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A QUIÉN CORRESPONDA

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Las diferencias del 4-0 de 2015: Un Atlético con más fútbol que hoy y un Real Madrid con menos fondo de armario

Mayo 8, 2017

La mayoría de jugadores continúa en ambos equipos, aunque con importantes diferencias

Atletico 4 a 0

Fue hace poco más de dos años, en febrero de 2015. Eran los tiempos de la gomina de Simeone, de la BBC más intocable que nunca para Ancelotti, de Oblak en el banquillo, de Casillas aguantando mofas propias y ajenas. Tiempos de Siqueira, Illarramendi, Lucas Silva o Gámez. El Atlético ya había perdido una final europea -la de Lisboa- y caería apeado de la Champions meses después por el propio Real Madrid. Pero esa tarde de goles y buen fútbol en el Calderón fue histórica. Analizamos los equipos que jugaron ese choque y cómo han cambiado hasta el día de hoy.

Atlético: más creación, más pegada, más fútbol

El equipo del Atlético de Madrid fue el siguiente: Moyá; Juanfran, Miranda, Godín, Siqueira; Gabi, Tiago, Koke (Saúl, min. 10) (Raúl García, min. 71), Arda; Mandzukic y Griezmann (Torres, min. 76).

Podemos decir que el bloque y el sistema son los mismos que hoy día se mantienen en el Atlético. No obstante, los matices sí que han cambiado. El equipo del 4-0 formaba con una pareja de centrales extraordinaria, como era la en formaban Godín y Miranda. El uruguayo y el brasileño protagonizaron la mejor época defensiva del Atleti del Cholo. Los laterales tuvieron un papel decisivo en el plano ofensivo. Era la época del Juanfran más incisivo y Siqueira, que no terminó de cuajar, se marcó el mejor partido con la rojiblanca (asistencia a Saúl incluida). Ahora la zaga parece menos sólida y los laterales si participan arriba dejan de hacerlo con eficacia abajo. Además, después de lesiones y decisiones varias, no está claro quién es el lateral derecho.

En el centro del campo encontramos otra de las grandes diferencias, la presencia de Tiago. El luso combina creación y contención y siempre ha sido uno de los fijos de Simeone mientras su físico se lo ha permitido. En los costados estaban Koke (que se lesionó a los diez minutos) y Arda Turan (en su versión más solidaria y trabajadora). De esta forma, no se desaprovechaban las cualidades ofensivas de futbolistas como Koke o Saúl (que salió en lugar del canterano). En la actualidad Simeone sigue sin encontrar el acompañante ideal de Gabi y tiene a Carrasco como hombre más desequilibrante. Ha cambiado fantasía y trabajo (de Arda) por potencia sin control (del belga).

En la delantera Mandzukic y Griezmann formaban una dupla eficaz y concienciada en el esfuerzo. El croata no terminó de explotar a nivel goleador (marcó 12, los mismos que lleva Gameiro) pero siempre se sacrificó por el bien común descargando a sus compañeros, protegiendo el balón y hasta dando asistencias (en ese partido dio un pase de gol a Tiago). Se puede decir, pues, que cuando no marcaba hacía cosas importantes. Nunca restaba, algo que sí que sucede con el francés.

A nivel de juego, el Atlético -sin perder su esencia- dio un baño de fútbol al Real Madrid. Trató siempre bien al balón, ya sea en corto o en largo, jugó rápido, con inteligencia y dejó grandes combinaciones. Hizo mucho daño por los costados: todos los goles vinieron de jugadas en las que hubo centros laterales.

Real Madrid: menos fondo de armario y mayor fragilidad defensiva

El equipo del Real Madrid fue el siguiente: Casillas; Carvajal, Varane, Nacho, Coentrao; Khedira (Jesé, min. 45), Isco (Illarramendi, min. 68), Kroos; Benzema (Chicharito, min. 73), Cristiano y Bale.

Lo que vemos en el Real Madrid, sobre todo, es una plantilla mucho más completa y compensada ahora que entonces. En el 4-0, Ancelotti se vio obligado a jugar con Coentrao, uno de los jugadores que más sufrió en ese partido y sin Ramos, fijo sea quien sea el inquilino del banquillo. Lo que podemos ver es que ahora el equipo blanco tiene a sus laterales como uno de sus principales peligros, algo que no sucedía entonces.

Ancelotti no modificó casi nunca el 4-3-3, un sistema que adolece de falta de solidez en el centro del campo. En el Calderón el Madrid fue especialmente descuidado y cuando quiso arreglarlo (con la entrada de Illarramendi) ya era demasiado tarde (había recibido ya tres goles). Arriba, inamovibles, los miembros de la BBC, esa BBC que tantas veces se ha desatendido de sus obligaciones defensivas. Ahora el Madrid tiene a Casemiro, bisagra del equipo y muro difícilmente franqueable por el rival. Además, Zidane introduce en muchas ocasiones un cuarto centrocampista y los de arriba (sobre todo si no está Bale) colaboran con los de abajo.

Pero donde se ve la mayor diferencia es en el fondo de armario. Ese día los cambios del Madrid fueron Jesé, Illarramendi y Chicharito. Nada que ver con el estado de forma de los Asensio, Lucas Vázquez, Morata o Isco. Ahora los suplentes son a veces más peligrosos que los titulares.

Felipe de Luis Manero

@FelipedeLuis99