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Pese a quedar exonerados de todo delito, los ciclistas seguirán pagando los errores de las diligencias judiciales

Las imprevisibles consecuencias de la Operación Puerto, por la que sólo se juzgará a los médicos

Febrero 19, 2008

Alberto Contador no correrá el Tour de Francia y por tanto no podrá defender su título de 2007 porque su nuevo equipo, el Astana, no ha sido invitado por la organización. En Francia, convertidos en adalid de la limpieza deportiva, se saltan todas las normas deportivas en aras de una limpieza tan falsa e hipócrita como sus propias intenciones, que no son otra que su guerra con la Unión Ciclista Internacional.

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Han pasado varios días desde que la Audiencia Provincial de Madrid admitiera parcialmente el recurso de los abogados del Estado contra el sobreseimiento del caso conocido popularmente como Operación Puerto. Días en los que tras conocerse la noticia, no ha pasado nada. Evidentemente el que de forma definitiva queden exentos de culpa Manolo Sáiz, Vicente Belda y demás implicados, así como rechazada finalmente toda sospecha sobre los ciclistas implicados, ha hecho que la noticia pierda interés popular. Evidentemente lo que interesaba era el morbo, no sus consecuencias sobre la salud, que es la única pieza que queda abierta y que ahora se va a juzgar contra los médicos Eufemiano Fuentes y José Luis Merino Batres, así como el ciclista Alberto León, no por ser consumidor de sustancias prohibidas sino por su condición de ‘correo’ en la trama.
Puede que a muchos les pasara de largo o no reparan en dos párrafos de la sentencia de la Audiencia ciertamente preocupantes. Son estos: “El tribunal, sin embargo, rechaza el resto de los recursos, ya que en España no es delito el consumo de sustancias tóxicas o psicotrópicas, ni el de medicamentos en mal estado, ni siquiera la autolesión o el suicidio.
Tampoco es delito situarse en una situación de superioridad respecto de los rivales en una competición deportiva mediante el consumo de cualquier clase de estimulante o fármaco o tratamiento prohibido
“.
En cuanto a lo primero, es la ley, está penado el tráfico pero no el consumo. Mejor no entrar en ello porque nos llevaría a preguntar por qué si no es delito no se vende en las farmacias y habría menos delincuencia, no habría contrabando y por tanto no habría adulteración y la resulta de todo ello serían menos muertos y menos delincuentes.
En cuanto a lo segundo, urge intervenir. No está penado el hacer trampas en las competiciones deportivas, salvo para la justicia deportiva. Sencillamente, de chiste, aunque esta conducta pueda ser sancionada por las autoridades deportivas.

¿Quién indemniza a los inocentes?

Pero ahora nos encontramos que como consecuencia de una operación antidopaje mal llevada y peor definida un montón d ciclistas han tenido que dejar su carrera, un montón d e equipos han desaparecido, un montón de ciclistas no pueden correr las carreras que los organizadores les vetan, y el deporte en sí ha caído en desgracia para mucho tiempo. Ni al espectador le interesa lo más mínimo las carreras, ni las audiencias televisivas permiten invertir en publicidad. En el intento de limpiar una lacra se han cargado al paciente. Y lo peor es que ya es todo irreversible.
Lo peor de todo es que cuando comenzó la Operación Puerto y salieron a la luz los primeros nombres, se extendió el rumor de que había implicados deportistas de otras especialidades, como atletas, tensitas o futbolistas. No sé si era verdad o fue sólo bulo, pero a mí todavía no me ha convencido nadie de que en las no sé cuántas bolsas de sangre no estuviese la de deportistas de élite. Y supongo que no soy el único que piensa así.
Para que exista estafa”, dice el auto, “debe haber engaño, y cuando ha habido ciclistas muertos por consumo de drogas (…), cuando el ciclismo es el espejo en el que se miran con miedo el resto de los deportes (…), afirmar la presencia de engaño bastante por parte de los ciclistas hacia quienes contratan con ellos es cerrar los ojos a la realidad“. El propio juez ya lo dice, los culpables no son sólo los ciclistas, o el deportista en general, son los que juegan a ser mejores que la naturaleza y no les importa jugar con las vidas. Seguiremos oyendo noticias sobre muertes repentinas de antiguos futbolistas, atletas, ciclistas, piragüistas y otras especialidades y no repararemos en quién estuvo detrás de esa muerte
Mientras, la Unión Ciclista Internacional (UCI) ha acogido con agrado la decisión del Tribunal Provincial de Madrid de reanudar la investigación. “Estamos muy contentos, porque estábamos en contra de la intención de las autoridades españolas de cerrar el asunto“, dijo el portavoz de la UCI, y añadió que “nosotros siempre hemos dicho que había que profundizar más. Las autoridades deben cumplir su cometido, y ahora pueden comenzar investigaciones adicionales para acercarnos a una solución final que sirva a los intereses del ciclismo y de los demás deportes. Ahora esperamos que el proceso vaya rápido y que los documentos se pongan a la disposición de las federaciones internacionales“. Me temo que ni lo uno ni lo otro.