y en algunos viajes de índole privado y cultural en compañía de su primo el príncipe Miguel de Grecia. Por ello sorprendió poderosamente su ausencia de la reciente boda de su sobrino en segundo grado el príncipe Jorge Federico de Prusia, a la que extrañamente faltó también una representación de la familia real griega. La reina viaja también con frecuencia a Londres, donde desde hace años suele hospedarse en el Hotel Claridge’s, para encontrarse allí con su hermano el rey Constantino y de tanto en tanto se la ve en Grecia, a donde le gusta mucho regresar, muchas veces en compañía de su hermana la princesa Irene, y donde sus hermanos tienen una presencia cada vez mayor. 

Cada vez más cercana a su familia griega

Dicen algunos que Constantino de Grecia, que tiene residencia propia en el país, lleva tiempo intentando adquirir, a través de un tercero interpuesto, la casa de Psychico donde nació doña Sofía, y que doña Irene tiene piso propio en Atenas. Así mismo, y a través de la conocida editorial Fereniki, la familia real griega está promoviendo la publicación de distintas obras que, como las memorias del viejo príncipe Nicolás de Grecia, reivindican el pasado más glorioso de la dinastía en momentos en los que muchos intentan llamar la atención sobre la situación de abandono total en la que se encuentran tanto el palacio de Tatoi como su hermoso parque. Los fondos del gobierno griego para restaurar el bello conjunto y sus 40 edificios no llegan, varias de las construcciones amenazan con derrumbarse, y el proyecto de crear allí un museo con restaurante y centro ecuestre está totalmente parado.

Son muchos los que echan de menos una mayor presencia de doña Sofía en España, donde apenas la vemos a pie de calle en celebraciones no oficiales pero si de honda raigambre en nuestra cultura.  La nobleza española se queja de que nunca tuvo una amiga entre la clase noble española a causa de su gran deseo de mantener reservada su intimidad a sus grupo familiar más cercano, y buena prueba de ello es que, con toda probabilidad, a fines de octubre estará en Bucarest para la celebración del 90 aniversario de su querido primo hermano el rey Miguel de Rumania, a la que asistirán entre otros los reyes Simeón y Margarita de Bulgaria (ésta última si la convalecencia de una reciente intervención quirúrgica se lo permite), y numerosos miembros del Gotha europeo.

Ricardo Mateos