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Las claves del estilo Simeone: el juego directo llevado a la excelencia

Abril 18, 2016

El argentino ha logrado convertir el suyo en un sistema digno de estudio

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Se han acabado los calificativos para definir el sistema implantado y perfeccionado por Diego Pablo Simeone en el Atlético de Madrid, así que lo mejor es pasar directamente a desglosarlo. Vamos allá:

– Un 4-4-2 para gobernarlos a todos. Aunque en algunas ocasiones Simeone ha coqueteado con el 4-3-3 o incluso con el 4-2-3-1 (el sistema de moda en la actualidad), el dibujo de este Atlético es el clásico 4-4-2 con dos mediocentros defensivos, dos interiores que en muchas ocasiones se convierten en extremos y dos hombres arriba.

– Defensa, defensa y defensa. La base del sistema del Cholo es la defensa. Todos los jugadores del equipo -incluidos los ofensivos- trabajan concienzudamente en este aspecto. Trabajar las marcas, perfeccionar los despejes o tirar la línea del fuera de juego son algunos de los ejercicios que se suelen ver en el Cerro del Espino.

– Ayudas. La consigna es clara: lograr siempre superioridad numérica al defender. El objetivo es asfixiar al equipo contrario cuando juega en la mitad del campo del Atlético. La solidaridad es un término que ya no sale de la boca de Simeone: no hace falta. Los jugadores han interiorizado completamente la idea.

– Presión. El Atlético es un equipo especialista en la presión y ha conseguido alternar diferentes tipos durante el partido: puede empezar apretando muy arriba para luego esperar en el centro del campo. Las líneas siempre presionan juntas: cada jugador sabe perfectamente lo que tiene que hacer. Es una de las señas de identidad de este equipo.

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– Extraordinario despliegue físico. En los últimos años se ha venido considerando un pecado que el método de entrenamiento no sea integral (físico, técnico y táctico en cada ejercicio). En el Atlético no es así: se trabaja el físico por separado y se trabaja mucho. Cuentan que al Profe Ortega algunos colegas le intentan convencer de lo contrario: “Los jugadores van a derrumbarse, igual deberíais cambiar”. Su respuesta siempre es la misma: “Lo nuestro es correr”. Los futbolistas ya no se quejan, están convencidos. Sus ojeras evidencian el esfuerzo pero a la vista está que merece la pena.

– Robar y finalizar. “Nuestra filosofía es correr, presionar y aprovechar”. Griezmann define la base del contragolpe: robar en campo contrario y llegar a la portería rival en diez o quince segundos. Hay que finalizar sí o sí para no dejar opción a una posible contra.

– Transiciones rápidas. En fase creativa el balón no suele pasar por el centro del campo, máxime ahora que el mediocentro creativo de referencia (Tiago), está lesionado. Hay dos opciones básicas cuando el Atlético tiene un saque de puerta a favor: balón en largo de Oblak o pase largo de unos de los centrales. Savic es el especialista en esto y por eso se ha ganado la titularidad en los últimos tiempos.

– Especialistas en balones aéreos. Tanto en defensa como en ataque. En ambas facetas sobresale un hombre: Diego Godín remata todo lo que le llega y también se hace fuerte en las jugadas en contra.

– Juego sin balón. El Atlético se ha hecho especialista en esto. De hecho, es el único equipo que puede controlar un partido sin tener la posesión. Un ejemplo: en el partido de vuelta de los cuartos de final el conjunto rojiblanco terminó con un 28 % de posesión. Aun así, derrotó al Barcelona y pasó de ronda.

– Siempre por la banda. Simeone gusta mucho de la figura del extremo (la explosión de Carrasco es el mejor ejemplo). Su equipo siempre preferirá crear peligro por los costados. El interior, solo para finalizar.

– Pocos pases pero efectivos. Al finalizar la primera parte del último Atleti-Barça, la comparativa de pases era la siguiente: 86 para el conjunto rojiblanco y casi 400 para el Barcelona. Simeone quiere que los suyos elaboren poco y lleguen rápido a la meta rival.

– Oblak, un seguro para los suyos. Es verdad que normalmente no se ve realmente exigido, pero Oblak dota de una gran confianza a su defensa. Cualquier balón colgado al área es suyo. Sobrio, seguro y sereno, el esloveno es uno de los pilares de este Atlético.

– Griezmann, el más determinante. Antoine Griezmann es hoy por hoy el jugador más efectivo del Atlético, aunque no por ello escatima en cuanto a esfuerzo físico. A falta de un delantero centro de garantías, se ha echado el equipo a las espaldas en la faceta anotadora. Es el futbolista más desequilibrante y el objetivo es claro: que no se vaya.

– Simeone, la única estrella. Quizás sea la principal clave para entender lo que está pasando en el Atlético. No hay ningún futbolista que sea más importante que el entrenador y todos ellos creen a ciegas en la idea implantada por el técnico argentino. En el Vicente Calderón el Cholo es el principal centro de atención de los cánticos de los aficionados colchoneros.

Felipe de Luis Manero

@felipedeluis99