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Ana Mourenza, la esposa del secretario de Organización socialista, fue contratada por Dionisio Ramos en la Complutense

Las conexiones de Pepe Blanco y señora con el “tamayazo”

Septiembre 2, 2007

Muchos socialistas madrileños se la tienen jurada a José Blanco. Ahora resulta que su mujer, Ana Mourenza, fue contratada en la Universidad Complutense de Madrid por Dionisio Ramos, presuntamente implicado en el histórico “tamayazo”

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Parecía que la paz y la tranquilidad habían llegado al Partido Socialista de Madrid (PSM), tras la elección de Tomás Gómez como secretario general quien tomó el relevo de Rafael Simancas. Nada más lejos de la realidad. Todo ha sido un espejismo propio de las vacaciones estivales. Los candidatos perdedores, que ya expresaron sus quejas por las “interferencias” e injerencias en el proceso de elección tanto desde Moncloa como desde Ferraz, no han arrojado la toalla. De momento, el propio Tomás Gómez, alcalde del municipio madrileño de Parla, será protagonista indirecto de un nuevo escándalo relacionado, como no, con temas urbanísticos. Se verá salpicado por alguna actuación presuntamente irregular de alguno de sus concejales.
Pero en el objetivo de los socialistas madrileños críticos se encuentra su secretario de Organización, José Blanco. ¿Recuerdan el famoso “tamayazo”? Fácil: en las elecciones autonómicas de 2003, los diputados socialistas Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez abandonaban el grupo socialista e impedían el gobierno de la izquierda (PSOE e IU), en la CAM y facilitaban la investidura de Esperanza Aguirre como presidenta de los madrileños. Un hecho que traumatizó y marco el devenir de la antigua Federación Socialista Madrileña. Nunca se llegó a desvelar la auténtica mano negra que provocó aquella traición.

Un contrato laboral para la señora Blanco

Desde estas líneas les avanzamos algunas claves que en sucesivas ediciones ampliaremos. Resulta que la mujer del mencionado José Blanco, Ana Mourenza, fue contratada por el entonces gerente de la Universidad Complutense de Madrid, Dionisio Ramos. La esposa del secretario de Organización del PSOE se integró en la asesoría jurídica de la Fundación General de la Universidad Complutense. Y comenzó a trabajar gracias a un contrato laboral firmado por el citado Ramos al que no pocos socialistas señalan como el auténtico cerebro de la operación Tamayo-Sáez.
Nada de extraño sino fuera porque el pasado año el diario “El País” desvelaba que la mayor Universidad española, la Complutense, desarrolló entre 1999 y 2002 un sistema de financiación paralelo al oficial que se nutría de fondos no declarados de seis colegios mayores. Con ese dinero se pagaron 894.000 euros en gratificaciones a personal de la propia Universidad y ajeno a ella. Y entre los supuestos beneficiarios imaginan quién figuraba: un vigilante privado que protegió a los diputados Tamayo y Sáez. Demasiadas casualidades.
Como decíamos: la guerra, pese a Moncloa y Ferraz, está servida de nuevo en el PSM. Y mientras, Esperanza Aguirre, la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, se frota las manos.