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El Ministerio de Asuntos Exteriores ha ralentizado las comisiones rogatorias

Las cuentas del clan Urdangarín en Suiza abren una nueva vía de investigación peligrosa

Mayo 23, 2012

Las investigaciones sobre las cuentas bancarias del clan de Iñaki Urdangarín en Suiza, y más concretamente en Laussane, han abierto una nueva de investigación peligrosa para el yerno del Rey de España, y personas afines. La investigación judicial está chocando de entrada con la ralentización de las comisiones rogatorias enviadas al país helvético, que han sido paralizadas durante días en el Ministerio de Asuntos Exteriores, achacando la necesidad de traducir todos los folios solicitados por el juez Castro a otro idioma distinto al español (en Suiza solo se admite el francés, el inglés y el alemán).

Tanto el juez José Castro como los fiscales anticorrupción, que pretenden dar un golpe de efecto en los próximos días en un caso que ha perdido fuelle judicial, ya han tramitado el bloqueo de las cuentas bancarias en Suiza, que relacionan a Urdangarín con supuestos testaferros con el fin de que el yerno del Rey cobrara en el exterior una parte jugosa de sus negocios. El duque de Palma negó en su día ante el juez Castro poseer depósitos opacos y operar con sociedades en paraísos fiscales. Aseguró que no estaba autorizado en ninguna cuenta en Suiza.

Pagos al extranjero

Tal y como avanzó en su día extraconfidencial.com, la investigación sobre estos pagos opacos en el extranjero del clan Urdangarín partió de un e-mail, de 2008, de la asistente personal del duque, Julita Cuquerella. En este comunicado aparece el nombre de la empresa Alternative General Services AGS y una cuenta en Laussane (Suiza), donde ingresar más de 300.000 euros.

Precisamente la sociedad Alternative General Service Limited está radicada en Dublín a nombre de Robert Cockx, un belga que reside desde hace años en El Escorial (Madrid) y que se dedica a crear sociedades en países fiscalmente opacos para ponerlas a disposición de sus clientes vips. Su negocio consiste en llevarse el 5% del dinero que entra en esa cuenta. Este ciudadano belga en su declaración judicial indicó con todo lujo de detalles que desde hace años tiene subarrendada la cuenta de Credit Suisse a un socio español, José María Treviño Zunzunegui, que sí conoce y mucho a Urdangarín y a las infantas Elena y Cristina.

Las amistades de las infantas

Treviño, de familia pudiente y bien relacionado, está casado con Gemma Ruiz de Velasco Coca, una chica de la alta sociedad asturiana vinculada con los conocidos navieros gijoneses Ruiz de Velasco y por parte de madre (Josefina Coca), con la célebre familia banquera de los Coca. Gemma fue compañera de pupitre de las infantas durante su juventud y unieron lazos y una gran amistad. De hecho los matrimonios han realizado diferentes viajes fuera de España. Así, según manifestó Cuquerella ante el juez, Treviño acompañó a Urdangarín a Jordania. Además a la boda de Treviño con Gemma Ruiz de Velasco, celebrada por todo lo alto en julio de 1990 en la iglesia de los Jerónimos de Madrid, acudió como invitada especial la infanta Cristina, que luego no dudo en ir al ágape celebrado en el Hipódromo de la Zarzuela.

Tal es la amistad entre las infantas Elena y Cristina con la familia Treviño-Ruiz de Velasco, que la persona que apareció en la famosa portada de la revista Lecturas en febrero de 2008 dando un beso íntimo a la infanta Elena en Baqueira Beret, tras su reciente separación de Jaime de Marichalar, era el cuñado del presunto socio en Suiza del duque de palma. Se trataba de Carlos Ruiz de Velasco, y se le atribuyó por entonces una relación sentimental con la infanta Elena, de la que llegó a ser el monitor de esquí de sus hijos. Esta familia empresarial de los Treviño forma parte del círculo de amigos más íntimos de las infantas.

La implicación de Francisco Camps

Tal y como avanzó extraconfidencial.com, las declaraciones tomadas en Valencia en los últimos días han implicado ya directamente al ex presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps, en la toma de decisiones para aportar a Urdangarín y sus socios más de tres millones de euros de las arcas públicas. Ahora, el ex presidente del Gobierno balear Jaume Matas, que ya no tiene nada que perder, ha enviado un escrito al magistrado José Castro para que tome declaración inmediata al ex presidente Camps y al ex consejero de esta Generalitat y ex vicesecretario general de Comunicación del PP, Esteban González Pons, cuya declaración prevista para el día 15 de mayo ha sido aplazada sine die. Además, reclama que Castro tome declaración a González Pons acerca del convenio suscrito con la Sociedad Gestora para la Imagen Estratégica y Promocional de la Comunidad de Valencia, para la candidatura de los juegos europeos.

Matas justifica estas peticiones en un trato discriminatorio hacia él, dado que “si se ha tomado declaración a representantes de entidades privadas que han aportado fondos a las entidades en la que colaboraba el Duque de Palma, resulta aún más necesario tomar declaración a los responsables de las entidades públicas que han colaborado con aquellas otras personas y entidades objeto de investigación”. El problema radica, como ya avanzó extraconfidencial.com, que si Camps es imputado, el juez Castro perderá la competencia en lo relativo a Valencia de esta pieza separada del caso Palma Arena, con lo que todo el caso se diluirá. Ya en su día el juez Castro se negó a llamar a declarar a la eurodiputada del PP, Rosa Esterás, también en dicho causa que afecta a Matas, ante el temor de perder la competencia en el caso. Luego la Audiencia de Mallorca le echó un rapapolvo jurídico por no llamarla. Pero Castro es mucho Castro.